Cada quien tiene el amor que NO merece

Alejandra Rodríguez

Siempre nos preguntamos por qué no tenemos lo que queremos, en realidad esa ecuación no funciona así, lo que se nos otorga en la vida se acepta porque es lo que merecemos, bueno o malo se aprende a vivir con lo que hay porque eso que obtienes es fruto de tu comportamiento anterior y con una mentalidad positiva frente a la vida todo puede ser sumamente disfrutable, en realidad solo necesitamos de nosotros mismos para vivir; solos nacimos y solos nos vamos a ir; nadie es indispensable pero nos gusta ser sociales y compartir, lo cuál es completamente válido, solo hay que saber hacerlo para aceptar completamente lo que obtenemos.

En cuanto al amor hacemos que suceda lo contrario, nunca estamos conformes con nuestras relaciones sentimentales y constantemente nos preguntamos ¿Por qué? Resulta que nuestro sistema neuronal que conecta el raciocinio con el corazón viene defectuoso de fábrica o al menos eso me gusta pensar al respecto de esta fallida funcionalidad humana para poder comprender por qué los seres humanos volvemos tan complejo todo cuando se trata simplemente de mostrar los sentimientos y compartir el amor personal con otra persona a fin.

 Las cosas son simples, me gustas, te gusto, seamos felices dejémonos de prejuicios y etiquetas, construyamos una vida compartiendo nuestras diferencias y enriqueciendo nuestras almas; pero NO, no conformes con esta simple fórmula nos auto saboteamos constantemente.

La raíz de esta complejidad es que nunca sabremos a ciencia cierta quien es la persona indicada para nosotros y nos obstinaos tanto con la idea de encontrar a esa “media naranja” que terminamos fracasando en el amor porque tenemos en incorrecto los fundamentos para elegir una pareja y todo por seguir esquemas sociales establecidos en nuestra mente, entonces los que no queremos encasillarnos en este vaivén de conceptualizaciones adquiridas nos toca vivir al día, disfrutar con quien puedas estar en ese momento y buscar la felicidad en el presente, de otra manera solo frustrarás más tus vivencias por estar buscando a ese ideal para ti que quien sabe y exista realmente.

Aunado a esto, nuestro criterio defectuoso asume y categoriza a las personas en el error y el claro ejemplo de ello es que cuando estamos envueltos en un lío amoroso lo comenzamos aventando una bola pequeña de nieve para iniciar el juego y termina convirtiéndose en una avalancha imparable que en muchas ocasiones nos sobrepasa; es muy común escuchar que “Cuando tu quieres no te quieren, cuando te quieren tu no quieres y cuando se quieren no se puede” ¿Nunca les ha sucedido que tienen a la persona perfecta frente a sus ojos, esta les corresponde en amor e interés y por alguna razón no pueden estar juntos? Es como si el destino conspirara contra nosotros y nos quisiera ver fracasados para siempre; también ocurre que cuando llega una persona a tu vida y te trata como lo mejor que le ha sucedido jamás y quiere hacer hasta lo imposible por hacerte feliz, toda esta belleza ocurre precisamente con la persona que no te gusta, la que no te llena, no te satisface y no le ves un futuro a tu lado. EL peor de todos estos ejemplos es cuando tu estás del otro lado de la moneda, esa persona que admiras, piensas que es todo para tu vida y quieres volcar tu ser completo frente a ella para demostrarle lo perfecto que podrían ser juntos, hasta dejas de ser tu propia prioridad para llamar su atención, buscas cualquier pretexto para sobresalir buscando agradarle y precisamente esa persona por la que tu estas dispuesta a todo es la que no te quiere en su vida, no eres el “ideal” y simplemente te rechaza, estas ironías suceden todos los días aunque parezcan leyes absurdas de Murphy; suceden porque desde nuestra concepción idealista tenemos todos los conceptos acerca del amor mal tergiversados, por eso es que les comentaba que nuestra parte afectiva del cerebro viene con defecto de fábrica ya que todas estas ideas se nos impusieron desde la infancia, crecimos con este aprendizaje de insatisfacción permanente frente a las relaciones amorosas y no pudimos establecer otro criterio frente a ellas, buscamos estereotipos irreales e inalcanzables, por eso nuestros objetivos amorosos están mal planeados y por lo tanto fracasamos, algunos estudios revelan que de lo contrario nos aburriríamos y por eso necesitamos estar reinventándonos constantemente, en mi poca y no amplia comprensión del tema estos esquemas significan que al ser humano le gusta sufrir, complicarse la vida reinventándose para no “aburrirse” y como no le basta hacerlo para si solo involucra a otros, a quienes termina lastimando o hasta declarando guerras de odio de por vida; hay muchas maneras de reinventarse para lograr la satisfacción personal, no necesariamente debemos de estar buscando imposibles y todo esto provocado por pequeñeces que por no ser honestos con nosotros mismos sobrellevamos y terminamos rodando en esta avalancha imparable a la que conocemos hoy en día como amor.

 

 

2 comments

  1. Omg pura true hahahaha me pasa ALe y mucho por qué, porque la vida no es justa, pero mientras estoy re feliz amiga cada día me reinvento cañón te amo nena

  2. Así es Ale…el Amor no es complejo, pero los humanos nos encargamos de hacerlo complicado…es lo contrario al matrimonio, el matrimonio no es complicado es complejo solo es encontrarle el punto para disfrutarlo todo.

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