El jugo de tomate sabe mucho mejor en las alturas.

Gisel Alvarado

Antes de comenzar con el artículo sobre el jugo de tomate en específico, me gustaría recalcar el hecho de que muchísimos pasajeros, a pesar de ver lo que contiene el carrito de servicio para ofrecerles, siguen pidiendo sabores diferentes a los que están frente a su cara; piña, durazno, mango, uva… Really nigga? Los aviones no son como Wal Mart que tiene todos los sabores de jugo que se te ocurran.
Existen solo tres, generalmente. Naranja, manzana y tomate; esto es en un principio porque los jugos suelen servirse durante la mañana, y como todos sabemos el jugo de naranja ha sido considerado como parte del desayuno desde tiempos inmemorables, el segundo es para tener otra opción y es de manzana porque generalmente es un sabor universal o ¿conoces a alguien que no le guste la manzana? Exacto.
El de tomate en realidad no sé por qué es de ese sabor pero si sé porqué sabe mejor a 30,000 pies sobre el nivel del mar.

Cuando estamos a esa altitud, la presión de la cabina es baja, esa presión baja ocasiona que la sangre reciba menos oxígeno, lo que hace que nuestros receptores de olor y sabor sean menos sensibles. La mucosidad dentro de nuestras cavidades nasales también se expande dentro de este ambiente de baja presión, ocasionando disminuir aún más el sentido del gusto, y encima de eso, la mayoría de las aerolíneas mantienen la humedad de la cabina de un 10 a 15%, esto seca nuestras narices y bocas más o menos como si estuviéramos resfriados, cortando todavía más el sentido del gusto. Los dulces son menos dulces, la comida salada es menos salada y es más difícil saborear ciertas hierbas y especias (a menos que sea curry), pero al parecer el jugo de tomate saca lo mejor de sí.
Una característica de los tomates es que son ricos en sabor “umami” un término japonés denominado a lo sabroso que va incluido dentro de los 5 sabores básicos. Este sabor umami es inmune a los efectos producidos por la baja presión en la cabina, ocasionando que el jugo de tomate sea mucho más refrescante y delicioso.

A la próxima que viajen, tomen jugo de tomate al nivel del piso y después en el avión y notarán la diferencia. Además de que por ser un líquido espeso, produce saciedad en el estómago, por si no han comido nada o planean no hacerlo en las próximas horas.

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