Author Archives: Jésus Reyes

Trump vs. Hillary

J. Jesús Reyes R. del Cueto

Este pasado lunes se dio el primer debate presidencial en los Estados Unidos entre la candidata demócrata, Hillary Clinton y el candidato republicano, Donald Trump. Antes de este importante encuentro mis predicciones personales eran que Clinton ganaría con una buena ventaja. Ella es una política tremendamente preparada y con años de experiencia enfrentándose a un personaje improvisado, con nula experiencia y sabiduría de asuntos públicos y además con opiniones racistas y aislacionistas que tienen apoyo solo en lo ya es una minoría en este país: hombres heterosexuales, blancos y cristianos que ya no son suficientes en número para ganar una elección presidencial.

Las encuestas generales publicadas en los días anteriores al debate indicaban lo mismo, con una ligera ventaja de Clinton de cuatro o cinco puntos porcentuales. Pero también indicaban una victoria demócrata los predictores que son aún más importantes, los votos electorales. Recordemos que en Estados Unidos el candidato que gane el voto general, sino más bien el candidato que logre reunir más votos electorales asignados por los estados; entre más grande es el estado, más son el número de votos electorales que este estado posee.

Dicha matemática electoral en esta contienda de ninguna manera favorece a Trump, ya que dado su bajo apoyo entre minorías y afroamericanos ha hecho que estados como Florida, que normalmente son esenciales, favorezcan por altos márgenes a la Ex-Secretaria de Estado Clinton. Otros estados que normalmente son victorias aseguradas para los candidatos presidenciales republicanos, ahora están en la contienda; tal es el caso de Georgia, Arizona y en una de esas Texas. Por todas estas razones era, y aun es de esperarse que Clinton se alce con la victoria.

Sin embargo, el lunes del debate despertó ciertos miedos en mí de la posibilidad de una victoria de Trump que antes estaban al menos parcialmente latentes. La principal razón es una invaluable lección que he aprendido en estos últimos meses en clases de comunicación y medios: los debates y una buena parte de los votos, se ganan con emociones y no con hechos. Esto suena triste y decepcionante si es que queremos que las personas mejor preparadas y que más saben sean los que ganen debates, votos y elecciones, pero desgraciadamente así funcionan las cosas. Para convencer a una gran parte del electorado que vote por ti, debes de convencerlos a través de alguna conexión emocional; las principalmente usadas en la arena político-electoral son la esperanza, la ira y el miedo.

El lunes Trump me demostró porque ha convencido a millones de personas de que voten por él y su proyecto a través de conectar con las partes de su corazón (en realidad cerebro) que está enojado por la situación actual y que tiene miedo de migrantes y terroristas que cambien o transformen a “su” país de algo que hace mucho tiempo ya no es. Este no sería un problema si Hillary contraatacara con un mensaje emocional propio, uno de esperanza. Un mensaje que les llegue a los corazones de los norteamericanos y su infinito (y, según ellos, único) potencial; que les haga saber que solo logran ser mejores y avanzar cuando están unidos y van más allá de sus divisiones raciales o generacionales. Sin embargo, esto no se le da a Hillary, lo suyo son los planes, las propuestas, los números, pero no las conexiones humanas.

A pesar de lo que acabo de describir, es cierto que Trump también mostró una debilidad: el hecho de que fuera de su enojado y gritón ser, no hay mucho más allá de su personaje, eso es todo, y a la gente le está empezando a disgustar. Un personaje que le grita e interrumpe durante 90 minutos a una mujer preparada y lista para gobernar tampoco es muy agradable; más si eres una mujer que has tenido que soportar que tus compañeros de trabajo, jefes, esposos o familiares hagan lo mismo contigo. Por este detalle, espero y pienso que Hillary sigue controlando su destino, y a menos de que suceda algo fuera de lo normal, ganará la elección. Pero el peligro de un güero loco, un muro y el regreso al poder de una política xenófoba y excluyente está ahí y está cada vez más presente.

Dos políticos de papel maché

J. Jesús Reyes R. del Cueto

Esta semana, México volvió a recibir devastadoras noticias. No, no estoy exagerando; la noticia de una invitación presidencial al candidato republicano, Donald Trump, es algo devastador para el país.

Después de uno de los meses más violentos en el gobierno de Enrique Peña Nieto, más escándalos de casas y propiedades de la familia presidencial adquiridas por métodos sospechosos, una economía que no levanta y empieza a decaer en el pasado cuarto del año y la noticia de que el presidente plagió una gran parte de su tesis profesional, después de todo esto, México no podría tener más malas noticias.

Sin embargo esta invitación y la sola presencia del candidato en territorio mexicano, dando un discurso enfrente de nuestra bandera y atrás de nuestro símbolo patrio probablemente fue el más duro de los golpes.

Muchos analistas políticos en ambos lados de la frontera no pudieron encontrar explicación lógica y razonable para dicha invitación. Para muchos, lo que vimos enfrente de nuestros monitores fue un movimiento táctico y diplomático por parte de la presidencia de la república que no esperaban fuera respondido de manera tan tácita, directa e inmediata por uno de los dos candidatos que fueron invitados, el más controversial y menos bienvenido por la población en general.

Lo que yo vi el miércoles pasado fue un intento desesperado de dos hombres, extraordinariamente pequeños en habilidades intelectuales y de liderazgo, de salvar y echar a flote dos barcos que se les están hundiendo bajo su comando, sin avistamientos de una mejor situación en el horizonte.

Por un lado tenemos al xenófobo e improvisado Donald Trump. Un personaje con un ego del tamaño del mundo que hará lo que sea necesario para mejorar su imagen e imponer ante la sociedad la idea de que es un triunfador nato. Trump ha hecho millones a través de algunos negocios exitosos pero también a través del fraude y el embaucamiento de miles de personas que han confiado en él y en su nombre. Su más reciente reto es tratar de convertirse, por su propia voluntad en la persona más poderosa del mundo.

El sistema político estadounidense se encuentra tan roto y corrompido que estuvo cerca de lograrlo; sobre todo gracias al completo desastre en el que se encuentra el partido republicano, una oposición conservadora reaccionaria y recalcitrante que ha pasado los últimos ocho años oponiéndose y bloqueando cualquier acción presidencial por parte de Barack Obama, principalmente por razones ideológicas e incluso racistas estúpidas y cortoplacistas.

Esta partido ha sembrado una plataforma de odio en los cada vez menos norteamericanos que concuerdan con su visión retrograda de las cosas. Lo que ha conseguido es despertar los sentimientos más oscuros de racismo y xenofobia de la clase media y baja de descendencia europea y color blanco que piensan que las razones por las que no han podido crecer y prosperar económicamente son las minorías raciales y especialmente los migrantes. Explotar estos miedos en una gran parte de la población, le sirvió a Trump para lograr su primer objetivo, ganar la nominación del partido republicano.

Sin embargo, poco a poco, este personaje se viene dando cuenta que no le va a alcanzar para ganar la presidencia, que los tiempos han cambiado, que el voto latino importa e importa mucho y que la mayoría de los estadounidenses (y sobre todo la mayoría en los estados más importantes) no lo respaldará en la elección general de noviembre. Ante esta posibilidad, el improvisado político se ve desesperado para evitar la catástrofe, ser derrotado cuando su plataforma se basó en ser un eterno ganador. Por eso suaviza sus posiciones en el asunto migratorio y acepta la invitación sorpresiva de un presidente mexicano inmiscuido en sus propios problemas; para verse diplomático, presidencial, de altura. Algo de esto logró al dar su discurso junto a Peña Nieto, pero no le va a alcanzar para ganar la elección.

Por el otro lado tenemos al que rehúso llamar “nuestro presidente”. Alguien desesperado, entre tanta crisis, de levantar la percepción de su administración o cuando menos mejorar las posibilidades de cualquier candidato priista en el 2018. Castigado el PRI en las elecciones estatales, el presidente y sus consejeros están dispuestos a intentar lo que sea para evitar perder nuevamente la presidencia y pensaron que invitar a Trump, ponérsele al tú por tú, decirle que no habrá muro en su cara, lograría que los mexicanos vieran a Peña Nieto como el defensor de todos los mexicanos y mejoraran su opinión de él. “Tal vez sea un corrupto, un copión, tal vez hasta un asesino, pero de que nos defiende nos defiende”, pensaron que iba a ser la reacción del pueblo de México.

Pero nuevamente les falló, como tanto les ha fallado. No pudieron anticipar el enojo, la traición, la indignación sentida por los mexicanos al ver que alguien que nos ha ofendido y amenazado es bienvenido a Los Pinos y tratado como jefe de estado y no como el candidato de pacotilla que en realidad es.

Estos dos hombres demasiado pequeños poco lograrán salvar. Uno, desgraciadamente ya gobierna, el otro nunca lo hará. En México, como siempre, el daño ya está hecho; pero el despertar del pueblo mexicano está más cerca de lo que parece y por más que quieran evitarlo con sus aves marías y jugadas inesperadas de último minuto, no lo van a lograr.

Justicia Relativa

J. Jesús Reyes R. del Cueto

El pasado 5 de Julio, la sala superior del Tribunal de Justicia Electoral del Estado de Zacatecas, con dos votos a favor y dos en contra (el magistrado presidente dando el voto de calidad a favor), decidió pronunciarse a favor de las querellas producidas por el PRI respecto a la inequidad de la elección del Ayuntamiento de la capital de nuestro estado.

Con esto, el Tribunal efectivamente anuló dicha elección y la declaratoria de mayoría relativa recibida por la candidata de MORENA, María Soledad Lúevano Cantú, lo cual significa que después de agotar las instancias de apelación correspondientes (MORENA acudirá al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación), si estas concuerdan con el pronunciamiento del TJZ, la elección quedará anulada y el congreso del estado tendrá que convocar a nuevas elecciones extraordinarias para elegir al Ayuntamiento de Zacatecas.

Aún a pesar de que en lo personal espero que el TRIFE resuelva a favor de la candidata de MORENA y le regrese el triunfo que se ganó en las urnas, esta decisión del Tribunal Electoral estatal confirma lo turbio y opaco del proceso electoral y lo mucho que el ejecutivo estatal influyó y se metió en los procedimientos electorales que deben de ser autónomos.

Una vez más vemos como en nuestro país la justicia es solo para unos cuantos, ya que las incontables pruebas presentadas en contra de candidatos priistas no fueron suficientes para anular una sola elección, y no lo han sido sistemáticamente durante nuestra joven democracia. Pero ahora que la victoria es para la oposición, las autoridades electorales ven, aceptan y castigan los hechos que jamás han castigado cuando los perpetradores son del tricolor.

En la sentencia, se le atribuye la anulación a varios hechos indebidos, entre ellos actos anticipados de campaña y uso indebido de marcas al entregar playeras con ciertos logos empresariales. Si la misma vara fuera usada en todos los procesos electorales, todas y cada una de las elecciones deberían de ser supuestamente anuladas, pero nunca lo han sido.

Todos los zacatecanos sabemos que actos anticipados de campañas los realizaron los tres principales candidatos a gobernador y cientos de candidatos a diputaciones y alcaldías; lo hicieron ellos y lo han hecho candidatos en todo el país desde hace mucho tiempo. ¿Qué me dicen del uso indebido de marcas como Soriana y MONEX para promover el voto a favor de nuestro ahora presidente Enrique Peña Nieto? De esos actos indebidos las autoridades jamás dijeron nada. Pero ahora el tribunal decidió castigar a MORENA y anular el golpe más fuerte que la oposición logró dar durante las elecciones pasadas, al arrebatarle al PRI la capital de nuestro estado.

La anulación de una elección es algo relativamente extraño, no se da muy seguido en nuestra democracia y esto es por algo. Rara vez se puede probar y demostrar que ciertos actos indebidos afectaron el resultado de una elección; boletas falsas o una demostrada compra de votos deben ser causales para anular la elección, pero rara vez lo han sido.

Las apelaciones y acusaciones en los procesos post-electorales normalmente son dirigidos a los actos indebidos de campaña, antes de que las elecciones se lleven a cabo, pero ¿cómo sabemos qué estos actos influyeron en la voluntad popular? Si no lo hicieron, no deberíamos de anular la elección. Es importante mencionar que en la elección del Ayuntamiento capitalino, los conteos preliminares favorecieron al PRI, sus aliados y su candidata Judit Guerrero, pero después de contar todos los votos, las tendencias se revirtieron a favor de MORENA y Soledad Lúevano por apenas 562 votos de diferencia.

La ciudadanía favoreció, por lo mínimo a MORENA, y ahora el tribunal pisotea la voluntad de los ciudadanos al argumentar que actos aislados (que cometen virtualmente todos los candidatos) son suficientes para anular la elección. Poco vale la excusa o justificación “si todos lo hacen, yo también lo puedo hacer”. Los actos de MORENA y su candidata fueron indebidos, pero el electorado la favoreció y eso debe de respetarse; en todo caso, si van a anular esta, entonces que anulen todas. Razones las hay de sobra.

Semana de malas noticias

J. Jesús Reyes R. del Cueto

Hace dos semanas escribí acerca de mi decepción después de un resultado sorpresivo y deprimente en las elecciones en Zacatecas.

Es importante mencionar que esa misma jornada electoral también dejó algunas buenas noticias en el gran voto de castigo que se dio al PRI, que perdió 7 de las 12 gubernaturas en juego, incluyendo históricos bastiones priistas como Durango, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz.

De la misma manera, ganó por amplia ventaja el que, probablemente, era el mejor candidato en todo el país, el panista Javier Corral, un hombre honesto, crítico y de principios que, si bien mantiene una posición ideológica diferente a la mía, estoy seguro hará un gobierno honesto y cercano a la gente.

Estas fueron las últimas buenas noticias que recibimos a partir de la publicación de mi pasado artículo y aunque mi ánimo no es querer deprimirlos, es importante resaltar los retrocesos que han sucedido en estas dos semanas para la política mexicana e internacional.

En primer lugar está la aprobación de un Sistema Nacional Anticorrupción que es más simulación que otra cosa y en nada ayudará a reducir los altísimos niveles de impunidad y corrupción en nuestro país; simplemente será una maniobra para que la clase política pueda anunciar con bombo y platillo que efectivamente están siendo vigilados.

Junto con esta aprobación vino el aplastamiento institucional de lo que era la iniciativa ciudadana más importante en la historia de México, el famoso 3 de 3. Un total de 634,000 mexicanos firmamos la solicitud para incluir este mecanismo dentro del sistema Anticorrupción, para requerir que los servidores públicos o aspirantes a serlo se vieran obligados a presentar su declaración patrimonial, fiscal y de intereses y hacerla pública, para que fuéramos los ciudadanos los que vigiláramos y no las opacas secretarías de función pública.

Esta petición ciudadana histórica pasó en el Senado y en la Cámara de Diputados, pero con un pequeño pero importantísimo cambio, las declaraciones ya no tendrán que ser públicas y entonces el país sigue igual, sin la posibilidad de que sus ciudadanos escruten las ganancias de los poderosos.

Cabe mencionar que los votos estaban para que este mecanismo pasara en ambas cámaras (PRI, Verde y Nueva Alianza votando en contra y PAN, PRD, Movimiento Ciudadano y MORENA votando a favor). Sin embargo, gracias a la falta de pantalones de algunos Diputados y Senadores panistas, perredistas, petistas, de Movimiento Ciudadano y MORENA, que se ausentaron o no votaron a pesar de estar presentes, haciéndole la chamba al PRI. Entre ellos están la diputada zacatecana Claudia Corichi de Movimiento Ciudadano y el petista Héctor Adrián Menchaca Medrano, Senador suplente de David Monreal. Aquí y aquí pueden encontrar la lista completa de supuestos representantes populares que votaron en contra o no votaron. ¡Gracias por derrotar lo que hubiera sido una importante victoria ciudadana!

No podría tampoco ignorar los deplorables hechos en Nochixtlán, Oaxaca en donde la represión policial del gobierno federal resultó en la muerte de 9 personas y más de un centenar de heridos. Esto se dio en un enfrentamiento con los maestros de la CNTE, mientras bloqueaban una carretera en manera de protesta por la implementación de la reforma educativa.

Es cierto que la CNTE  nunca ha sido un ejemplo cívico de como manifestarse pacíficamente, sus métodos siempre han estado al borde de la violencia y afectación del derecho de terceros. Sin embargo, nada de eso justifica el uso de la fuerza para matar a 9 ciudadanos, por cuyas vidas el país entero debe estar indignado. Hay evidencias claras de que se usaron armas de fuego y de alto calibre para reprimir a los maestros y tendríamos que demandar como ciudadanos que cayeran varias cabezas responsables de los hechos (Aurelio Nuño primero y Osorio Chong después).

Las mesas de diálogo ya comenzaron entre la CNTE y la secretaría de gobernación y ojalá lleguen a un acuerdo que permita resolver las quejas, muchas de ellas justas, de los maestros que en ningún momento fueron consultados en una reforma que debió de tener como principal objetivo mejorar el sistema educativo en México, no solamente quitarles derechos laborales a maestros incómodos y subversivos. Si bien las mesas de diálogo apuntan a un buen camino, los familiares y amigos de esas 9 víctimas jamás los volverán a ver, y eso es algo inhumano y más cuando sucede a manos del gobierno. No cabe más que expresar nuestras condolencias y exigir que se esclarezcan los hechos y que los responsables (los de arriba), respondan por sus errores e incompetencias.

Yéndonos a noticias internacionales, ahí también hay malas noticias. En nuestro vecino del norte hace unos días la suprema corte, en una decisión dividida, decidió suspender el programa del presidente Obama que permitía que millones de connacionales indocumentados salieran de las sombras y regularizaran su status legal para poder trabajar sin miedo a ser deportados.

El voto se dio 4 contra 4, así que la decisión de suspensión de la corte menor se mantiene hasta que haya un noveno juez que pueda romper el empate. Esto no se dará hasta el próximo año que tome el poder el nuevo presidente (Trump o Hillary), debido a la inacción del congreso con mayoría republicana que no quiere darle a Obama la oportunidad de poner otro juez más en la banca de la suprema corte de aquel país. Mientras tanto, los que pierden de ese juego político son los millones que cada día tienen que andar con miedo, esperando que no sean separados de sus familias por una deportación.

Por último, el Jueves pasado Gran Bretaña (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte) votaron para definir su permanencia o salida de la Unión Europea. A pesar del fuerte voto a favor de permanecer en la EU por parte de grandes ciudades (Londres, Manchester, Liverpool, etc.) y de Escocia e Irlanda del Norte, la mayoría de los Británicos (52%) decidieron salir de esa organización plurinacional en lo que se ha conocido como #Brexit.

Esto manda a la economía mundial a un proceso de incertidumbre y probablemente decaída gracias a lo que esto significa en los mercados internacionales de comercio. La libra esterlina cayó estrepitosamente, lo cual también ayudo a una caída más profunda del peso y a un anuncio preventivo del gobierno mexicano de que recortará el gasto público por 31,715 millones de pesos para evitar caer en recesión. Esto significa bastantes recortes en programas de apoyo público de los que se benefician millones de mexicanos, probablemente los más afectados y los que menos vela tienen en este entierro.

Esperemos que dentro de las próximas dos semanas sean más las buenas que las malas noticias. ¡Gracias por su lectura y hasta la próxima!

Zacatecas perdió el pasado Domingo

J. Jesús Reyes R. del Cueto

Hace una semana, en la víspera de las elecciones locales mediante las cuales los zacatecanos elegiríamos a nuestro próximo gobernador, un servidor mantenía un pronóstico por el cual el PRI arrasaría en la mayoría de diputaciones y ayuntamientos, pero sin embargo MORENA se alzaría con la gubernatura y la capital con los candidatos David Monreal y Soledad Luévano; un triunfo sin duda importante para este naciente partido, logrando su primera gubernatura.

Sin embargo una de mis proyecciones estuvo radicalmente equivocada: el PRI sí arraso en la mayoría de diputaciones y ayuntamientos y MORENA sí ganó la capital; sin embargo la gubernatura se la llevó el PRI y su candidato Alejandro Tello con una gran distancia de casi 67,000 votos, lo que equivale a más de 10% de la votación.

Los resultados fueron sin duda una sorpresa para muchos, incluido un servidor. Al ver que la opción de cambio después de un gobierno desastroso, corrupto y endeudado del priista Miguel Alonso, se haya caído tanto y el PRI haya crecido de la misma manera, cabe preguntarse ¿Qué fue lo que paso?

Sin duda las mapacherías y compra de votos masiva del PRI estuvieron presentes. La maquinaria y estructura gubernamental priista salieron (como en todas las elecciones) a hacer de las suyas para asegurar que su voto duro no los abandonara. Pero a pesar de esto, el voto hacía Tello fue en la proporción que todos los esperábamos: alrededor de 25% de voto duro y un 10% convencido en Tello y el PRI como opción, sumando un 35% no tan alejado del 37.31% que obtuvo.

Es del lado de la izquierda y la supuesta oposición a donde tenemos que voltear para encontrar culpables de que Zacatecas se encuentre nuevamente hundido en la desesperanza de enfrentar 5 años más de priismo con Tello, que si bien puede demostrar encabezar un gobierno más benévolo que el de Alonso, asegura una virtual impunidad para este y su familia, los cuales se dedicaron a saquear el estado.

A pesar de que mis proyecciones eran favorables a Monreal semanas antes de la elección, hace un año o más advertía que si la izquierda no iba unida no iba a poder en contra del PRI, le iba a hacer la chamba fácil, y desgraciadamente estuve en lo correcto. Junto con muchos actores importantes dentro del estado intentamos que ese destino no se cumpliera y se unieran las fuerzas de la izquierda pero eso jamás sucedió.

Hay que ser puntuales, no sucedió gracias a los egos y errores de los actores que buscaban la gubernatura. Ninguno fue capaz de dialogar y negociar apoyar al otro por el bien de Zacatecas. Ni Flores logró ser el cambio que nos une, ni Monreal logró ser la esperanza de Zacatecas.

Hay críticas para repartir.

Hacía Rafael Flores son dos principalmente. A pesar de que yo mismo consideraba que él era el mejor y más preparado candidato y la verdadera opción de cambio, es cierto que cometió graves errores.

En primer lugar, nunca pudo asegurar el apoyo real de su partido y la contienda interna con el simulador Pedro de León le puso un freno de mano a su campaña. El trabajo interno dentro del PRD debería de haber sido mucho mayor.

En segundo término, su campaña fue guiada bajo la lógica de atacar a quien estaba arriba de él en las encuestas, David Monreal, sin entender que el verdadero enemigo era el PRI. Su campaña fue virulenta en contra del candidato de MORENA y rara vez tocó a Tello y la impunidad y corrupción del gobierno Alonsista, o cuando menos así lo subrayaron los medios. Esto no solo lo hizo sufrir en las urnas, sino que también gran parte de la ciudadanía lo vio como traidor y peón del PRI.

A los Monreal, MORENA y su líder nacional Andrés Manuel López Obrador también hay que cuestionarles varías decisiones.

En primer lugar su necedad de pensar que solos podían con el paquete de ganar la elección. La famosa frase de López Obrador de: “Nuestra única alianza será con la gente” probo ser falsa, ya que la gente no creyó que su candidato fuera una verdadera opción de cambio, y en el camino rompió la posibilidad de negociar con actores importantes dispuestos a hacerlo (como el mismo Flores lo estaba al comienzo del proceso).

Su pensar sectario cuyo lema es: “O estás conmigo o estás contra mí” también probo ser contraproducente al alejar a mucha gente que podría haber ayudado a ganar la elección (como ejemplo José Luis “el Cepillo” Figueroa, quien logró ganar con buena distancia la alcaldía de su natal Loreto).

De la misma manera el equipo de MORENA y los Monreal fue poco selectivo al aceptar cualquier “basura” que le aventaban los otros partidos. La inclusión de uno de los peores alcaldes en la historia de la capital, Cuauhtémoc Calderón, y uno de los peores candidatos de “izquierda” a gobernador, Antonio Mejía Haro a un proyecto de izquierda, ideología que ninguno de ellos han tenido ni demostrado tener demuestra que en ocasiones hay “sumas que restan” como lo diría mi amigo y compañero aquí en Voces Cruzadas, Rogelio Cárdenas.

Por último, gracias a los espionajes y llamadas filtradas, ahora sabemos que la realidad de las cosas es que David Monreal fue un candidato sin mucho interés de serlo, poco motivado, sin las ganas y el deseo de ser gobernador que caracterizaba a su hermano y sin el carisma y la popularidad necesarios para ser un político exitoso.

Al final de cuentas los errores fueron muchos, y los que queríamos y votamos por que hubiera un cambio en Zacatecas, debemos de hacer responsables del fracaso a quienes lo son. Debemos de recordárselos y reclamárselos cuantas veces sean necesarias y decirles una vez más y al unísono que la izquierda debe de ir unida… si no, ¡mejor que ni vaya!

Próximas Elecciones

J. Jesús Reyes R. del Cueto

En aproximadamente ocho días conoceremos quien es el ganador de las contiendas electorales para gobernar el estado de Zacatecas durante los próximos cinco años. El domingo 5 de junio, desde temprano en la mañana abrirán las urnas para que todos los zacatecanas y zacatecanos elijamos, se supone que de manera libre, secreta y no coercitiva, que personaje y partido queremos que nos gobierne; lo haremos junto con conciudadanos de otros once estados que el mismo día decidirán el destino de su entidad, incluyendo cinco que siguen sin conocer la alternancia cuyos gobiernos siempre han sido priistas (Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz).

Primero que nada mi llamado en estas letras es que acudamos todas y todos los zacatecanos a las urnas a ejercer lo que es nuestro derecho pero también nuestra obligación, asegurémonos que nuestra voz sea escuchada y participemos en uno de los pocos ejercicios democráticos de los que podemos ser parte. Muchos se quejaran de que es poca o nula la diferencia entre los candidatos que se presentan en la boleta o que el proceso electoral es una farsa para pretender que vivimos en un sistema democrático cuando en realidad lejos estamos de él. Estoy de acuerdo en parte de estos argumentos pero creo que a pesar de ellos podemos hacer alguna diferencia, si bien mínima, al ir a votar.

Para empezar, tenemos ante nosotros lo que pinta ser la elección más cerrada en la historia de nuestra entidad. El PRI y el nuevo partido MORENA, se encuentran en una batalla increíblemente cerrada por la gubernatura, y si bien puede ser que “todos los políticos son iguales”, la diferencia, al menos ideológica, entre el PRI y MORENA es tanta que en realidad los gobiernos resultantes serían significativamente diferentes. Así es que si creen firmemente en alguno de los dos proyectos o se oponen completamente a cualquiera de los dos, hay que salir a votar.

Viéndolo desde otra perspectiva, al tener por primera vez la opción de votar por candidatos independientes (si bien ninguno parece tener la posibilidad real de ganar), podremos los zacatecanos por primera vez repudiar el sistema de partidos que se postra ante nosotros luchando por nuestras preferencias sin la necesidad de anular el voto. Esta victoria de los candidatos independientes es una lucha de muchos años y gente valiosa que hay que respetar y hacer valer, precisamente al acudir a las urnas.

Por último, y creo de manera más importante, debemos acudir a las urnas porque aunque no nos gusten las opciones que se nos presentan, es nuestro deber y uno de los pocos métodos de expresión democrática que tenemos a nuestro alcance. El derecho al voto y la construcción de instituciones, aun imperfectas, que lo hicieran valer de manera verdadera ha llevado luchas incansables de millones de mexicanas y mexicanos en las que se han derramado sudor y sangre y las cuales no podemos defraudar al ser simples espectadores apáticos y no presentarnos a votar. Anulemos el voto, votemos por independientes, votemos por el “menos peor” o castiguemos a los malos gobernantes y sus partidos votando por los “otros”, pero votemos, ya que si no lo hacemos dejamos que esos mismos que se han apoderado del sistema político-electoral de nuestro país lo sigan haciendo y todavía con más facilidad.

Al final del día, en Zacatecas hay razones de peso para votar por cualquiera de los tres punteros e incluso por algún independiente que anda abajo en las encuestas. En lo personal, llamaría a los Zacatecanos a votar por un cambio, para castigar al partido que nos dio estos desastrosos seis años. Dada la historia de saqueo, corrupción e inhabilidad para gobernar, también me pronunciaría a favor de la campaña de #NiUnVotoAlPRI y llamaría a elegir entre las opciones restantes. Finalmente, si ningún candidato parece convencer en elecciones municipales o para diputados, anulemos el voto y digámosle con una voz fuerte y resonante a los partidos políticos que no nos gusta lo que nos ofrecen, pero que estamos listos para ejercer nuestro deber ciudadano.

MI DECEPCIÓN (Y LA DE MUCHOS ZACATECANOS)

J. Jesús Reyes R. del Cueto

Llegó el 2016 y con él una de las jornada de elecciones estatales más grande en nuestro país. En Junio, 12 estados elegirán nuevo gobernador y el nuestro, Zacatecas, es uno de ellos. Con esta nueva elección se vienen nuevas campañas en donde todos los partidos y ahora también ciudadanos independientes inundaran las calles con su propaganda y, en la medida de lo posible, los medios de comunicación con sus mensajes y, ojala, también propuestas. Ya habrá tiempo de hablar del futuro y de lo que se viene para nuestro estado en Junio y más allá, pero por el momento me gustaría hablar de los seis años anteriores y la administración del gobernador que dejará el cargo, administración en la cual trabajé y me desempeñé profesionalmente.

Hace aproximadamente seis años, muchos zacatecanos nos unimos a un proyecto que creíamos, llevaría a Zacatecas a un rumbo diferente y mejor. Lo creíamos porque el líder de ese proyecto era una persona joven, con buenas e innovadoras ideas, que se había probado en la administración municipal y como legislador local. Muchos decían que estaba “verde” y que le faltaba experiencia, pero muchos identificaban esa experiencia con la malicia y corrupción de los viejos entronados en el poder. Pero no solamente creíamos en el proyecto por Miguel Alonso, creíamos en el proyecto porque la toma de decisiones parecía diferente, más horizontal y desde nuestra moderada distancia se veía una disponibilidad y deseo de escuchar diversas voces, incluso algunas críticas.

Cuando se cerraron las puertas de la supuesta izquierda a este proyecto, en lo personal vi con malos ojos el salto al PRI. Era, es y seguirá siendo un partido autoritario, corrupto, clientelista y como un amigo lo puso tan elocuentemente: “un cáncer para México”. Pero aun así seguimos adelante dada la confianza que le teníamos al liderazgo. Muchos dirán que los que seguimos fuimos ingenuos o inocentes; que no conocíamos los alcances de los tentáculos priistas y puede ser que tengan razón pero en ese momento, mi optimismo juvenil me indicaba que podíamos realizar un cambio real en nuestro estado y que el partido solo sería el vehículo para llegar a este objetivo.

Seis años después, puedo honestamente decir que me equivoqué y que mi análisis fue el erróneo. Seis años después, el estado se encuentra en igual o peor circunstancias debido a la pobre y mediocre administración de los últimos seis años. No puedo acertadamente decir porque fue que esta administración falló de la manera en que lo hizo. Mi mejor estimado indica que fueron una combinación de factores: 1. El cáncer que es el PRI; 2. La falta de decisión y experiencia política del Gobernador y 3. El conformismo y cortoplacismo que invade la administración local.

No pude verlo de manera correcta hace seis años, pero ahora, después de haber trabajado en varias campañas y una administración priista, puedo asegurar que el PRI es un cáncer político en México y el hecho de buscar “buenos candidatos” entre sus filas es un ejercicio inútil. De que hay personas valiosas en el PRI, las hay; conozco a muchas de ellas, pero la cultura política que promueve tanto en campañas como desde el gobierno es algo muy difícil de combatir. Llena las filas de la administración pública de gente arribista que busca solo el puesto. Muchos dirán que esto pasa en todos los partidos y en parte es cierto, pero toda esta cultura política originó y fue puesta en acción por primera vez por el PRI.

Sin embargo, el PRI no es el único culpable. Miguel Alonso Reyes tendrá que responder por su incapacidad para cumplir sus promesas, instalar un gobierno efectivo y tomar decisiones fuertes y necesarias en los momentos correctos. Por más que esperamos acciones decisivas y de cambio de rumbo estas nunca llegaron. La corrupción que tanto se criticó de la gobernadora anterior y su hija fue replicada y aumentada por la familia del Gobernador a diestra y siniestra. En posiciones de poder instaló a personajes de la antigua y corrupta vieja guardia, algunos efectivos, pero en su gran mayoría viciados e ineficientes. No sé si la búsqueda del poder fue lo importante y una vez lograda los objetivos fueron olvidados o si simplemente fue una tremenda falta de preparación política para afrontar lo que significa ser gobernador de un estado. Tal vez nunca hubo la voluntad de cambiar las cosas; el personaje creo que sigue siendo bien intencionado (tal vez) pero profundamente vanidoso y egoísta; alguien que le interesa en demasía su imagen y que antepone está a cualquier intento de promover buenas políticas públicas.

Por último, hay que aceptar que la administración local en sí también deja mucho que desear ya que tiende a ser lenta y resistente a los cambios, algo muy difícil de transformar aun desde la oficina del gobernador. En este aspecto, Alonso Reyes intentó hacer algo al promover una nueva ley de la administración pública, pero al final se preocupó más en dejar su marca que en diseñar algo verdaderamente efectivo y eficaz para gobernar y administrar los recursos de todos los zacatecanos.

Desde el interior de esta administración pude ver como las decisiones se tomaban en cúpula y era poca la libertad que teníamos los servidores públicos de promover un cambio de rumbo. Lamentablemente la memoria es corta y tiende a olvidar de una administración a otra; los altos funcionarios probablemente encontrarán donde acomodarse o esconderse por suficiente tiempo, pero Miguel Alonso tendrá muchas respuestas que dar al haber defraudado por completo la confianza de millones de Zacatecanos.

MUROS

J. Jesús Reyes R. del Cueto

Vivimos en un mundo de MUROS. Vean a su alrededor, lo más probable es que estén rodeados de cuatro de ellos. En caso de que sean el tipo de lector que disfrutan más de la intemperie, tal vez no sean cuatro, pero de que hay uno a la vista estoy casi cien por ciento seguro. Estos MUROS nos definen, somos una especie de MUROS. Son estos, en cierta parte, los que nos diferencian de las especies con las que compartimos este mundo. Somos los únicos que tenemos la necesidad de construir MUROS, barreras para protegernos de lo que nos quiera o pueda hacer daño, allá afuera.

En primera instancia estos MUROS nos protegen de los “elementos” naturales; de la lluvia, el viento, la nieve, aquellas inclemencias naturales que tanto nos disgustan. En segunda instancia estos MUROS nos protegen de otras especies de animales o alimañas que pueden ser peligrosas; los insectos, arañas, serpientes u otros bichos a los cuales tanto les tememos. En tercer instancia estos MUROS nos separan de los demás; otros de nuestra misma especie pero que pudieran ser peligrosos: desde el ratero, asaltante o criminal hasta el vecino no deseado, incomodo e inoportuno.

Es cuando estos usos empiezan a ser los primordiales cuando nos metemos en áreas problemáticas. En ciertas zonas de la ciudad o en ciertos lugares dentro de un país se darán cuenta que los MUROS existentes no son solamente parte de una casa o una edificación de cuatro paredes que sostiene un techo, sino que hay MUROS que existen por si solos, como barreras separando una zona de la otra. En México los tenemos alrededor de colonias privadas, con hogares de clases socioeconómicas distintas dentro y fuera de ellos. Unos dicen que son para mantener la criminalidad fuera, aun cuando muchos de los criminales viven dentro; una paradoja de nuestra desigualdad. Aquellos que viven cerca de una frontera o la cruzan frecuentemente han podido ver el inmenso MURO que separa nuestro país del vecino del norte.

Históricamente, las ciudades y comunidades siempre han sido amuralladas para mantener amenazas exteriores y extranjeras fuera de ellas. La edad media estaba repleta de este tipo de ciudades. Pero en años más recientes los MUROS han perdido su esplendor. Ahora con la globalización y la era del internet el mundo ha tenido una tendencia a ser cada día más abierto, con menos fronteras. Después de la caída de uno de los MUROS más famosos, el de Berlín, la humanidad parecía haberlos olvidado y su era de dominio había quedado en el pasado.

Sin embargo, hay algunos cuantos que quieren traerlos de regreso, así como si fueran una moda que está por resurgir. El más famoso de ellos, Trump, insiste que la raíz de todos los problemas norteamericanos está en la incontrolable inmigración de mexicanos a los Estados Unidos, y que para solucionar este gran problema habría que construir un gran MURO que nos separe. Sin embargo, muchos como él existen en todo el mundo, insistiendo en reinstaurar barreras antes existentes para protegernos (o protegerlos) de los tantos males mundiales.

En Israel, una tierra de conflictos y contradicciones, uno se encuentra con MUROS bastante seguido. Los más prominentes son los que separan Gaza y las áreas controladas por la autoridad Palestina en Cisjordania. Estos MUROS, como tal vez lo haría el que planea construir Trump, mantienen comunidades enteras “seguras”. Aseguran que sus habitantes no tengan que enfrentar la violencia de las comunidades adyacentes, que ni siquiera tengan que ver la pobreza a la que son sujetos sus propios vecinos. Al final de cuentas, estos MUROS, aseguran una vida bastante cómoda, sin sorpresas, sin malestares, sin vistas indeseables.

Pero estos MUROS también ciegan, aíslan y separan. Antes de darse cuenta los que se encuentran dentro de ellos, no son ya los “privilegiados”, sino más bien los “apresados”. La vida puede ser placentera dentro de los MUROS, pero también es confín a los límites que estos interponen. Más allá de esto aseguran que sus habitantes se aíslen y olviden de las realidades existentes a su alrededor. Se olvidan de ellas y las dejan de entender, de pensar, de reflexionar. Al concluir este proceso, el vecino que antes veía, escuchaba y sentía, se convierte en un miembro de otra especie que no veo, no escucho y por ende no entiendo. Su violencia ya no me importa, su sufrimiento menos. ¿Queremos vivir en este tipo de mundo?

En mi opinión hay que buscar crear un mundo con más entendimiento, más compasión y para hacerlo posible tenemos que tumbar los tantos MUROS que hemos construido a nuestro alrededor. Critiquemos a Trump por su MURO, pero también cuestionémonos cuantos tenemos construidos alrededor de nuestras circunstancias.

Tatic Francisco

J. Jesús Reyes R. del Cueto

Todos en la familia seguimos la transmisión de manera muy cercana. En lo personal sentí una gran calidez al ver los colores vivos de esa Catedral de San Cristóbal de las Casas con sus amarillos y rojos que recuerdan la fuerza de la luz del sol y solo con esos rayos pueden ser confundidos. Ese montaje que se colocó detrás del altar donde el Papa Francisco, misionero de la paz en México durante unos días, ofició misa ante un gran número de personas, en su mayoría indígenas. Esa catedral con sus colores y esa plaza con su gente (indígena casi toda) es para mí probablemente una segunda casa cívica y espiritual después de la Plaza de Armas con su bella Catedral en mi Zacatecas querido. Lo es así, porque a San Cristóbal siempre he estado, estoy y estaré unido gracias a las enseñanzas que esa tierra y su gente me han dado.

Todos en la familia también queríamos escuchar su nombre de la boca del gran padre redentor, reformador de la iglesia católica y revolucionario por naturaleza. Buscábamos en cualquier palabra y frase la posibilidad remota de que el Papa Francisco, con todas sus letras, reivindicara públicamente la vida y las obras del gran obispo Samuel Ruiz García. Ese momento no llegó; al final de cuentas no es el estilo de Francisco detenerse a la adulación de un personaje, arriesgando tal vez la contundencia del mensaje que es más grande que una persona, más grande que una sola vida.

Todos en la familia sonreímos cuando ese momento llegó, si bien no de la boca de Francisco pero si de la boca del maestro de ceremonias, que sin pena ni arrepentimiento gritó, una vez terminada la misa: “Viva Tatic Samuel, quien puso la Biblia en manos del pueblo pobre”. Así como ver esos colores, escuchar estas palabras y la ovación que provocaron entre los presentes también me llenó de calidez y alegría. “Tatic Samuel”, “Padre Samuel”. “Tatic Francisco”, “Padre Francisco”. Ese “Tatic” lo escuché en vivo de la boca de muchísimos indígenas agradecidos con Don Samuel con su obra, el simple hecho de pensar en esa palabra me trae escalofríos. Y es que Tatic no solo es padre, también es hermano, maestro, enseñante, guía, apoyo, pastor, cobijo, resguardo. Tatic es amor, un amor más que humano. El amor que vi de mis propios ojos Don Samuel sentía por sus indígenas, por sus pobres y por su prójimo. El amor que si me considero afortunado, también me toco un poco a mí. El amor del que Francisco habla, pero también el amor que Francisco vive, día a día en sus sacrificios y en su cercanía con la gente.

Todos en la familia nos dimos cuenta por qué Francisco no dijo su nombre al entender que el tributo a su vida y su trabajo fue mucho más grande que unas cuantas palabras. Ese tributo fue la visita entera al estado de Chiapas y si nos emocionamos tal vez hasta la visita entera a México. Ese tributo fue el acto desafiante, en un pueblo lleno de coletos, de pronunciar una gran parte de la misa en Tzeltal, Tzotzil, Chol y Tojolabal; las lenguas que Don Samuel mismo aprendió para evangelizar bien y a su manera; para conocer a su gente y conversar con ella de manera directa, sin traductores. La realidad es que esa misa no hubiera sucedido sin el trabajo incansable de Don Samuel, el eterno caminante. El tributo fue el simple hecho de que Francisco haya dicho, desde Roma, yo voy a México, pero voy con los indígenas, con los que menos tienen y de los que más tenemos que aprender. El tributo fue decirles de una manera fuerte y resonante a esos indígenas: “El mundo los necesita”.

Todos en la familia deseamos que el mensaje certero que mandó el papa Francisco en esta visita a San Cristóbal de las Casas sea escuchado y atendido por el pueblo mexicano y la humanidad entera. La idea de Francisco fue reivindicar el trabajo y la obra de Don Samuel; fue decir: “Hermano Samuel, vengo a tu tumba a honrarte porque tu trabajo fue tan importante y trascendente como el que yo hago el día de hoy”. A cinco años de su muerte, es necesario no solo que reivindiquemos el nombre y la obra de Don Samuel, algo que con su simple visita y palabras el gran Papa Francisco ya hizo, sino que también volvamos a reflexionar, estudiar y entender lo que verdaderamente hizo Don Samuel en las selvas y en las sierras chiapanecas. Humildemente se transformó en uno de ellos para entrar a sus corazones y no los intentó cambiar ni convertir, sino al aprender de ellos les enseñó el camino del amor predicado tanto en el Evangelio como en el Popol Vuh. Ojala escuchemos a Francisco como los animales escuchaban al santo que inspiró su nombre.

Y cuando digo todos en la familia me refiero a los que estuvieron conmigo en esa primera comunión en Acteal, pero también a los que no. Me refiero a esta familia humana, a estos vecinos hermanos de los que tanto me enseño Tatic Samuel y de los que tanto me está enseñando Tatic Francisco.

Nos leemos a la próxima, aquí en Voces Cruzadas.

PUNTO CIEGO

J. Jesus Reyes R. del Cueto

Primero que nada, me gustaría saludar y agradecer a todos nuestros lectores por acompañarnos en esta Segunda Temporada de Voces Cruzadas. Con su presencia y lectura, nuestras ideas y opiniones se vuelven más valiosas. Como siempre, los seguimos invitando a que nos comenten su opinión ya sea aquí, en los comentarios, o por medio de nuestras cuentas de redes sociales. Lo importante es entablar una conversación.

En este regreso personal a Voces Cruzadas, me gustaría hablar y hacer del conocimiento de los lectores una herramienta muy poderosa para el diagnóstico y conocimiento personal: el Test de Asociación Implícita o IAT (por sus siglas en inglés). Esta herramienta fue desarrollada y utilizada por primera vez en 1998 por los científicos Anthony Greenwald, Debbie McGhee, Joyce Sherry y Jordan Schwartz con el objetivo de medir la fuerza de las asociaciones automáticas dentro de nuestro subconsciente. Para explicarlo en términos más sencillos, esta prueba mide la fortaleza de ciertos estereotipos en nuestra mente de los cuales no somos conscientes.

Invitaría a todos los interesados a realizar algunas o todas las variaciones de este en la siguiente página web:

https://implicit.harvard.edu/implicit/

La Universidad de Harvard ha tomado los bloques básicos de este estudio y lo ha extendido y adaptado a varios lenguajes y países. Sólo tienen que elegir México en el menú que aparece en la esquina inferior izquierda y dar click en “Go!”. La página los llevara a varias explicaciones y si así lo desean a los diferentes tipos de ‘tests’ existentes en México, entre ellos: preferencias electorales de las elecciones presidenciales del 2012, razas en México, tonos de piel, peso, sexualidad, género, entre otros tantos. Después de elegir qué tipo desean tomar, lo único que tienen que hacer es seguir las instrucciones.

El funcionamiento de este experimento en realidad es muy básico; simplemente mide tu asociación de términos cualitativos (buenos o malos) con objetos o personas para ver si tienes alguna preferencia automática y subconsciente por alguna de estas categorías. Para ponerles un ejemplo y asegurarme de su efectividad, tomé el TAI de Elecciones 2012, en donde te muestran imágenes de dos candidatos de tu elección (en mi caso AMLO y EPN) junto con palabras buenas y malas y uno debe asignar tanto las imágenes como las palabras a la categoría que representan. Como era de esperarse yo mostré una preferencia automática por AMLO y un rechazo automático hacía EPN.

Para compartir otros resultados, también me encontré con que tengo una preferencia automática moderada hacía las personas heterosexuales vs homosexuales y delgadas vs gordas. Sin embargo no tengo tendencia en preferencias entre personas de raza blanca o negra.

Los estereotipos desgraciadamente existen, en el mundo y también dentro de todos nosotros. No necesariamente son nuestra culpa, pueden ser resultado de nuestra educación, contexto social o susceptibilidad a mensajes subliminales. Sin embargo, es bueno saber qué tanto están dentro de nosotros para así luchar contra la discriminación de una manera más activa y consciente. Nuevamente los invito a realizar estas pruebas y compartirnos sus resultados y opiniones al respecto. ¿Hubo algo que les sorprendió? ¿Creen que es bueno saber el tipo de estereotipos con los que cargamos?

Nos leemos a la próxima aquí en Voces Cruzadas.