El Laicismo y el Estado Laico (Primera Parte)

EDUARDO HERNÁNDEZ

Hoy quiero compartirles un pequeño trabajo de investigación que sin el suficiente rigor académico más bien pretende servir como una pequeña exposición de un tema que a mi parecer debería ser considerado como cultura general: El Laicismo y el Estado Laico.

Para ello abordaré tres apartados específicos que compartiré en sesiones diferentes, a fin de no hacer tediosa su lectura, a saber:

  1.        Generalidades del Estado Laico
  2.        Reseña Histórica del Estado Laico en México
  3.        Implicaciones del Estado Laico

Generalidades del Estado Laico

De acuerdo con Salazar Ugarte (s.f) investigador de la UNAM, en el lenguaje común suelen usar de manera indistinta los términos “laicidad” o “laicismo” para hacer referencia en sentido amplio a una situación en la que existe una recíproca autonomía entre las cuestiones religiosas o espirituales y las cuestiones políticas o civiles. Partiendo de ello podremos comenzar a comprender la importancia de la concepción de la separación Iglesia-Estado como elemento fundamental para a través del respeto y la tolerancia pueda promoverse el desarrollo de la sociedad.

El Estado Laico debe concebirse como un instrumento jurídico político a favor de la convivencia sana y armoniosa, que garantice a cada quién la libertad de creer en lo que desee creer y ser lo que desee ser. Implica por ello desde la perspectiva Estado-Gobierno, y en el entendido de que es este el principal agente promotor del bienestar social,  la construcción de instituciones (entendidas estas como los organismos, ordenamientos y mecanismos), que permitan consolidar tales garantías.

Más allá de la asociación del laicismo con el concepto de religión, hablar de Laicidad implica pensar en tres principios fundamentales, según Pena-Ruiz del Instituto de Estudios Políticos de París:

  1.        Libertad de conciencia, que debe garantizar que la creencia solo comprometa al creyente en su ente individual y no pretenda ejercer coacción en un conjunto social.
  2.        Igualdad de trato de las condiciones espirituales, dentro de las que debe considerarse toda actividad del espíritu humano, como la poesía, arte, ciencia, etc.
  3.        Orientación universalista en la acción del poder democrático, es decir, gobernar para todos y no para algún segmento particular afín a algún credo u orientación individual.

Basándose en estos principios un Estado Laico podrá ligarse al respeto a la autonomía de la personalidad, a la pluralidad de valores y a la libertad ineludible que el individuo tiene para organizar su propia vida.

La sociedad actual se ve envuelta en un cumulo enorme de libertades, que a la vez conllevan a mayores responsabilidades, entre ellas las de la tolerancia y el respeto para la convivencia armoniosa. Ante esto el Estado Laico cobra vigencia y mayor relevancia, toda vez que, debe ser el garante del ejercicio de los derechos fundamentales de sus gobernados, sin distinción de religión, etnias, preferencias sexuales, etc.

Además, el laicismo en el Estado debe mantener una evolución constante para garantizar el ejercicio de tales libertades y que le permita además, soportar las contraofensivas de instituciones, principalmente religiosas, que en muchos de los casos se consideran agredidas o afectadas en sus intereses.

El reto esencial del Estado Laico, es entonces la organización para garantizar la convivencia y coexistencia de la diversidad social en su territorio. De ahí la necesidad de la secularización de facto, para en conjunto llevar a la práctica, el ejercicio del laicismo como herramienta fundamental para la creación de una verdadera ciudadanía, entendida esta como aquellas personas que ejercen sus derechos.

Son estos, conceptos básicos del Estado Laico, que permitirán tener una noción general del tema.

Mientras asimilamos esto, les dejo la recomendación musical de este martes, para que deleiten sus sentidos y motiven su espacio de reflexión y estudio, con la genialidad inapelable de Johann Sebastian Bach, materializada en sus Conciertos de Brandemburgo como grandiosa aportación a la música barroca; una serie de seis conciertos que van desde el BMV 1046 al 1051, que implicó “la combinación de espectro de instrumentos de orquesta en combinaciones audaces” y que transcendería para la historia como legado de este genio musical. http://www.youtube.com/watch?v=_jXKIy_2p5U

Continuamos en la siguiente entrada.

One comment

  1. Muy buena recomendación Lalo, Bach siempre es bueno, por mi parte te hago esta recomendación a ti y a todos nuestros lectores. Buenísima canción de Ennio Morricone con trompeta de Chris Botti y violonchelo de Yo Yo Ma

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