Se los llevaron con vida, con vida los queremos

Por: Bruno Zarazúa

“…no es signo de buena salud

estar bien adaptado a una sociedad

 profundamente enferma”

Jiddu Krishnamurti

Después de algunas semanas sin usar este espacio  #VocesCruzadas debido a algo que le llamo ideas atoradas, he vuelto para unirme a las voces que exigen justicia en el caso de Iguala del pasado 26 de septiembre en el que estudiantes de Ayotzinapa desaparecieron después de su detención por parte de policías municipales.

Aunque la justicia no devolverá la vida a los hijos, hermanos, amigos, compañeros, estudiantes, normalistas, mexicanos, a los caídos; está debe de hacerse presente para aplicarse a los ejecutores, a los autores intelectuales y a los cómplices, para que nunca más sea la razón por la fuerza y en cambio tengamos fuerza de la razón.

Pero aun así, cualquier castigo a los culpables será insuficiente para remediar los males que tienen cansada, indignada, asustada y contagiada a esta sociedad. El hecho de que la policía municipal de Iguala entregara a los estudiantes al grupo de narcotraficantes Guerreros Unidos demuestra entre otras cosas la putrefacción de los cuerpos policiacos que están en su mayoría cooptados por el crimen, tristemente esto se pudiera nombrar como “común” en nuestro México, a nadie nos resulta extraño que las autoridades estén coludidas con grupos criminales, esto no es nada aceptable pero es la realidad en varios municipios del país.

Si bien entiendo los motivos de protesta de los estudiantes normalistas, no los comparto del todo, desconozco si la otra campaña y lo que se dijo en Ayotzinapa, este teniendo como resultado los movimientos que llevaron a los jóvenes a manifestarse en Iguala. Aunque no concuerdo con ellos en cuanto a sus métodos, pues creo que la radicalización de las acciones y la violencia solo generaran más violencia, defiendo su derecho a expresarse y respeto sus ideales. No se justifica con nada la desaparición, la tortura y la muerte.

Ante estos sucesos la impotencia e indignación de la sociedad se hacen sentir, exigiendo justicia. Una justicia que para grupos paramilitares y guerrilleros como el ERPI tomaran en sus propias manos, pues en su último comunicado solicitan apoyo para enfrentar política y militarmente a Guerreros Unidos, nombrando como cómplices al organismo “nueva izquierda” del PRD. Otro de los implicados en el caso es el alcalde Abarca Velázquez, que resulta era por todos conocidos sus vínculos con el narcotráfico y que ahora se encuentra prófugo de la justicia, incluso hay quienes vinculan a Ángel Aguirre gobernador de Gurrero, el mismo Ángel Aguirre que se viera beneficiado con la operación de “los 58 zacatecanos bien pinches locos con ganas de desquitarse” que enviará la ex senadora Corichi también del PRD para incidir en las elecciones, aún más hay quienes aseguran que López Obrador es culpable por omisión al apoyar la campaña política tanto de Ángel Aguirre como de Abarca Velázquez cuando se tenía conocimiento de su trayectoria criminal. En mi opinión se debe de castigar a todos los culpables pero no se vale hacer leña del árbol caído, ni se debe patear al perro cuando está amarrado.

Mejor sería reflexionar: un árbol de naranjas no puede dar manzanas, así como un árbol enfermo no da frutos sanos, de la misma manera una sociedad enferma en sus valores engendra dirigentes políticos, sindicales, institucionales y sociales corruptos. Porque los dirigentes no vienen de otro planeta ni son hechos de barro, si no que nacen, crecen y se desarrollan en esta sociedad enferma. Todo esto que tanto nos molesta y nos preocupa es un síntoma de la enfermedad. Porque no se puede curar todo con un mejoralito, debemos actuar desde raíz, terminar con lo que origina los malestares. Para que esta sociedad pueda dar frutos sanos debe de sembrarse con principios espirituales, humanitarios y valores morales altos, para así de verdad poder asistir con el bienestar de todos los pueblos y aliviar sus dolencias.

Como es costumbre los invito a participar en este foro o en cualquier otro, a mantenernos informados e involucrarnos en la vida política de nuestra localidad, debemos trascender a una sociedad participativa que exija en todo momento a las autoridades la justicia social y la transparencia de sus actos, no podemos permanecer indiferentes y desentendidos, hagamos cada quien lo propio desde nuestras trincheras.

Hasta la próxima…

2 comments

  1. Se nota tu compromiso priista con la represión, tu visión populachera, pifia tras pifia, un verdadero esfuerzo por gritar un mediocre “la sociedad esta mal déjenme en paz pues mi vida es muy cómoda”

  2. Eduardo que gusto me da que nos sigas aquí en este espacio abierto @vocescruzadas, agradezco la atención de tu lectura al igual que tus comentarios aunque de ninguna manera los comparto.
    Creo que los lamentables acontecimientos ocurridos en Iguala, Guerrero, nos deja en claro que esto es un problema social que va mucho más allá de ideologías y banderas partidistas, pues al ser el municipio y el estado gobernados por perredistas no cabe el culpar a un partido político ni a sus militantes. El artículo tiene como intención no el apaciguar las voces que se levantan, sino el crear conciencia sobre la importancia que tiene la participación de la sociedad en todos los ámbitos públicos, es una invitación a no solo culpar a un gobierno si no a tomar la parte de responsabilidad que nos corresponde.
    La libertad es y será una de los alicientes que impulse el actuar de un servidor. Mi compromiso nunca será con la represión, muy al contrario te invito a que sigas participando en este tu espacio aunque sean tus refutaciones a la persona y no a la idea, lo importante es la participación, el interés es precisamente ese, el abrir una brecha donde puedan confluir las ideas y opiniones todas…

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