De grande quiero ser… TORERO

LUIS IGNACIO ESCOBEDO

Cuando eres niño sueñas con, de grande, ser muchas cosas; doctor, bombero, actor, astronauta, piloto, detective, locutor, explorador, abogado,o bailarín como en mi caso, o simplemente ser como tu papá.
Con el paso de los años las opciones se modifican, surgen nuevas y cambias las ideas infantiles. Es entonces cuando las vocaciones se definen.

Algunos viven con la idea de hacer mucho dinero, otros de hacer las cosas más fáciles y simplemente vivir y otros deciden buscar la pasión, el sueño, aunque en muchas ocasiones es quizá el camino más incómodo.
Es difícil, si no imposible, definir el destino, saber a dónde llegaremos, pero lo bonito es lograr poco a poco que los sueños se realicen, y aunque en ocasiones se vean lejanos o incluso utópicos, lo que nos mantiene ahí es la pasión y/o el amor, el amor propio, el amor a los demás, el amor a la profesión, el AMOR AL ARTE.

Con el paso del tiempo, en ocasiones nos alejamos de la meta. Por aburrimiento, por falta de paciencia o hasta por comodidad, pero cuando decides seguir tu camino pese a todo y pese a todos los malos comentarios, los detractores, lo complejo del camino y por el mismo miedo, cuando logras llegar a consumar una pequeña parte de lo que es tu sueño, cuando éste momento llega, no hay duda que todo vale la pena.

El trabajo, el sacrificio, el dolor, todo por lo que se ha pasado para lograr llegar. El esfuerzo de cada día es un granito de arena en la balanza a nuestro favor. Cuando has llegado, cuando has conseguido tu meta, es un momento en el que no te cambias por nadie.
En la vida no hay nada mejor que hacer lo que te gusta y si puedes vivir de ello, pues qué mejor. Hay que aprovechar cada momento para disfrutar de tu pasión o pasiones, porque por desgracia son cosas que no sabemos cuánto tiempo podremos seguir haciendo o disfrutando.
Un día decidí que quería jugar al toro, al siguiente día que quería torear y después que quería la profesión de torero. Paso a paso lo fui logrando hasta que se cumplió, el hacerme Matador de Toros.
Ahora tengo una nueva ilusión, un nuevo desafío, un nuevo reto en mi vida, porque es casi como comenzar de nuevo, de cero. Picar piedra. Esforzarme día a día para seguir en esto, ahora como Matador de Toros. Ya puedo decir, rememorando a Juncal, Luis Ignacio, Matador de Toros.
Quiero seguir en el toro, desarrollar mi arte y, sobre todo, disfrutar cada momento, porque no sé cuanto tiempo más dure.

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