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El adiós

LUIS IGNACIO ESCOBEDO

4 de febrero del 2017, ha sido la fecha elegida para poner punto final a una de las carreras más importantes del toreo en México. La historia de Eulalio López “Zotoluco” es y será una de las trayectorias más trascendentales del toreo contemporáneo. Trazada a base de esfuerzo, sacrificio, valor, poder y fidelidad a su concepto del toreo.

Ver decir adiós a un torero no es grato. Es una profesión en la que retirarse no da gusto. Independientemente del miedo, los sacrificios y las heridas, la cornada más grande que puede recibir un torero es aquella que lo quita  de torear, es esa que no es forzosamente física, pero produce más dolor, es esa que queda grabada en el corazón y no cicatriza nunca; me refiero a ese momento en el que te das cuenta que no puedes o debes seguir en activo, seguir toreando.

Enfundarse por última vez el traje de luces sintiendo esa sensación de despedida, esa que se siente cuando le dices adiós a tu ser más querido; quitarse de los toros, de los ruedos, del público, es quitarle el sentido a la vida misma. Ya lo decía David Silveti “Torear es una necesidad y vivir, una circunstancia”

No es lo mismo que cuando un abogado se retira de los estrados, ya que puede no hacerlo nunca, y el torero tiene que hacerlo cuando las facultades o las oportunidades se merman. El  abogado o arquitecto, pensó por mucho tiempo qué debía ser y después estudió para serlo. El torero nace torero y dedica la vida para serlo. Bueno, malo o regular, un torero está dispuesto a entregar la vida para la creación de un momento inolvidable en la mente de alguna persona.

Torero nunca se deja de ser, no es ex-torero, sino torero en el retiro, porque el torero así como nace torero, muere torero.

Conchita Cintrón publicó en 1977 un libro titulado “¿Por qué vuelven los toreros?” ahora mi pregunta es ¿Por qué se quitan los toreros? La respuesta a ambas cuestiones es básicamente la misma. Más allá del dinero, la fama, el protagonismo; porque aparte no todos los toreros consiguen esas cosas. El no dejar de torear o volver a torear, es por el hecho de sentirnos toreros, poder expresar de una forma lo que sentimos, tener esa subida de adrenalina que se vuelve adictiva. En pocas palabras es porque torear es vivir, y sin torear la vida no es igual. Un torero sólo se quita de torero cuando no tiene más remedio, cuando las facultades físicas ya no dan para más, cuando una cornada le limita alguna función motriz, cuando su situación profesional se encuentra mal y no tiene a donde orillarse, o bien, simple y sencillamente, cuando se pierde la ilusión, esa llama que motiva al torero a jugarse la vida.

Pero casi siempre, tarde o temprano, busca el modo de volver a sentir eso que se siente cuando se es TORERO.

Como quisiera que me vieras.

Claudia Tostado
Desde que conocí a Sandra, supe que me metería en problemas. Ella es caos hecho mujer. Su mirada transmite todo lo opuesto a la calma.
Cuando empecé a verla, ella estaba en ruinas. Acababa de perderlo todo y sólo buscaba que las protegieran. No le pusimos nombre a lo que éramos. Una amiga, tal vez. Compañía. Poco a poco, las cosas se complicaron más y más. Y no fue casualidad. Le dio miedo perderme, y no lo digo con orgullo. Mientras estaba conmigo yo sabía que no era el único, por eso, nunca la pude querer.
La mañana que salí decidido a decirle que no íbamos a continuar con lo que sea que fuera eso, me lo dijo.
Pasé días sin dormir, después de mucho tiempo, volví a llorar. No la amo. No quiero estar con ella. Voy a tener que partir mi vida en más pedazos. A mi hijo lo voy a amar, por supuesto, y eso nada lo va a cambiar. Siento que me ahogo y que no tengo a dónde huir.
A pesar de todo eso, hay una luz que hace que por lo menos la mitad del día no sea tan devastadora.
Es la primera persona que veo cada mañana. La saludo con un beso que trato de que parezca amistoso. Me pregunta que cómo amanecí. Le miento. Ella no me cree. Hablamos unos minutos, tan pocos como puedo para que nadie note que es el único lugar en el que quiero estar. Sé con seguridad que no le soy indiferente. Me lo dice su mirada. Tiene los ojos más bonitos que haya visto jamás. Su sonrisa ni siquiera me atrevo a describirla.
Como un niño busco cualquier pretexto para estar con ella, para pasar junto a ella, para verla y para que me vea.
Tengo miedo. De que se salga de mi control esta sensación. Empecé a rozar mi mano con la suya cada vez que puedo. Empecé a jugar con ella para poder tocar su cabello, su cara. Su perfume me hace pensar en un campo de un millón de flores. Es todo. No hay más. Aunque pudiera, no me atrevería a pedirle que estuviera conmigo. Es un alma tan pura. Es totalmente transparente.
Hay días que no puede ocultar que algo le pasa. Que hay algo que la pone triste. Esos días mi única misión es hacerla sonreír.  Saco conejos blancos de sombreros con tal de que le regale al mundo la música que hace su risa.
Ojalá pudiera protegerla a ella. Del frío, del dolor, del miedo, de todo. Ojalá estuviera en mis manos hacerla feliz. Ojalá yo fuera su primer pensamiento en las mañanas. Ojalá cada uno de sus latidos dijera mi nombre. Ojalá que se vaya de aquí.
Ojalá que se vaya de aquí y ojalá que no regrese. Ojalá que cuando esté lejos, yo la olvide y ojalá no la recuerde más.
Su luz hace que toda mi oscuridad sea más profunda. Su luz hace que mis esfuerzos por ser un buen hombre parezcan absurdos. Ojalá que nunca, por ningún motivo, tenga la oportunidad de besarla, porque entonces, entonces voy a perder la razón.

DOS MIL DIECIOCHO

Juan P. Núñez Borrego

El precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por los peores hombres”                           -Platón

Se aproxima el 2018 y finalmente concluirá una de las peores administraciones en el Poder Ejecutivo Federal.

Según la última encuesta ordenada desde la cámara de diputados (en donde el PRI tiene mayoría calificada) respecto a la aprobación del Presidente, dio como resultado que solamente el 8% de los encuestados aprueban el mandato de Enrique Peña Nieto, el 86% lo desaprueba y el 6% están indeciso. Éstas cifras son alarmantes para el partido tricolor pero sumamente ventajosas para la oposición.

Hace aproximadamente diez años, hubo un surgimiento de nuevos cuadros políticos, el estereotipo de esos candidatos eran personas jóvenes, bien parecidas y peinados al estilo Peña Nieto. Aún recuerdo cuando se les preguntaba a las señoras ¿Por qué iban a votar por Miguel Alonso? Y decían: – porque está guapo.

Javier Duarte de Veracruz, Rodrigo Medina de Nuevo León, Aristóteles Sandoval de Jalisco y Cesar Duarte de Chihuahua son algunos ejemplos de ex Gobernadores del llamado “nuevo PRI” que decepcionaron a su pueblo y debido a eso el PAN aprovechó el voto de castigo en 2016, ganando muchos Estados priistas.

Los medios independientes en YouTube, Facebook y Twitter, desplazaron a los medios de televisión masivos (principalmente televisa) sintiéndose más informada la ciudadanía (sobretodo los jóvenes) a través de internet. Éste cambio favoreció a AMLO aumentando su aceptación y cambiando la opinión de mucha gente.

En cambio el PRI se debilita cada vez más en Estados importantes como Nuevo León donde gobierna un “independiente”, en Veracruz donde se acaba de dar la alternancia por primera vez en su historia y en Jalisco donde todavía gobierna el PRI, sin embargo en Zapopan ganó un diputado independiente de apellido Kumamoto y en Guadalajara el alcalde Enrique Alfaro de Movimiento Ciudadano se perfila para ser el próximo gobernador de los tapatíos.

En la Ciudad de México es evidente que ganará morena con Ricardo Monreal y en el Estado de México veo fuerte a Josefina Vázquez Mota.

El PAN gobierna 11 Estados y tendrá el voto de muchos simpatizantes priistas anti-morena, por lo que se posiciona con grandes probabilidades de ganar la presidencia, sin embargo siguen sin definir su candidato.

Conclusión: ganará Morena o el PAN.

Gracias por leerme y también le agradezco a mi amigo de Harvard por seguirme invitando a colaborar en voces cruzadas.

Arquitectura y Bacardí

Por Andrea Mantecon

Para Claudia y su Bacardí,
para Edgar y su Mies Van der Rohe
y para Stephanie, mi cubanita preferida.

Estoy segura que la palabra Bacardi tiene aunada para cada uno una memoria distintiva, pero pocos saben que cada botella del suave ron que a muchos nos ha hecho pasar noches enteras bailando viene cargada de lucha por libertad, arte, arquitectura y sentir cubano.

La compañía, que ahora es la más grande empresa familiar de bebidas alcohólicas, fue fundada en Cuba en 1862 por Facundo Bacardí Massó, quien refinó la bebida preferida de obreros, marineros e isleños logrando un ron suave para todos. En 1868 sus hijos Emilio y Facundo apoyaron públicamente la insurrección independentista y Emilio, antiimperialista y progresista, después de varios encarcelamientos fue exiliado de Cuba por pelear en la armada rebelde en contra de España.

La primera pelea por la independencia cubana duró diez años y no logró su cometido, pero años más tarde en 1895 el pueblo volvió a levantarse en armas. Esta vez, Estados Unidos peleó también y Cuba logró la independencia de España. Los soldados americanos y rebeldes cubanos que celebraban en un bar tomando Bacardí bautizaron la bebida acompañada de refresco de coca como La Cuba Libre.

En la Cuba libre, Emilio Bacardí fue el primer alcalde republicano de Santiago de Cuba quien además de pavimentar gran parte del casco urbano y extender la electrificación ciudadana, impulsó fuertemente las artes, la literatura y la arquitectura.

La familia Bacardí conoció al arquitecto Mies Van der Rohe en 1929 en la exposición Internacional de Barcelona donde los dos ganaron premios, Mies por su pabellón y Bacardí por su suave ron. En 1957, el entonces presidente de la compañía José Bosch contrató a Mies para diseñar la oficina central de la empresa en Santiago de Cuba y una planta en la ciudad de México. Bosh le dijo al arquitecto que quería una oficina sin paredes, donde todos pudieran verse unos a otros.

En 1960 se desató la revolución cubana que buscaba derrocar a Fulgencio Batista quien había instaurado una dictadura militar. La familia Bacardí apoyó la revolución, sin embargo cuando esta triunfó y el poder comunista comenzó a radicalizarse, la relación del régimen con la familia Bacardí cambió. Al nacionalizarse las empresas, la familia Bacardí tuvo que exiliarse y encontrar una nueva ubicación para su sede central. El diseño del arquitecto Mies Van der Rohe no pudo construirse en Santiago de Cuba y fue años más tarde que un proyecto similar vió la luz en Berlín, y que ha sido aclamada por muchos como la obra maestra de Van der Rohe.

Bacardí logró conservar su marca internacional pero perdió fábricas y cultivos y la familia exiliada de Cuba, construyó oficinas en Miami, Bermuda, Puerto Rico y México, y en cada una manifestó su amor por las artes y por Cuba. En 1960 se completó el diseño de Mies Van der Rohe para las oficinas administrativas de Bacardí en México. El proyecto, un clásico del arquitecto es un volumen de cristal suspendido en dos grandes volúmenes recubiertos de mármol y columnas delgadas de acero.

Mientras tanto en Palo Alto, Puerto Rico el arquitecto cubano Enrique Gutiérrez y el puertorriqueño Luis Saenz le agregaron a las oficinas de Bacardí un pabellón de concreto soportado sólo en cuatro puntos para celebrar el centenario de la empresa. La delgada superficie se compone de dos paraboloides hiperbólicas que actúan de manera óptima estructuralmente. 

En 1963, Gutiérrez diseñó también el edificio de Bacardí en Miami que se ha convertido en uno de los íconos de la ciudad. El edificio presenta un mural pintado en las fachadas de azulejo por el artista brasileño Francisco Brennand y convierte al proyecto en una mezcla perfecta entre modernismo y artesanía.

Algunos años más tarde se agregó al primer edificio un segundo pabellón, un volumen suspendido en un soporte central con vitrales en las cuatro fachadas. Este pabellón, referido a veces como la cajita de joyas, es una continuación del maridaje de arte delicado y geometría moderna.

La familia Bacardí le dió a Miami uno de sus más bellos iconos, a México su único edificio del gran Mies Van der Rohe, a Cuba una lucha constante por libertad y al mundo le transmitió su amor por Cuba y la expresión. ¡Salud por las buenas noches de Bacardí y su legado al mundo!

México: en gordos problemas

ANA GABY DE LA TORRE

La obesidad y el sobrepeso son una epidemia mundial, y para nuestra mala suerte, uno de sus focos rojos, se encuentra en México. Entre todos los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos), solo Estados Unidos nos gana en cuanto a obesidad.

A pesar de que el problema es bastante grande y representa pérdidas tanto humanas como económicas, no creo que exista suficiente conciencia entre la sociedad mexicana acerca de la gravedad del asunto, ya que el 30% de los mexicanos creen que “andar pasado de kilos” es normal.

La cruda realidad…

Vivimos en un país, en el que según la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, (ENSANUT2012) 7 de cada 10 mexicanos adultos, 4 de cada 10 adolescentes, y 1 de cada 3 niños, son obesos. Las estadísticas no mienten, y también nos muestran que mujeres y niñas la padecemos más que hombres y niños, la gente de la ciudad más que la del campo, y los norteños más que los sureños.

La gravedad del asunto no radica en ser mexicanos “gorditos” o “pasados de kilos”, si no en las serias consecuencias y secuelas de la obesidad, que hoy en día se han convertido en las principales causas de mortalidad en México, ¿cuáles son estas consecuencias? bueno, están las enfermedades cardiovasculares como la hipertensión y los infartos, algunos tipos de cáncer, o la diabetes, por la cual en noviembre del año pasado, la Secretaría de Salud Federal declaró emergencia epidemiológica ante la magnitud de casos de diabetes mellitus en el país, que solo en 2015 cobró la vida de 98 mil 521 mexicanos (la mayor mortalidad en Latinoamérica, según la Organización Panamericana de la Salud). Este dato es sumamente alarmante ya que por primera vez en la historia se lanzó una alerta por un tipo de enfermedad no transmisible (normalmente se declaran alertas por enfermedades infecciosas).

Kilos de más, pesos de menos…

No solo estamos hablando de muertes y del deterioro de la salud de los mexicanos, si no también de grandes pérdidas económicas para el país.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), realizó un estudio en 2012 acerca de los costos de la obesidad en México, en él se encontró que la obesidad representa un costo entre los 82 y 98 mil millones de pesos  lo cual equivale al 73% y 87% del presupuesto anual programado en salud.

El IMCO también estimó que las pérdidas económicas al año por la obesidad equivalen a $840 por persona, y que por el contrario, la implementación de acciones integrales como campañas en medios masivos, información nutrimental, etiquetado, restricción de publicidad y políticas fiscales únicamente representarían un costo de $40.85 al año por persona, lo cual significa que invertir en la prevención de la obesidad es mucho más barato que pagar por sus consecuencias.

Claramente la obesidad genera altas pérdidas económicas al erario público para poder tratar sus enfermedades asociadas y también reduce la competitividad de la población al generarles mayores gastos y una pérdida de calidad de vida.

Por fortuna, esto es algo que al gobierno mexicano no le ha pasado totalmente inadvertido, por lo cual se han tomado ya algunas medidas preventivas, tales como el nuevo etiquetado frontal de los alimentos, el impuesto sobre los refrescos y las bebidas azucaradas e incluso la restricción de publicidad infantil en productos chatarra, entre otras.

Considero que estas medidas, aunque acertadas, no han sido proporcionales a la magnitud del problema, y no creo siquiera que hayan sido suficientes para frenar las cifras crecientes de obesidad en el país,  este año se esperan los resultados de la ENSANUT 2016, y ya veremos que datos arrojan, pero por lo pronto, mantengo un pronóstico reservado al respecto, aunque claro, me encantaría ver las cifras disminuidas.

Por último, les comparto el siguiente video sobre Poncho, una historia real acerca de la obesidad infantil en México.

No es normal que un niño de 12 años caiga fulminado en el patio de su escuela a causa de un infarto, no es normal que hombres y mujeres en edad adulta pasen los mejores años de sus vidas dependiendo de medicamentos para la presión o para la diabetes, no es normal que 3 de cada 4 camas de hospital estén ocupadas por pacientes con enfermedades y complicaciones relacionadas a la obesidad. Creo que las medidas que tanto el poder Ejecutivo como el Legislativo puedan tomar en un futuro, podrán contribuir a frenar el problema, sin embargo soy de la idea de que está en cada uno de nosotros tomar responsabilidad sobre nuestra salud y tomar mejores decisiones respecto a nuestro estilo de vida. No esperemos a que otros hagan las cosas por nosotros.

Les invito a hacer conciencia y a tomar acciones en nuestro beneficio y el de nuestras familias. Gracias por leer y ¡hasta la próxima!

 

Este no es otro post sobre San Valentín

Queridos lectores:
Bienvenidos a Febrero, ya sé que hoy es 8 pero quería mencionarlo.
Principalmente se me había ocurrido escribir mi opinión sobre la cultura de los viajeros en México, pero ¿para qué amargarlos con eso ahorita en el mes del amor? Mejor luego…

Y bueno, vamos a platicar sobre los sentimientos. Ahhhh el amor, es hermoso el amor, bien dijo Jesucristo nuestro señor que amemos al prójimo como a nosotros mismos. No me voy a meter al tema del amor propio porque eso ya sería irme como enredadera en pared, ni tampoco quiero hablar exclusivamente del amor en pareja -del cual conozco muy poquito- pero quiero recordarles de ser muy atentos y prestar atención a todas las muestras de amor que estoy segura diario se nos presentan y que muchas veces ignoramos.

Vámonos por el principio, para ustedes ¿qué es el amor? ¿qué les enseñaron sus padres que era? ¿cuál es el primer recuerdo que tienen de haberlo sentido? Este es el punto decisivo para crear el concepto que usarán por el resto de sus vidas. Tal vez ninguno sea correcto o incorrecto, más bien se trata de encontrar la plenitud del corazón.

Solo como ejemplo, mi concepto se basa más en la apreciación que en la posesión, y me es de suma importancia mantenerlo libre y puro, tal cual es, porque si no se echa a perder y opaca la maravillosa esencia que lo conforma.
Verlo de esa manera ha hecho mi vida muy simple y feliz, y aún que yo soy pésima para expresar amor, no soy tan mala para sentirlo.

Entonces mi consejo para ustedes es que amen mucho, sean felices. Amen su trabajo, amen la música, a su familia, sus intereses propios, amen el arte, a sus amigos, a los animales, a ustedes mismos, a la comida, a la vida misma, y por su puesto, a otra persona.

All you need is love.

Impuesto Ecológico ¿Inicio de la revolución fiscal?

Eduardo Ernesto Hernández Castañeda

El 2017 nos recibió con modificaciones al orden mundial, nacional y estatal; a nivel internacional, el relevo de gobierno en los EEUU es quizás el suceso que más cambios vislumbra en el panorama político y económico global a corto y mediano plazo, además, el que más oportunidades nos dará de generar debate desde este y otros espacios de expresión.

En el nivel nacional, amén de las implicaciones del “fenómeno Trump”, iniciamos el año con la llegada del mayor “gasolinazo de la historia” que ante la falta de tacto y sensibilidad política social, además de la pésima estrategia de comunicación gubernamental, ha logrado que la sociedad mexicana muestre atisbos de reacción y cohesión social a través de manifestaciones de inconformidad, llevando a niveles históricamente bajos la aprobación del Presidente de la República y congregando voluntades y deseos ciudadanos, de detener los abusos del “Sistema”, independientemente de ideologías políticas.

Finalmente en el nivel estatal, el año nos recibió con el siempre impopular nacimiento de nuevos impuestos, dentro de los que destaca el denominado “Impuesto Ecológico”.

Es natural la impopularidad de los impuestos; es natural también la resistencia a aceptar su pago, resistencia que se acrecienta a medida que se incrementa el nivel de poder económico y político del sujeto que puede ser “afectado”; que en este caso, no es cosa menor.

El Impuesto Ecológico contempla cuatro vertientes que dan origen a su base gravable:

  • La remediación ambiental en la extracción de minerales.
  • La emisión de gases a la atmósfera.
  • El depósito o almacenamiento de residuos.
  • La emisión de contaminantes al suelo, subsuelo y agua.

No obedecen a meras ocurrencias, sino a lo que parece ser un acto de justicia social, por los efectos de una industria altamente extractiva, que ha convertido no solo a Zacatecas sino a buena parte de la América Latina en el proveedor del bienestar económico de los imperios y los países desarrollados: la minería. Industria cuyos efectos en muchos casos devastadores, han transferido al Estado su costos a mediano y largo plazo.

La actividad minera en México ha resultado sumamente redituable para el capital extranjero a lo largo de la historia. Zacatecas ha sido para el mundo, uno de los grandes proveedores de minerales desde tiempos de “La Colonia”; de ahí la existencia de territorios devastados como es el caso de la región de Noria de Ángeles, que por la explotación de la mina Real de Ángeles, dejó para otra vida la productividad  de sus tierras.

Zacatecas tiene en su subsuelo, algunos de los yacimientos de minerales más importantes del mundo, razón por la que en los últimos años ha recobrado su posición de uno de los principales productores de oro, plata, cobre, zinc y otros minerales.

No se pone en duda la gran contribución que por diferentes vertientes hacen las empresas mineras al desarrollo de la entidad; tampoco las labores de responsabilidad social y el cumplimiento de estándares de calidad en su producción y normas que pretenden regular el impacto de su actividad. Sin embargo, si se considera la explotación y el enorme valor de los bienes extraídos del subsuelo, resulta a todas luces insuficiente su contribución económica al erario nacional.

Uno de los argumentos para restar legitimidad al “impuesto ecológico”, ha sido que tiene fines meramente recaudatorios, argumento un tanto absurdo si se toma en cuenta que un impuesto tiene por naturaleza es fin: recaudar. No obstante las actividades que grava, analizadas con detenimiento, presentan dos puntos medulares para dotarle de legitimidad económica y social:

  • La recaudación como cobro a los daños causados al medio ambiente y la sustentabilidad de los territorios, por las industrias altamente extractivas.
  • El carácter de progresividad del impuesto, dadas sus características de gravar de facto, el nivel de actividad industrial altamente extractiva y sumamente redituable, sin afección directa a los beneficios de los trabajadores: una forma de impuesto al capital.

Llama la atención que los sindicatos se manifiesten en contra de un impuesto que grava la actividad empresarial -dentro del derecho que conlleva la facultad del Estado para ejercer la rectoría económica- en tanto no se han manifestado contra las reformas estructurales que hasta el momento han precarizado el estatus económico de la clase media principalmente, a la que por cierto, pertenecen la mayor parte de los empleados de las empresas mineras. Se percibe entonces una forma de “charrismo sindical” desde la iniciativa privada, que valga decirlo no es menor, dado el poder económico y de negociación de ese gremio tan bien organizado.

Particularmente considero, que ante estos embates y la crítica social que pudiera desencadenar, el Estado no debe ceder en sus objetivos de recaudación del impuesto; primero porque es la única actividad industrial sobre la que pueden mantener el mayor poder de negociación, ya que yacimientos mineros como los que se explotan en Zacatecas, no abundan en otras partes del mundo; segundo, porque representa el primer acercamiento con un acto de justicia fiscal distributiva, al gravar la actividad industrial (que reditúa en altas ganancias de capital) sin que los “perjuicios” causados, pueden ser transferidos legítimamente al trabajador.

Ha sido ideario de algunos de algunos de los últimos “Premios Nobel de Economía”, impulsar impuestos que graven las altas concentraciones de riquezas y que hasta le fecha gozan de ciertas formas “paraísos fiscales mundiales”: las transacciones financieras, las herencias, la acumulación de capital y la actividad extractiva de alto impacto.

Si bien la utopía útil del Impuesto Mundial al Capital (Piketty dixit) resulta muy distante, este impuesto bien puede representar el primer acercamiento a ello. Ahí radica el gran temor del empresariado (principalmente el minero): la eventual replica de este tipo de imposiciones en otras entidades federativas, en la federación misma y por qué no, en otras naciones. Por ello se entiende la fuerza con que reaccionan en su contra.

Ahora bien y para finalizar, los argumentos aquí vertidos, parten de la premisa de que los recursos eventualmente recaudados, se destinen adecuadamente a la promoción del desarrollo económico y social de Zacatecas. Ahí radica la otra cara de la moneda: someter al escrutinio popular, el histórico despilfarro del recurso público, los grandes vicios de corrupción, la escasa transparencia y rendición de cuentas, así como el enriquecimiento de políticos y empresarios consentidos del “Sistema” y no solo eso, sino actuar en consecuencia; pero eso, aunque es parte de la misma historia, es en sí, otra historia que por cierto, abordaremos continuamente en este espacio.

No olvidemos la recomendación musical para el día de hoy: “El clave bien temperado”, composiciones del genio musical Johann Sebastian Bach, que en expresión de su genialidad, explota todas las tonalidades de la escala cromática de la música occidental; obra ampliamente recomendada para relajar la mente y potenciar la concentración (al menos a mí me sirve) https://www.youtube.com/watch?v=hUt4PP_kQW8.

Nos seguimos leyendo, en la expresión de las Voces Cruzadas.

Los salarios detrás de la “EUFEMISMOCRACIA”

Eduardo Ernesto Hernández Castañeda

Uno de los pilares de la democracia es la comunicación entre gobierno y sociedad, que representa el primer eslabón de la cadena de participación ciudadana. En la medida en que el gobierno logre transmitir sus ideas, argumentos y motivos a la ciudadanía, la gestión gubernamental cobra legitimidad y por tanto, el grado de aceptación de los gobiernos, se incrementa.

La crisis social que se va configurando a raíz del “gasolinazo” con que nos recibió el 2017, se debe en buena medida a la deficiencia de comunicación mostrada ya largamente por el gobierno federal, que parece empeñado en la creencia de gobernar una sociedad de hace 30 años y que ha tenido como uno de sus rasgos principales, la insensibilidad política para con la sociedad. Todo esto desde luego, sin soslayar el motivo principal de fondo, es decir, la gran y crecida burbuja de corrupción que ha alimentado y formado parte importante del Sistema Político Mexicano (Cosío Villegas dixit).

Ese quizás torpe modelo de comunicación, parece haber adoptado como vertiente fundamental, el uso indiscriminado del eufemismo -definido por la RAE como una manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante- en la discursiva política.

En esa discursiva, el argumento principal es que de no retirarse el subsidio a los combustibles -medida que por cierto apoyo desde hace años dado su carácter regresivo-, podría ponerse en riesgo la estabilidad de las finanzas públicas. Y ciertamente podría tener validez, de no ser porque con ese eufemismo, se pretende cubrir entre otros hechos, la ineficiencia del gasto público, el enorme costo de la corrupción y el saqueo a las finanzas públicas por parte de políticos y gobernantes en turno, el mantenimiento de prebendas y beneficios de las élites políticas, el costo de los estímulos fiscales ofrecidos para la atracción de inversión extranjera y la carga fiscal derivada de la evasión de impuestos por parte de las grandes empresas instaladas en el país.

Atrás de ello se esconde también la decisión de retomar el camino de la austeridad, impulsado ampliamente por la corriente neoliberal, a pesar de los fracasos mostrados en su aplicación en tiempos de recesión y/o crisis, principalmente en países en vías de desarrollo. Y es que las alarmas encendidas por la posible disminución de las calificaciones financieras del país, han llevado al gobierno federal a recortar constantemente el gasto público e incrementar la recaudación en pos de lograr un superávit primario; no obstante el incremento de la recaudación continúa siendo a costa del contribuyente cautivo y no de la disminución de créditos fiscales de los grandes deudores del fisco.

Estas medidas terminan transfiriendo el costo de las malas decisiones financieras de años, al bolsillo de los ciudadanos, principalmente al de la clase media ya bastante golpeada por el fisco. A su vez, se convierten en políticas procíclicas que dada la crisis, eventualmente afectan en mayor manera la dinámica de la ya de por sí estancada economía mexicana, alargando la crisis y afectando desde luego a los sectores más desprotegidos, principalmente al sector laboral ya castigado en suficiencia por otro eufemismo político: de la flexibilidad laboral, potenciado por la reforma de la materia y que representa en el fondo, la facilidad para terminar con las relaciones laborales con el menor costo para los empleadores.

Evidentemente estas medidas que entrampan a la economía nacional, terminan precarizando la situación económica de la mayor parte de las familias mexicanas, a través de la disminución de su poder adquisitivo. Es este punto en donde radica el mayor daño de estos eufemismos políticos, y es que como argumenta Paul Krugman en su libro “Acabad ya con esta crisis”:

Los trabajadores son muy reacios a aceptar recortes explícitos a los salarios; son mucho más reacios a aceptar, digamos, que a final de mes les ingresen en su cuenta una cantidad un cinco por ciento inferior a la que recibían, que a aceptar un ingreso inalterado cuyo poder adquisitivo […] se ve erosionado por la inflación.

Así entonces, lo que vivimos actualmente en el país no es otra cosa más que el mayor ajuste (recorte) a los salarios desde la crisis del 95, que merma la capacidad adquisitiva de los ciudadanos en una forma sumamente regresiva, promoviendo el incremento de las brechas de desigualdad, pues si bien es cierto, las cifras oficiales de inflación se mantienen en niveles relativamente aceptable, el ciudadano común reciente con mayor fuerza el impacto de estas políticas, sobre su bolsillo; mientras tanto, los pobres mas pobres y los ricos más ricos.

En ello radica el punto medular las medidas tomadas para “mantener la estabilidad de las finanzas públicas”. Ahí se encierra la indignación producida por “EUFEMISMOCRACIA” en que vivimos.

Fiel a la costumbre, me despido con la recomendación musical: Even So, de autoría de uno de los maestros del jazz nacional, Enrique Nery. Sencillamente encantadora. https://www.youtube.com/watch?v=0z8GiOS1kSk

“Estoy bebiendo estrellas”

ANDREA PÉREZ CASTILLO.

Buen día amigos catadores nos volvemos a encontrar en otro viernes de vinos en voces cruzadas.

¿Qué tal pinta el invierno? A que se antoja un buen vino con este clima ¿verdad?

“Estoy bebiendo estrellas” esto fue lo que dijo el monje dom perignon cuando bebió por primera vez un champagne.

Ya que estamos en fechas de beber “burbujas”, hoy amigos, hablaremos de los vinos de aguja y vinos espumosos, aprenderemos que son dos cosas totalmente diferentes.

¿Comenzamos?

Los vinos de aguja son aquellos vinos que tienen una sobre presión de entre 1 a 2.5 bar de presión a 20°C ¡es una presión súper bajita! Lo que observaremos al abrir una botella de este vino será el desprendimiento del gas con alguna burbujitas pero sin hacer mucho show, osea no hace tanta espuma.

Esta presión puede obtenerse de dos formas distintas, una de ellas es conservando el carbónico generado durante la fermentación alcohólica y la otra forma es siendo añadido artificialmente a un vino base, un vino seco.
En cambio cuando hablamos de vinos espumosos, son aquellos vinos que tienen una presión digamos importante, la presión es mayor que 3.5 bar a 20°C.

Pero estos vinos ¿Cómo es que generan esa presión y esa cantidad de espuma? Lo más común es que la obtengan de una segunda fermentación de sacarosa agregada en un vino base es decir a un vino seco, tranquilo.
Los espumosos más conocidos en el mundo, elaborados de la manera tradicional, con una segunda fermentación en botella tenemos a: el cava y el champagne.

¿Qué les parece? ¿Interesante verdad?

Y ahora la recomendación: la temperatura de servicio debe ser baja, baja me refiero a entre 5 – 8 grados centígrados para tener la experiencia de “beber estrellas”. La temperatura baja, hace que además de percibir mejor todo lo que nos quiere expresar el vino, no se pierdan taaaan rápido las burbujas.

Catadores… ¡Felices fiestas!

Cheeeeeeers!!!!!!!

Alepo

Por Andrea Mantecón

Hoy nos levantamos en un mundo triste. En un mundo impotente ante las injusticias, un mundo dividido por religiones, intereses económicos y posturas políticas. Nos levantamos en un mundo en el que algunos títulos de noticias leían que la Guerra de Alepo había finalmente terminado, bajo el acuerdo de que el grupo de oposición al presidente evacuara la ciudad, solo para ver unas horas después la matanza de civiles en las calles tratando de irse a manos de las fuerzas del gobierno sirio, un edificio con una docena de niños en fuego, y las despedidas de las personas capturadas en las zonas aún controladas por los rebeldes.

En medio de este genocidio actual, me pesa lo poco que se puede hacer en un mundo que se jacta de estar más y más conectado. No puedo dejar de pensar en las más de 400,000 personas que han muerto y en a dónde irán las personas que ahora no tienen nada. No puedo dejar de pensar en que la humanidad del siglo veintiuno ha destrozado hasta los escombros una ciudad entera, los hogares de millones de personas y las vidas de cientos de miles.

Entre las noticias que leí hoy encontré un vista aérea reciente de Alepo al lado de una foto de la ciudad antes de la guerra. En la foto se observaba la riqueza cultural y arquitectónica de sus espacios y su vida urbana. ¿Cómo es que podemos unirnos para construir maravillas y después destrozarlas porque pensamos diferente? Destrozarnos unos a otros porque somos diferentes. Siempre me ha maravillado la capacidad de los humanos de crear, el arte es para mi la prueba de nuestra nobleza y nuestra razón, sin embargo hoy me asombra nuestra capacidad de destruirnos.

En cada foto de una escena urbana destrozada, hay miles de vidas perdidas, cientos de familias destruidas. Con cada foto que veo no dejo de pensar en el esfuerzo que requirió construir a Alepo, la creatividad detrás de cada edificio, los sueños y metas de quienes vivían en ellos y como en el curso de 4 años todo esto ha desaparecido por completo. En cada foto está el reflejo de lo que puede hacer la intolerancia, la avaricia, la ignorancia. En cada foto está lo que tendremos de hoy en adelante que aceptar como pruebas de nuestra estupidez, pero en cada foto están también miles de razones para luchar contra nosotros mismos, contra nuestro miedo, contra nuestra intolerancia, contra nuestro ego y aspirar a ser personas que hagan de su prójimo una prioridad.

Imágenes de:
http://www.cnn.com/2016/12/13/world/what-aleppo-looked-like-before-the-war-trnd/
http://www.businessinsider.com/photos-of-aleppo-before-the-war-2016-12
http://www.independent.co.uk/news/world/middle-east/battle-for-aleppo-who-is-fighting-why-is-it-significant-what-are-the-long-term-consequences-a6857606.html