Author Archives: Rogelio Cárdenas

¡Que alguien renuncie!

Por Rogelio Cárdenas Vargas

¿Qué necesita pasar en este país para que un político renuncie?

Si le damos un vistazo al panorama político internacional, nos daremos cuenta de que no solo en México hay escándalos políticos, desde países similares al nivel económico de México hasta en potencias mundiales, ha habido una gran cantidad de renuncias a un cargo político derivados de escándalos, ya sean personales o de corrupción.

La variedad de motivos es amplia, infidelidades, comportamientos inapropiados, plagios académicos, desviación de recursos y un largo etc. han causado la renuncia de figuran de primer nivel como la de David Petraeus exdirector de la CIA y el defensor del Pueblo de Colombia, Jorge Armando Otálora, ambos por un escándalo de índole sexual o el expresidente de Hungría, Pál Schmitt o la ministra alemana de Educación e Investigación Científica, Anette Schavan los dos casos por plagio intelectual, el exgobernador de Tokio, Yoichi Masuzoe y el expresidente de Guatemala, Otto Pérez Molina presentaron su renuncia por estar relacionados con casos de corrupción.

En México, sin embargo, un caso de renuncia de algún funcionario de alto nivel es un hecho que ocurre con menos frecuencia de la que debería pasar. A pesar de las acusaciones públicas existentes en un gran número de casos hacia altos funcionarios, nadie renuncia.

El caso más grave, es la acumulación de acusaciones sobre el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, desde abuso de autoridad, acusaciones de corrupción, plagio, desapariciones, violación a los derechos humanos, etc. unas simples disculpas son suficientes para EPN.

Ayer, tras la visita de Donald Trump, candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos de América su sumo un motivo más para exigir la renuncia de nuestro presidente. No solo fue el hecho de invitar a un personaje que abiertamente a ofendido de forma reiterada al pueblo de Méxcio, acusándolo de ser exportador de delincuentes y violadores hacia el país del norte, fue por la incapacidad demostrada para defender los intereses y la dignidad de una nación, funciones primordiales del cargo que ahora ostenta.

La visita de Trump y las declaraciones posteriores al encuentro en su mitin de Arizona, ponen de manifiesto que EPN no tiene la capacidad enfrentar las tareas que demanda ser presidente de la república, la aceptación implícita de la construcción del muro en la frontera norte, implica la aceptación de que los mexicanos somos un peligro para el pueblo norteamericano, una ofensa que no merecemos.

El actuar de Peña Nieto es indefendible, es una suma de escándalo tras escándalo, es una demostración de incapacidad para el cargo tras otra, pero esto es México y EPN terminará su mandato constitucional seguramente con los peores índices de aceptación que ha tenido un presidente y lo peor del caso no es el daño que sufre su imagen, sino la imagen de la investidura presidencial. Una institución que sexenio tras sexenio sufre un daño cada vez más profundo.

Como dato pendiente de analizar queda las opiniones vertidas por algunos de los interesados a contender por la presidencia en el 2018, Margarita Zavala vía twitter dijo: “Sr. @realDonaldTrump aunque lo hayan invitado, sepa que no es bienvenido. Los mexicanos tenemos dignidad y repudiamos su discurso de odio”. Miguel Ángel Mancera rechazó la visita expresando “Yo no puedo darle la bienvenida a una persona que ha atacado a mi país y que ha atacado a los connacionales” y Andrés Manuel López Obrador no expreso ningún rechazo y llamó a la prudencia y el respeto. ¿Será que AMLO ya empieza actuar como jefe de estado?

Movilidad para Zacatecas

Por Rogelio Cárdenas Vargas

Pasó un sexenio en el que muchos creímos de buena fe que sería un cambio en la forma de gobernar en Zacatecas, no solo porque llegaba un político de una nueva generación, sino un político con experiencia, aparentemente honrado y con discursos de izquierda y que se revelo a la imposición de un candidato por parte de la entonces gobernadora Amalia García, lamentablemente Miguel Alonso resulto ser un joven-viejo, que no solo no cambio la forma de gobernar, sino que regreso hacia un autoritarismo peligroso.

Fueron muchos los temas en los que Miguel Alonso quedo a deber a los ciudadanos, seguridad, educación, salud, derechos civiles, etc. A pesar de que hubo avances, muchos fueron inerciales y no se notó una injerencia directa de las políticas públicas estatales.

Uno de los grandes temas que han quedado en el olvido es el del transporte público, un sistema ineficiente, conflictivo, contaminante y que ocasiona en muchos casos más problemas de los que resuelve. Al inicio del sexenio que está por concluir, el tema del transporte tomo relevancia, a los concesionarios se les autorizo un incremento en la tarifa a cambio de que modernizaran sus unidades, se gestionaron apoyos para que adecuaran las unidades para personas con alguna discapacidad motriz, sin embargo el sistema sigue empeorando.

Uno de los proyectos que pudo ser un parteaguas en el sistema de transporte el PIMUS (Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable) se quedó en los cajones de algún escritorio de la Secretaria de Infraestructura. Un proyecto que pretendía dar a los zacatecanos un sistema de transporte más eficiente, menos contaminante y que mejoraría la circulación vehicular en las vías de la zona metropolitana, fue simplemente olvidado.

El cálculo electoral siempre presente en nuestros gobernantes, seguramente fue en gran parte el responsable de la no implementación del PIMUS, ya que afectaba los intereses de las mafias que controlan al transporte colectivo urbano, ya que les quitaban el monopolio que ejercen, pero mejoraría de forma sustancial el servicio en beneficio de la sociedad.

Irónicamente el PIMUS también pretendía mejorar las condiciones operativas de los actuales concesionarios, se crearía una empresa en la cual se incorporaría a los dueños de alguna concesión para poder operar de forma coordinada, repartiendo de forma más justa los ingresos y no solo eso, sino que el objetivo del PIMUS era incentivar el uso del transporte público lo que atraería a más usuarios y por ende mayores beneficios económicos.

Pero el pasado ya pasó, Miguel Alonso se irá y el transporte público seguirá siendo más que una alternativa para la movilidad digna, una calamidad para quienes no pueden costearse un medio de transporte digno.

Ahora llega Alejandro Tello quien entre sus propuestas se encontraba la implementación del Metrobus, algo que se contemplaba dentro del PIMUS. Al igual que con Miguel Alonso, le daré el beneficio de la duda y ojala él pueda entender que hay supuestos costos políticos que son rebasados por mucho cuando el beneficio social es palpable.

El transporte público no puede ser un medio para crear clientelas corporativas, debe ser un instrumento para incrementar la calidad de vida de los habitantes y el PIMUS estaba orientado a eso.

Perdón, Peña

Por Rogelio Cárdenas Vargas

Han pasado 16 años desde que el PAN logró la alternancia en nuestro sistema político con la llegada de Vicente Fox, aquel ranchero bonachón de bigote que prometió sacar a las víboras prietas, alimañas y tepocatas del sistema, no lo hizo. Después, un chaparrito pelón de lentes, prometió traer seguridad a nuestro país y terminar con el narcotráfico, tampoco lo logró.

12 años perdidos en discursos llenos de promesas de cambio que nunca llegaron. Ahora, el guapo que salvaría a México del subdesarrollo gracias a un conjunto de reformas estructurales que permitirían al país sacar su máximo potencial en beneficio de la ciudadanía, pide perdón no por no lograr sus objetivos discursivos, sino por no poder ocultar su corrupción, por su incapacidad, por su estupidez.

Hace unas semanas, la intervención de Obama sobre el concepto de populismo que manifestó Peña Nieto duró muy poco entre nuestro medio político, pero evidencio el bajo nivel conceptual que poseemos en nuestro sistema. Peña Nieto, en aquella intervención alertaba los peligros del populismo en la política, palabra muy empleada en nuestro país para denostar principalmente a los políticos de izquierda, un concepto erróneo como se lo hizo sabe Obama.

Demagogia es la palabra que debió emplear, como la que han empleado tanto el PAN como el PRI para llegar a gobernar, discursos que dicen lo que la gente quiere oír, pero sin sustento o con pocas posibilidades de poderse efectuar. La demagogia que lo llevo a pedir perdón en su discurso sobre la ley anticorrupción, como llevó a López Portillo a llorar en un informe de gobierno.  La demagogia que empleo Vicente Fox o Felipe Calderón asegurando que ellos no eran como el PRI y que cambiarían nuestro país, sin cambiar nada.

Son muchos años ya de gobiernos demagogos, de gobiernos de discursos populares y de acciones para los privilegiados, de fantasías discursivas y acciones punitivas, que agravan la desigualdad y enfrentan a la sociedad.

Ya ha comenzado la carrera presidencial, estamos transcurriendo los últimos tiempos del peor gobierno que me ha tocado vivir y teniendo a Vicente Fox en el retrovisor ya es mucho decir. Comenzaran los mensajes contra el populismo, los discursos del miedo, los discursos de la confrontación, los mismos discursos que nos tienen en el subdesarrollo, pagando combustibles caros, con empleos baratos y con el sistema educativo olvidado. Los discursos de la demagogia llagarán a nuestros oídos y quizá sea tiempo de hacer oídos sordos.

Quizá aquel monstruo populista no sea tal, si Obama se considera populista ¿a quien no le gustaría tener un presidente como Obama lo es para los americanos? Un presidente que piense en su pueblo antes de pensar en los consorcios, los poderes fácticos o las élites políticas y sociales. Debemos comenzar a distinguir entre populismo y demagogia, la demagogia la hemos sufrido innumerables años.

Alguna vez creí que no existiría ningún presidente capaz de sobrepasar la bufonería y demagogia de Fox, Peña me ha demostrado una y otra vez que me equivoqué. Perdón Peña, te sobrevaloré, no lo volveré a hacer.

¿Corrupción cultural?

Por Rogelio Cárdenas Vargas

La corrupción es uno de los temas que más agravan los problemas de desigualdad que aqueja a nuestro país, el desvío de recursos públicos reducen la eficiencia de nuestros impuestos destinados a mejorar las condiciones de vida de nuestra sociedad. En el sector privado incrementa en ocasiones los costos de producción o en otras disminuyen la calidad de los productos que obtenemos.

Son muchos los discursos que apuntan a la corrupción como uno de los principales males que deben ser combatidos para mejorar los índices de desarrollo de México, sin embargo, para muchos es imposible ya que la sociedad mexicana tiene muy arraigada la cultura de la corrupción.

Por esto cabe preguntarse ¿Existen sociedades exentas de corrupción?, a simple vista la respuesta es no, en todas las sociedades existen individuos que buscan la manera de brincarse las normas impuestas para alcanzar una convivencia social sin deñar los derechos establecidos por la misma sociedad. Sin embargo, si existen sociedades con muy bajos índices de corrupción y la gran diferencia es que en muchos de esos países la corrupción se castiga incluso con la muerte.

Todos los sistemas conocidos se rigen por leyes de la naturaleza, uno de estos conceptos es el de la energía mínima, es decir, los sistemas buscan la forma de tener un estado de energía mínimo y lo buscan por el camino que les implique un menor gasto de la energía.

¿Qué significa ser corruto? Gastar la menor cantidad de recursos y energía para lograr un objetivo. Si el objetivo es ganar contratos la forma más segura y con menor desgaste es sobornar a los involucrados en el otorgamiento de los mismos. Si un ciudadano común y corriente comete una infracción de tránsito, lo más fácil es sobornar al agente y proseguir con su camino o estacionarse en doble o triple fila con el fin de no desplazarse (consumir energía) algunos metros de más y llegar a su destino.

Entonces, bajo esta premisa ahora hay que preguntarnos ¿Es posible que una sociedad deje de engendrar individuos corruptos? Yo creo que la respuesta sería un contundente NO, aunque a algunos les cueste admitirlo, tenemos componentes de nuestro comportamiento que escapan a la razón y la corrupción en mi entender en gran parte es por esto, ya que involucra el quebranto de las leyes que se crearon para normar la convivencia y son producto de la evolución social.

No quiero decir que ser corrupto es ser animal o falto de razón, sino que nos dejamos llevar por la ley de energía mínima sin importar el quebranto de las normas y las consecuencias que esta acción conllevan. ¿Existen animales corruptos? Sin normas que violar, no, simplemente siguen lo que les dicta la naturaleza.

¿Entonces qué podemos hacer en México? Combatir la impunidad y no la corrupción, los países con bajos índices de corrupción tienen castigos muy severos y otros menores pero con índices de impunidad bajos. En México existen muchas leyes que castigan la corrupción y otras tantas que intentas prevenirla, sin embargo, sigue existiendo, ¿Cuál es la diferencia? Que aquí a los corruptos no se les castiga, a los que infringen las normas y se les evidencia se les protege, es por eso que hay tanta corrupción, no somos una sociedad corrupta, somos una sociedad impune.

Y es muy sencillo de ejemplificarlo, cuando la autoridad no sanciona las infracciones de tránsito, digamos estacionarse en lugar prohibido, la gente cumpliendo la ley natural de la energía mínima, hace uso de esos lugares acercándose al lugar al que pretende ir, al fin y al cabo no hay sanción. Sin embargo, cuando la autoridad hace su trabajo y comienza a sancionar a quienes violan una norma, la voz se corre y el ciudadanos busca un lugar en donde no se le sancione, cumpliendo las normas, aunque implique un mayor gasto de energía para desplazarse.

Y es así como un gobierno que no sanciona, es un gobierno que desincentiva la convivencia social normada, ocasionando una desobediencia que se extrapola a todos los estratos sociales. El centro histórico de la ciudad de Zacatecas es un claro ejemplo de un gobierno desinteresado por el cumplimiento de las normas, si deja que sus bellas calles se llenen de automóviles estacionados en lugares prohibidos, ¿cuantas leyes de prevención del desvío de recursos públicos estarán violando?

Oaxaca, la nueva barbarie

Por Rogelio Cárdenas Vargas

Nuevamente la violencia vuelve a ocupar los medios de comunicación y nuevamente surge el falso debate sobre las acciones emprendidas por el gobierno federal para reprimir la manifestación de las inconformidades. Tristemente nos estamos acostumbrando a escuchar voces que defienden la barbarie cometida por las autoridades de nuestro país, olvidando que son los responsables de salvaguardar el orden y hacer cumplir las leyes constitucionales.

Sin embargo esto parece no importar en un sector de la sociedad que en lugar de condenar el uso de la violencia para reprimir las inconformidades de sectores sociales distintos a ellos, aplauden y en ocasiones manifiestan la intolerancia arraigada en nuestra sociedad. 

No se trata de debatir si la reforma educativa es viable o no, ni siquiera si las acciones emprendidas por la CNTE son las ideales para que sus demandas sean escuchadas y permeen en la sociedad. Ese es el falso debate de esta nueva barbarie, es un asesinato de estado, son ejecuciones sumarias en donde sin juicio legal de por medio se ejecuta una pena de muerte. Lamentablemente no es algo nuevo, se está convirtiendo en una constante en el gobierno de Peña Nieto y las declaraciones vertidas desde el poder central no dan visos de que la barbarie hacia los disidentes vaya a tener un fin.

Mal hacen los que aplauden la barbarie justificando que la CNTE es un nido de delincuentes que tenían asfixiado a Oaxaca, si son delincuentes que se les lleve ante las instancias correspondientes y sin evidencias fabricadas sean juzgados como es de esperarse en cualquier nación en donde se respete el estado de derecho. Pero es México y aquí el derecho es muy chueco, las evidencias se fabrican y los juicios se llevan a cabo en las redes, los medios de comunicación y en algunos casos, en la mente perversa de algún jefe de seguridad que impunemente ordena disparar en contra de civiles, asesinando a los que debería proteger, violentando la ley que debería hacer cumplir.

Mas muertos en un país que no deja de enterrar a su gente, que no deja de buscar desaparecidos, que no deja de expulsar sueños, esperanzas, ilusiones. Justificar la barbarie es la muestra inequívoca que la sociedad está rota completamente y así no podremos luchar contra la corrupción y la impunidad, debemos reaccionar y volver a exigir el respeto a los derechos empezando por aquellos que están cobrando para hacerlo. No nos sumemos a la barbarie, un asesinato es un asesinato y es más grave si es en manos de la autoridad.

2018 en la mira

Por Rogelio Cárdenas Vargas

Pasadas las elecciones de este 5 de Junio, se ha iniciado abiertamente la carrera hacia el 2018, AMLO y sus declaraciones se centran en la Ciudad de México en donde MORENA tuvo un gran porcentaje de los votos como era de esperarse. El PRD y Basave tratan de destacar los resultados en donde les fue bien, pero fueron solo comparsas del Partido Acción Nacional.

Es innegable que la izquierda dividida es poco competitiva, salvo en lugares como Veracruz, donde Morena acogió liderazgos sociales legítimos y sumó gran parte de las inconformidades sociales a causa del terrible gobierno de Duarte, tanto el PRD como Morena en general solo fueron acompañantes en una elección en donde la derecha con el PAN y el PRI dominaron el panorama electoral.

El caso de Zacatecas es digno de análisis, las dos izquierdas mayoritarias PRD y Morena divididas desde el comienzo no fueron capaces de atraer los suficientes simpatizantes para derrotar al partido en el poder a base de propuestas. Ni el mal llamado “voto útil” y la campaña del miedo  lograron movilizar a una ciudadanía harta de la baja calidad de la contienda electoral.

Por un lado el PRD, dividido desde la precampaña gracias a la intervención de Pedro de León Mojarro (que finalmente regresó al PRI) y su intento de ser impuesto por la dirigencia nacional, mermó mucho sus posibilidades de triunfo al crearse una percepción de debilidad en el seno del partido y su militancia.

Por otro lado Morena, impuso a un candidato que nunca renunció al partido al cual pertenece, el PT y fue sumando supuestos liderazgos que lo único que provocaron fue el rechazo de los ciudadanos escépticos de la honorabilidad del miembro de la familia Monreal que fungía como candidato. Ni las múltiples visitas de AMLO a la campaña de Morena lograron atraer los votantes necesarios para salir victoriosos.

Y es que la campaña de Morena no fue distinta de la del PRI u otros partidos, sumaron “chapulines” y oportunistas empoderándolos sin empacho, las propuestas fueron coyunturales e indistinguibles de otras, no existió el debate de ideas, ni discurso que cambiara el ánimo de la ciudadanía.

Hace años AMLO inició su campaña de la “Republica Amorosa” una campaña que cambiaba el discurso, daba esperanza e invitaba a sus simpatizantes a evitar la confrontación y convencer con propuestas. Esta vez en Zacatecas el discurso era en contra del PRI, ese demonio que tiene obsesionada a la oposición y les impide hacer autocrítica y corregir el camino. No se puede vencer al PRI jugando con las reglas del PRI e imitando al PRI.

De cara al 2018 hay mucha tarea por hacer, la izquierda dividida no va a ningún lado pero las reglas del juego deben cambiar así como la actitud de la izquierda. Si se quiere ser opción para los que buscan un cambio en el país, se debe parecer distinto, que vuelva el discurso de la esperanza, de los sueños y las aspiraciones legítimas y que lo encabecen nuevos liderazgos, es tiempo de regenerar la izquierda.

¿Te atreves Tello?

Por Rogelio Cárdenas Vargas

En la política mexicana se suele identificar al PRI como la raíz de todos los males que aquejan a nuestro país y es que la hegemonía que ha mantenido durante décadas (con una breve interrupción de 12 años) en las cuales los derechos humanos de los mexicanos se han visto muy comprometidos, el crecimiento económico ha sido insuficiente y la repartición de los ingresos muy desigual, sin contar los numerosos casos de corrupción e impunidad que carga a sus espaldas este partido político, hacen suponer que así es.

 Sería irresponsable decir que los priístas en general son así, tiranos corruptos que solo buscan el beneficio personal pisoteando los ideales revolucionarios que llevaron a la formación de ese instituto político, porque no lo es. Existen miles de militantes que buscan de buena fe el servir al pueblo de México, disminuir el rezago social, la desigualdad y marginación que lastima a millones de mexicanos, los hay, de eso estoy seguro.

Alejandro Tello candidato de la alianza que encabeza el PRI ha iniciado su campaña electoral con una loza muy pesada que lo ralentiza en su búsqueda por la gubernatura, más allá del problema que representa su amistad con el actual gobernador Miguel Alonso el cual está cerrando su sexenio al igual que lo cerro su antecesora, lleno de acusaciones de enriquecimiento ilícito, el problema es el mismo PRI.

Yo quiero creer que el señor Tello es un hombre honesto, responsable, trabajador, sin embargo eso no es suficiente para ser el gobernador que Zacatecas necesita.

Con el regreso del PRI a la presidencia a manos de Peña Nieto y sus reformas estructurales, el país ha sufrido un estancamiento (si no es regresión) en el otorgamiento de libertades a los mexicanos. Continuamente se perciben en los medio de comunicación los ataques al periodismo, las desapariciones forzadas, la violaciones continuas a los derechos humanos y el gobierno hace que oye pero no escucha las voces incluso internacionales que lo exhortan a realizar acciones para mejorar la situación que se vive en el país.

Una de las características principales del priísmo es la obediencia a sus dirigentes, la oposición interna no tiene cabida en el PRI y ese es un problema para creer en el Tello gobernador. Zacatecas necesita libertades, garantías, derechos y muchas de estas necesidades están en contra de la política de Peña Nieto y de los usos y costumbres del priísmo.

No dudo de Tello como persona, pero dudo que Tello desafíe a Peña Nieto y al PRI corrupto y opresor para ser lo que Zacatecas requiere en momentos en los que la sociedad y la partidocracia están cada vez más lejanos.  Alonso entro como una esperanza de cambio y defraudo totalmente, se llenó del viejo PRI, ese fantasma que se niega a desaparecer y que muchos priistas tratan de combatir internamente pero no pueden.

Y es que desafiar al viejo PRI puede salir caro, se podría pensar que las represiones a los desafíos al régimen quedaron sepultadas en Lomas Taurinas pero no es así, el régimen está aquí listo para responder a quien se atreva a desafiarlo. ¿Te atreves Tello?

Desánimo Electoral

Por Rogelio Cárdenas Vargas

Inició el proceso electoral, como ya es costumbre las controversias no se hicieron esperar y seguirán surgiendo conforme avance el proceso. Hasta ahora, salvo la situación que atañe al David Monreal no hay mucho que destacar. Y es que a diferencia de otras latitudes, nuestras compañas electorales se basan en el dispendio en medios de comunicación, en las dádivas y la retórica. No hay debate, no hay confrontación política, nada que encienda en buen sentido las campañas.

Estamos cayendo en un círculo vicioso que no incrementa el interés de la sociedad por involucrarse activamente con algún candidato. Las propuestas son coyunturales, tradicionales y poco creativas, basadas siempre en el que y nunca en el Cómo. Parece ser que nuestra élite cada vez se preocupa menos por politizar a la sociedad, dejándonos caer en la apatía para que ellos continúen ignorándonos e incumpliendo sus promesas de tiempos electorales.

¿Qué podemos hacer para evitar esta situación? Lo que parecía ser una alternativa ciudadana de participación, las candidaturas independientes, aún están lejos de ser un mecanismo para elevar el nivel de las contiendas, un candidato independiente cuyos recursos otorgados por las instancias electorales son más que limitados, debería basar su campaña empleando un paradigma distinto al de los partidos, impulsar la participación social, ilusionar con ideas y proyectos, pero no lo están logrando, la cantidad de información de cada candidato que llega al votante esta tan diluida, que poco impacto causa en el electorado.

Nuestro sistema electoral está diseñado para el derroche económico, un candidato sin dinero, al menos en Zacatecas difícilmente ganará en base a ideas e ilusiones, los medios de comunicación, las organizaciones sociales y otros conjuntos sociales están acostumbrados a las promesas de puestos en las administraciones, a las ayudas en especie y a los pagos económicos por cobertura, dejando de lado las ideas y el debate.

Sin embargo hay esperanza, excepciones como las de Pedro Kumamoto legislador independiente en Jalisco que logró ganar su distrito electoral con un análisis muy estructurado  y con un mínimo de inversión económica es una muestra de hacia dónde deben de dirigirse las campañas electorales a diferencia de la campaña también independiente de “El Bronco” en donde el poder económico fue determinante.

No se puede vencer al PRI, convirtiéndose en un PRI y no me refiero a llegar al poder. Cuando Ricardo Monreal llegó al gobierno de Zacatecas bajo el cobijo del PRD, mantuvo al sistema priista para perpetuarse en la élite política disfrazado de izquierda,  corrompiendo de la misma forma a la sociedad que el régimen partidista al cual venció.

De nada le sirve a la sociedad que haya alternancia en el poder si los nuevos gobernantes tratan de emplear los vicios tradicionales para mantenerse vigentes. El clientelismo y el corporativismo electoral deben ser eliminados y para eso hace falta mucho más que una reforma electoral.

Sé que llegará el momento en el que los partidos disminuyan su estructura a simples coordinadores distritales, el momento en el que los programas sociales del gobierno no sean empleados para condicionar el apoyo de la gente, en el que la obra pública no sea empleada para desviar recursos para financiar las campañas ilegalmente, en el que la sociedad vote por convencimiento de ideas y no por agradecimiento a las migajas entregadas, el día en donde los debates sean cuestiones cotidianas y no un suceso extraordinario. Lo que no sé, es si me alcance el tiempo para verlo.

Megalomanía Americana

Rogelio Cárdenas Vargas

Es tiempo de elecciones, después de dos periodos Barack Obama dejará la silla para dar paso al cuadragésimo quinto presidente de la historia de los Estados Unidos de América. Es curioso ver como se ha desarrollado el proceso de selección de las candidaturas presidenciales en los Estados Unidos de América. Por el lado demócrata, el proceso ha transcurrido sin mayores sobresaltos, al contrario del proceso republicano.

Al iniciar el proceso, la presencia de un outsider como Donald Trump era solo una anécdota más y los republicanos más serios no lo consideraban una amenaza. Sin embargo, transcurrido ya más de la mitad del proceso, este rubio empresario va a la cabeza en número de delegados necesarios para obtener la nominación, algo que ha hecho saltar las alarmas no solo en el lado republicano, también en el demócrata.

El discurso empleado por Trump, xenófobo, violento e intolerante, ha hecho que sea comparado con el nacionalismo nazi, sin embargo, muchos de los simpatizantes de Trump son latinos a pesar de que el principal rival es un político de origen latino, Ted Cruz.

¿Qué hace que americanos de distintos niveles económicos, académicos e incluso quienes son afectados por el discurso de Trump lo apoyen? la megalomanía americana.

La sociedad americana es una sociedad que se cree el patriarca mundial, durante décadas los gobiernos americanos han fomentado la creencia de la grandeza de los EU a pesar de la existencia del resto de mundo, una sociedad que en gran parte se considera independiente en cuanto a lo positivo, lo grandioso es americano y lo negativo generalmente es un factor externo, como los migrantes.

Una sociedad que busca dictar el que y el cómo sobre el resto del mundo, tratando de imponer sistemas de gobierno, moldeando la ética a su antojo, tratando de decidir quiénes son los buenos y juzgando a los malos, imponiendo formas de vivir, de pensar, de morir, jugando a ser magnánimos, cuando están más cerca de los tiranos.

“Make America Great Again” es el eslogan de la campaña de Donald Trump, una frase que apunta hacia el resurgimiento del supuesto Imperio Americano, independiente y superior a todo, y esa es la imagen que representa Donald Trump, que encarna todos los pretendidos valores de esa sociedad, éxito, liderazgo, poderío económico, contundencia ante los rivales. Sin embargo esa no es la realidad y cada vez es más evidente la incoherencia discursiva de Trump,  un Showman que dice lo que la gente quiere escuchar y nada más.

Afortunadamente una gran parte de la misma sociedad americana se está dando cuenta del daño global que un personaje así podría ocasionar de llegar al gobierno de los Estados Unidos de América. No solo es el tema humanitario de migración, los poderes económicos advierten del daño económico que representaría el proteccionismo nacionalista que propone Trump, un proteccionismo que en nuestro mundo globalizado es impensable.

Aún queda un trecho para que la amenaza Trump se convierta en una realidad, pero la megalomanía americana existe y Trump la saco a flote, aún los afectados de la xenofobía del magnate se asumen ante todo americanos dejando de lado sus raíces y permitiendo que lo que inició como un bufón se convierta en un peligro para el mundo.

El PRD

Rogelio Cárdenas Vargas

Nací y crecí rodeado de gente que cree en la democracia, en la justicia social, donde el debate y la argumentación de las ideas era cosa de todos los días. En mi infancia esos ideales los enarbolaba el PRD, un partido surgido por la coalición de distintas corrientes de izquierda que se dieron cuenta de que como fracciones aisladas nunca serían gobierno.

De las amistades de esa época recuerdo haber escuchado la frase “el perderé” ya que yo a pesar de estar aún lejos de tener la edad para emitir un voto, ya argumentaba (como argumenta un adolecente) con mis compañeros, el por qué debían apoyar a la izquierda a lo que me contestaban con un simple, para que si van a perder.

El tiempo pasó y poco a poco el partido fue ganando posiciones hasta su máximo, que fue en las elecciones del 2006 donde encabezados por AMLO se logró estar a menos del 1% de la votación de alcanzar el gobierno de la república, después comenzó el ocaso del partido.

Mucho se ha escrito ya del daño que hacen las corrientes al interior del partido, la corriente de los “chuchos” la que más pragmática se volvió, acercó tanto al partido hacia el Priísmo que fue demonizada por las otras corrientes y sus políticas de dirigencia orillaron a muchos fundadores del PRD a abandonar el partido que tanto esfuerzo y vidas costó crear.

Hoy ya no dirigen los Chuchos, sin embargo, las prácticas instaladas por estos siguen vigentes. Agustín Basave presidente del partido, sin hablar de programas decidió ir en alianza con el PAN bajo el supuesto de que tanto los votantes del PRD como del PAN se sumarian con el simple objeto de derrotar al PRI, como si los votantes fuésemos parte de sus corrientes internas y siguiéramos ciegamente sus “alianzas”.

En Zacatecas acabamos de ver un desastre más del PRD, dos aspirantes enfrentados por la falta de claridad en las reglas del juego. Uno identificado con los chuchos y el otro, un personaje camaleónico identificado con quien tenga que identificarse. El resultado, la imposición de Pedro de León Mojarro por parte del Consejo Nacional. Basados en la ridícula aritmética Basave y con la intención de disminuir aún más la influencia de los “chuchos”, Rafael Flores fue despojado de su candidatura para dársela al exPRiista, sin importar que el proceso aleje a los que como yo, estamos renuentes a ejercer el voto efectivo solo por ejercerlo.

El PRD se ha alejado mucho de su origen, juegan a ser demócratas queriendo ser autoritarios y terminan no siendo nada. No es la primera vez que nombran a un expriísta emberrinchado como candidato por encima de un perredista, al parecer se ha instaurado una máxima que se repite en la selección de candidatos en muchas entidades, “solo el PRI puede derrotar al PRI”. No recuerdo que alguna le haya funcionado, no para ganar, sino para lograr un cambio.

El cambio de dirigencia no sirvió para un cambio de enfoque del PRD, el partido no surgió bajo la premisa de gobernar por gobernar, sino de lograr un cambio y ese cambio no se logrará siendo un partido sin definición, siendo una pésima copia del priísmo. No han aprendido que deben dejar paso al relevo generacional y si no existe es porque los han ahuyentado. Habrá jóvenes que seguirán en el partido esperando su oportunidad, pero cada día serán menos y tendrán menos posibilidades de ganar, seguirán siendo El PerDeRé.