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Hoy volví a soñar contigo

Ale Rodríguez

Te he tenido en mi mente estos recientes días, algo queda de conexión a distancia y anoche, lamentablemente, volví a soñar contigo.

Me lamento porque siempre que te recuerdo me duele una parte de mi corazón, tú y tu maravilloso cabello rubio, espero sigas siendo igual de correcto que cuando te conocí. Fue demasiado grande la decepción al perderte y por más que hago conscientes las razones por las cuáles fue mejor seguir por caminos diferentes, no me dejas de doler; dicen que cuando alguien es absoluto en tu vida, entonces es imposible olvidar. Quizá puedas subsistir, pero jamás olvidar; lo cual es políticamente incorrecto, porque nadie debería ser absoluto en tu vida más que tú mismo. Sin embargo, olvidar momentos significativos de tu historia es como quitarte una parte importante de tu cuerpo, así que tú y tu ideología de “La ausencia es olvido”, me pueden disculpar, porque estoy totalmente convencida que uno jamás se olvida de lo que no quieres olvidar, de lo realmente importante o del capricho de no olvidarte, no sé cuál sea la explicación para mi necio corazón, pero lo que viene a relucir en mi mente es que cualquier cognición que explique lo significativo que eres o intentaste ser en mi vida, eso es lo que me duele y tú me dueles.

Gracias a este sueño en específico me di cuenta de lo mucho que me has consumido la vida, toda esa energía gastada en el recuerdo y la obsesión por ti, por lo que fuimos. Me veo en el espejo y descubro a una mujer olvidada, cansada, perdida. Todo por estar fuera de mi centro y estar buscando entrar al tuyo; lo cual es cuestionable y totalmente absurdo. La imposibilidad de ello proviene de la individualidad de cada ente viviente, porque somos personas independientes con cuerpos y vidas separadas. Si nuestra decisión fue compartir parte de nuestras vidas al tiempo, eso es una opción personal, pero no caigamos en querer desaparecer nuestra individualidad y convertirnos en uno solo o mejor dicho, en nada, eso es un absurdo y yo he caído en el absurdo al no tenerte.

En mi sueño me decías claramente: “Todas me terminan odiando, ÓDIAME”, pero yo simplemente no puedo hacerlo, no tengo corazón para eso, no tengo tampoco la necesidad de llenar mi alma con rencor y además no tengo motivos para odiarte. En mi cabeza entiendo claramente el porqué de nuestra ruptura, pero el corazón es necio y sinceramente tampoco tengo deseos de odiarte.

Los seres humanos somos emocionales por naturaleza y es una combinación peligrosa entre amor y odio al tiempo, mi cuerpo está invadido de esa química, y en esta fluctuante de emociones en especial a ti, a ti jamás te podré odiar.

Me pregunto por qué, si parte de tus decisiones y las mías fueron para nuestro bien y jamás se trató de necesidad, entonces ¿por qué me dueles tanto? Nunca hubo egoísmo de por medio, lo intentamos es verdad, no funcionó, también eso es verdad, pero me dueles invariablemente y a eso lo tengo que llamar necesidad.

Nunca podría decir que fuiste una pérdida de tiempo, porque no te necesito y yo puedo vivir sin ti, pero te convertiste en el aire que respiro y el dolor en mi corazón proviene de que, después de ti, perdí el rumbo y dirección, fuiste el mejor tiempo invertido de mi vida y al mismo tiempo fuiste la necesidad que ya no necesito.

El problema no es el absurdo de necesidad, el problema es que sigues estando en mis sueños y aún no te puedo sacar de ahí, eso es lo que me está atormentando y cuando no hay paz en alma entonces algo esta mal en el sistema, la pregunta aquí es: ¿Cómo le hiciste tú para sacarme de tu vida con tanta facilidad?, creí estar en la misma sintonía que tú, por toda la gratitud expresada al final y por eso te lo pregunto. Yo sé que aún queda esa conexión a distancia, la magia de las estrellas me lo revela, sólo busco una solución porque ya no quiero necesitarte.