2018 en la mira

Por Rogelio Cárdenas Vargas

Pasadas las elecciones de este 5 de Junio, se ha iniciado abiertamente la carrera hacia el 2018, AMLO y sus declaraciones se centran en la Ciudad de México en donde MORENA tuvo un gran porcentaje de los votos como era de esperarse. El PRD y Basave tratan de destacar los resultados en donde les fue bien, pero fueron solo comparsas del Partido Acción Nacional.

Es innegable que la izquierda dividida es poco competitiva, salvo en lugares como Veracruz, donde Morena acogió liderazgos sociales legítimos y sumó gran parte de las inconformidades sociales a causa del terrible gobierno de Duarte, tanto el PRD como Morena en general solo fueron acompañantes en una elección en donde la derecha con el PAN y el PRI dominaron el panorama electoral.

El caso de Zacatecas es digno de análisis, las dos izquierdas mayoritarias PRD y Morena divididas desde el comienzo no fueron capaces de atraer los suficientes simpatizantes para derrotar al partido en el poder a base de propuestas. Ni el mal llamado “voto útil” y la campaña del miedo  lograron movilizar a una ciudadanía harta de la baja calidad de la contienda electoral.

Por un lado el PRD, dividido desde la precampaña gracias a la intervención de Pedro de León Mojarro (que finalmente regresó al PRI) y su intento de ser impuesto por la dirigencia nacional, mermó mucho sus posibilidades de triunfo al crearse una percepción de debilidad en el seno del partido y su militancia.

Por otro lado Morena, impuso a un candidato que nunca renunció al partido al cual pertenece, el PT y fue sumando supuestos liderazgos que lo único que provocaron fue el rechazo de los ciudadanos escépticos de la honorabilidad del miembro de la familia Monreal que fungía como candidato. Ni las múltiples visitas de AMLO a la campaña de Morena lograron atraer los votantes necesarios para salir victoriosos.

Y es que la campaña de Morena no fue distinta de la del PRI u otros partidos, sumaron “chapulines” y oportunistas empoderándolos sin empacho, las propuestas fueron coyunturales e indistinguibles de otras, no existió el debate de ideas, ni discurso que cambiara el ánimo de la ciudadanía.

Hace años AMLO inició su campaña de la “Republica Amorosa” una campaña que cambiaba el discurso, daba esperanza e invitaba a sus simpatizantes a evitar la confrontación y convencer con propuestas. Esta vez en Zacatecas el discurso era en contra del PRI, ese demonio que tiene obsesionada a la oposición y les impide hacer autocrítica y corregir el camino. No se puede vencer al PRI jugando con las reglas del PRI e imitando al PRI.

De cara al 2018 hay mucha tarea por hacer, la izquierda dividida no va a ningún lado pero las reglas del juego deben cambiar así como la actitud de la izquierda. Si se quiere ser opción para los que buscan un cambio en el país, se debe parecer distinto, que vuelva el discurso de la esperanza, de los sueños y las aspiraciones legítimas y que lo encabecen nuevos liderazgos, es tiempo de regenerar la izquierda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.