#LoveIsLove

Marcela


“Armados con la bandera del arco iris, símbolo de la diversidad humana, están revolucionando uno de los legados más siniestros del pasado. Los muros de la intolerancia están empezando a desmoronarse. Esta afirmación de la dignidad, que nos dignifica todo, nace del coraje de ser diferente”

Eduardo Galeano

En este lapso, entre un escrito y otro, donde se supone (sean o no admiradores, yo sí y es mi escrito por lo que me siento con derecho) la muerte de El Divo De Juárez, debió de haber -sí, más- llenado las portadas; las redes sociales; las páginas centrales de los medios impresos; los programas de TV abierta o de paga, entre muchos otros medios que no se me vienen a la mente. Me entristece, viéndolo desde un punto poco objetivo porque sí puedo decirme fan, que hayan bastado quince días para robarle reflectores, o atención, a quien más que todo -insisto: nos guste o no- se convirtió en un ícono de la cultura mexicana; la cultura pop y (no me linchen, que esto es lo de menos) un estandarte de la cultura gay y de la lucha por representar la identidad, sin ningún tipo de armas, más que con letras y comentarios elocuentes pero bien acertados “lo que se ve no se pregunta” de un hombre que vivió como quiso y, mejor aún, nos hizo vivir como a él le dio la gana. Hasta ahí, mis respetos y mi pequeño, pero muy sincero, reconocimiento a Alberto Aguilera.

No me permitieron que me metiera en otro cliché sobre temas de actualidad debido a la sarta de comentarios, unos más hirientes que otros; y digo hirientes porque más que lo genio o no musicalmente que haya sido, las fibras de lo sentimental se tocaron puesto que Juan Gabriel era el puente que lograba unir generaciones y llegó a ser la amalgama que une recuerdos de familias, amigos, etc…

Primero; un periodista/escritor, al que respeto mucho como tal, no tanto como persona, escribió una columna en Milenio llamada “No me gusta Juan Gabriel (lo que le viene guango)”, enardeciendo a la turba de admiradores que, muchos hemos equiparado al haber perdido a un Pedro Infante, estaban recién dolidos por la perdida de algo que, para unos más; para otros menos, marcó algo en la vida de aquellos que todavía le siguen llorando; los que le lloraron y los que nos escondimos para sollozar para guardar las apariencias. Dicho escritor emitió una serie de críticas, de opinión propia; sí, pero hirientes y despectivas hacia el recién fallecido Juan Gabriel, diría -otra vez- mi abuela “es que no se esperan ni a que se enfríe el muertito”, tal vez eso fue lo que más lastimó a gran parte de la multitud. En mi punto de persona razonable (haciendo mucho esfuerzo para no leerme fanática) puede darme coraje que se haya expresado así pero no es mi foco rojo; el que se haya asumido como clasista siendo director del canal de la universidad más grande e importante de México; sí. No otra cosa, no lo malentiendan y hay qué aprender a discernir, pero si representas a una institución como es la UNAM, pues creo que el saber cuándo y qué decir, sería lo más sensato ¿no?

Es triste que un funcionario, al aceptar el cargo y aunque no esté en alguna cláusula, deba saber que lleva implícito el que no pueda separar la opinión propia a la de la empresa/marca/institución que encabeza. Nos falta mucho para que el público aprenda a saber separar lo público de lo íntimo. En una entrevista con López Dóriga, Nicolás Alvarado, donde dice lo siguiente (cito, ya saben): “Me disculpo por haber publicado ese texto en ese momento, en esa oportunidad, fui insensible, fue cruel, fue naco, porque todos somos potencialmente clasistas y de eso se trata el texto, de descubrir mi clasismo, lamentarlo y exhibirlo”; nunca lo hace por haberlo escrito porque, nos guste o no, es su opinión y punto admirabilísimo para él, mismo que le aplaudo, es el haber renunciado antes de sentirse coartado respecto a lo que puede o no escribir, siendo ex-Director de TV UNAM, puede volver a lo suyo; no sé si todos felices y contentos, pero al menos, supongo, que él ya puede respirar a gusto, sin pensar en si puede o no escribir tal cosa sin importarle si afecta vulnerabilidades. Eso sí, bajó un poco de mi altar -como periodista cultural- desde que tuvo que explicar en vivo lo que quiso decir por escrito, y eso me deja mucho qué desear de la calidad como tal puesto que pongo en tela de juicio su capacidad para involucrar al lector en un texto sin necesidad de una cámara o un audio de por medio.

Segundo; en lo que se supone tendría que ser (no escribo yo; es mi fanatismo) la quincena; el mes; el año de Juan Gabriel, sale la cosa más espantosa que no creí haber atestiguado: la convocatoria a una marcha por la negación de derechos de igualdad y equidad de la comunidad LGTB por parte del Frente Nacional de la Familia, en mi hermoso país. Me provoca mucha pena que en 2016, sigan pasando estas cosas; en grandes urbes; con gente que tiene poder y que no sabemos qué puedan lograr. No sé si como humanidad, me provoca más tristeza que horror ver tanta intolerancia y discriminación hacia no hombres ni mujeres, sino personas, el género es lo de menos. Utilizan el HT #AMisHijosLosEducoYo y #NoTeMetasConMisHijos, entre algunos otros que he visto por ahí colados en las redes, menos relevantes pero no por ello menos peligrosos. Dentro de mis círculos, o no lo he visto, no he encontrado nadie que apoye dicha causa, mucho menos que asistirá a esa marcha y eso me hace pensar que las nuevas generaciones todavía nos vamos a educar mejor.

Y al Frente Nacional de la Familia sólo me resta decirles una cosa, en caso de que algún adepto llegara a leer esto: #NoTeMetasConMisHijos porque lo que menos quisiera es que tus vástagos se cruzaran con los míos; mucho menos tú.

Lo bueno de todo es que love wins y que love is love, y se chingan.

loveislove

5 comments

  1. Claro, opiniones, tu opinion es que un funcionario público debe saber que ese puesto viene con una censura en su pensamiento y menos foros para manifestar su sentir, menos audiencias para poder defenderse o con un alto en la carrera de toda una vida como escritor, crítico y analítico de la cultura, de que no se puede llevar las 2 cosas al mismo tiempo, de que, aunque su columna lleve mas tiempo que su fuero, tenga que restringir sus pensamientos que siempre ha hecho, o debería suavizarlos mientras este en el cargo público, (columna por la cual es mas una autocrítica que una ofenza al Divo, mas un “yo soy el que esta mal” e ironizando su “clasismo”, me sorprendio de manera que tú, que se dice fan de su obra como escritor, no entendiera la ironía y que se dejara llevar por lo litreral del texto) que para todos es lo mismo un cargo público como Presidente, gobernador, senador, director o conserje de una dependencia pública, que de director de una rama de la UNAM, donde se pretende tocar, discutir, debatir propuestas, artículos, o ideas culturales para el enriquecimiento de la propia institución, claro, tu opinión es la facil, y es respetada, pero creo que si quisieras tener una columna o dedicarte a esto, necesitarías ser mas crítica, profuna y clara, no sentenciosa y absoluta, dejarse llevar por la corriente de las opiniones, es hasta irritante.

    La desinformación del movimiento del Frente Nacional de la Familia es abismal, parece que la fuente solo fueron los memes editados, las capturas de pantalla la opnión mayoritaria de las masas, y si no, pues muy muy vago el tema.

    Si te quieres dedicar o publicar algo para que los demas lo lean, te quedaras con el mercado de tus amigos de tus 3 mil seguidores de tuiter, y algún otro curioso, que pasará de largo por el hype del tema, tal vez escriba una opnión y jamas regresará a leerte, al fin y al cabo tu opinión, y esta, la mia.

    Felicidades por la buena ortografía, y la gramática y gracias por otra opnión del monton.

  2. Hola Sandra, buen texto. Comparto tu opinión. No soy fanático de Juan Gabriel pero me parece que das en el clavo.
    En cuanto a los comentarios de Juan Gabrielusky…ps. Como dijo el Gran Bora Milonitovich: yo respeto, pero no le caería mal unas clasesitas de redacción (oso con ese abuso de comas) y otras de argumentación. Lo malo de escribir con el estomago, es que el intestino delata. La envidia es mala consejera Juanito(¿o Juanita?) Que el Cártel de los Poco Followers te bendiga

  3. Hola Sandra, buen texto. Comparto tu opinión. No soy fanático de Juan Gabriel pero me parece que das en el clavo.
    En cuanto a los comentarios de Juan Gabrielusky…ps. Como dijo el Gran Bora Milonitovich: yo respeto, pero no le caería mal unas clasesitas de redacción (oso con ese abuso de comas) y otras de argumentación. Lo malo de escribir con el estomago, es que el intestino delata. La envidia es mala consejera Juanito(¿o Juanita?) Que el Cártel de los Poco Followers te bendiga

  4. Muchas gracias por la lectura y por la opinión. Es claro que quien opinó sobre mi escrito es un seguidor de Twitter porque sabe de mi número de follovers, cosa que en FB no lo comparto. En fin, procuro no caer en juegos ni provocaciones cuando considero que son críticas fuera de la objetividad y viscerales, por eso mejor, tantos años en esto, don’t feed the troll.

    Y pues hago ruido, eso supongo es bueno. Sigo cabalgando.

    De nuevo gracias por haber leído tanta cosa que sale de esta verborrea/dedorrea/lenguorrea o como se le pueda llamar. Espero poder contar con tus visitas por aquí, siempre serán TODOS bienvenidos.

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