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Impuesto Ecológico ¿Inicio de la revolución fiscal?

Eduardo Ernesto Hernández Castañeda

El 2017 nos recibió con modificaciones al orden mundial, nacional y estatal; a nivel internacional, el relevo de gobierno en los EEUU es quizás el suceso que más cambios vislumbra en el panorama político y económico global a corto y mediano plazo, además, el que más oportunidades nos dará de generar debate desde este y otros espacios de expresión.

En el nivel nacional, amén de las implicaciones del “fenómeno Trump”, iniciamos el año con la llegada del mayor “gasolinazo de la historia” que ante la falta de tacto y sensibilidad política social, además de la pésima estrategia de comunicación gubernamental, ha logrado que la sociedad mexicana muestre atisbos de reacción y cohesión social a través de manifestaciones de inconformidad, llevando a niveles históricamente bajos la aprobación del Presidente de la República y congregando voluntades y deseos ciudadanos, de detener los abusos del “Sistema”, independientemente de ideologías políticas.

Finalmente en el nivel estatal, el año nos recibió con el siempre impopular nacimiento de nuevos impuestos, dentro de los que destaca el denominado “Impuesto Ecológico”.

Es natural la impopularidad de los impuestos; es natural también la resistencia a aceptar su pago, resistencia que se acrecienta a medida que se incrementa el nivel de poder económico y político del sujeto que puede ser “afectado”; que en este caso, no es cosa menor.

El Impuesto Ecológico contempla cuatro vertientes que dan origen a su base gravable:

  • La remediación ambiental en la extracción de minerales.
  • La emisión de gases a la atmósfera.
  • El depósito o almacenamiento de residuos.
  • La emisión de contaminantes al suelo, subsuelo y agua.

No obedecen a meras ocurrencias, sino a lo que parece ser un acto de justicia social, por los efectos de una industria altamente extractiva, que ha convertido no solo a Zacatecas sino a buena parte de la América Latina en el proveedor del bienestar económico de los imperios y los países desarrollados: la minería. Industria cuyos efectos en muchos casos devastadores, han transferido al Estado su costos a mediano y largo plazo.

La actividad minera en México ha resultado sumamente redituable para el capital extranjero a lo largo de la historia. Zacatecas ha sido para el mundo, uno de los grandes proveedores de minerales desde tiempos de “La Colonia”; de ahí la existencia de territorios devastados como es el caso de la región de Noria de Ángeles, que por la explotación de la mina Real de Ángeles, dejó para otra vida la productividad  de sus tierras.

Zacatecas tiene en su subsuelo, algunos de los yacimientos de minerales más importantes del mundo, razón por la que en los últimos años ha recobrado su posición de uno de los principales productores de oro, plata, cobre, zinc y otros minerales.

No se pone en duda la gran contribución que por diferentes vertientes hacen las empresas mineras al desarrollo de la entidad; tampoco las labores de responsabilidad social y el cumplimiento de estándares de calidad en su producción y normas que pretenden regular el impacto de su actividad. Sin embargo, si se considera la explotación y el enorme valor de los bienes extraídos del subsuelo, resulta a todas luces insuficiente su contribución económica al erario nacional.

Uno de los argumentos para restar legitimidad al “impuesto ecológico”, ha sido que tiene fines meramente recaudatorios, argumento un tanto absurdo si se toma en cuenta que un impuesto tiene por naturaleza es fin: recaudar. No obstante las actividades que grava, analizadas con detenimiento, presentan dos puntos medulares para dotarle de legitimidad económica y social:

  • La recaudación como cobro a los daños causados al medio ambiente y la sustentabilidad de los territorios, por las industrias altamente extractivas.
  • El carácter de progresividad del impuesto, dadas sus características de gravar de facto, el nivel de actividad industrial altamente extractiva y sumamente redituable, sin afección directa a los beneficios de los trabajadores: una forma de impuesto al capital.

Llama la atención que los sindicatos se manifiesten en contra de un impuesto que grava la actividad empresarial -dentro del derecho que conlleva la facultad del Estado para ejercer la rectoría económica- en tanto no se han manifestado contra las reformas estructurales que hasta el momento han precarizado el estatus económico de la clase media principalmente, a la que por cierto, pertenecen la mayor parte de los empleados de las empresas mineras. Se percibe entonces una forma de “charrismo sindical” desde la iniciativa privada, que valga decirlo no es menor, dado el poder económico y de negociación de ese gremio tan bien organizado.

Particularmente considero, que ante estos embates y la crítica social que pudiera desencadenar, el Estado no debe ceder en sus objetivos de recaudación del impuesto; primero porque es la única actividad industrial sobre la que pueden mantener el mayor poder de negociación, ya que yacimientos mineros como los que se explotan en Zacatecas, no abundan en otras partes del mundo; segundo, porque representa el primer acercamiento con un acto de justicia fiscal distributiva, al gravar la actividad industrial (que reditúa en altas ganancias de capital) sin que los “perjuicios” causados, pueden ser transferidos legítimamente al trabajador.

Ha sido ideario de algunos de algunos de los últimos “Premios Nobel de Economía”, impulsar impuestos que graven las altas concentraciones de riquezas y que hasta le fecha gozan de ciertas formas “paraísos fiscales mundiales”: las transacciones financieras, las herencias, la acumulación de capital y la actividad extractiva de alto impacto.

Si bien la utopía útil del Impuesto Mundial al Capital (Piketty dixit) resulta muy distante, este impuesto bien puede representar el primer acercamiento a ello. Ahí radica el gran temor del empresariado (principalmente el minero): la eventual replica de este tipo de imposiciones en otras entidades federativas, en la federación misma y por qué no, en otras naciones. Por ello se entiende la fuerza con que reaccionan en su contra.

Ahora bien y para finalizar, los argumentos aquí vertidos, parten de la premisa de que los recursos eventualmente recaudados, se destinen adecuadamente a la promoción del desarrollo económico y social de Zacatecas. Ahí radica la otra cara de la moneda: someter al escrutinio popular, el histórico despilfarro del recurso público, los grandes vicios de corrupción, la escasa transparencia y rendición de cuentas, así como el enriquecimiento de políticos y empresarios consentidos del “Sistema” y no solo eso, sino actuar en consecuencia; pero eso, aunque es parte de la misma historia, es en sí, otra historia que por cierto, abordaremos continuamente en este espacio.

No olvidemos la recomendación musical para el día de hoy: “El clave bien temperado”, composiciones del genio musical Johann Sebastian Bach, que en expresión de su genialidad, explota todas las tonalidades de la escala cromática de la música occidental; obra ampliamente recomendada para relajar la mente y potenciar la concentración (al menos a mí me sirve) https://www.youtube.com/watch?v=hUt4PP_kQW8.

Nos seguimos leyendo, en la expresión de las Voces Cruzadas.

El financiamiento no es para todos

por Bruno Zarazúa

“No te preocupes por el financiamiento si no lo necesitas.
Hoy es más económico que nunca iniciar un negocio” –
Noah Everett, fundador de Twitpic

En la entrega anterior les comentaba que el tema del financiamiento merecía un artículo exclusivo para desarrollar el argumento, por lo que les contaré una anécdota en relación. Hace tal vez un año o dos me acerque a la oficina de Gobierno que se encarga del financiamiento de proyectos productivos, Fondo Plata la verdad es una opción con un interés en muy bajo y además con capacidad de financiar montos considerables, pues se maneja a través de un fideicomiso con una institución financiera.

Después de platicar un momento me explica los requisitos que entre otros son contar con un proyecto que contenga análisis del mercado, desarrollo técnico, estados financieros proyectados, en fin un plan de negocios, lo que me pareció bastante acertado que lo soliciten, cuando pregunte si en caso de no contar con uno mi sorpresa fue que me respondieran con una negativa, primer punto en contra, ¿cómo es posible que se entreguen financiamientos y no se cuente con una oficina de asesoría y acompañamiento?, lo bueno que la secretaria de economía a nivel federal cuenta con cursos en línea y aparte da un estímulo una vez concluido el curso que tiene como resultado el plan de negocios diseñado.

Otro de los requisitos es tener una prenda en garantía con valor a 1.5 de la cantidad solicitada, es decir, si solicito cien mil pesos debo dejar como prenda en garantía algún bien con valor de ciento cincuenta mil pesos. Con un poco de empatía hacia personas que tienen ideas geniales para desarrollar un negocio que sirva de sustento no solo de sus familias si no que pueda dar empleo a más personas y así beneficiar a muchas más, pero que carecen de recursos para poder echar a andar su idea y se acercan a gobierno buscando un apoyo, un empuje, un detonante para beneficio de muchos, le pregunte a quien me atendía “y si no cuento con algún bien que tenga el valor de 1.5 sobre el capital que solicito, ¿Qué alternativas tengo? ¿Puedo comprar la maquinaria y equipos que necesito para echar a andar el proyecto y dejar endosado aquí con ustedes la factura que avala la propiedad del bien?” a lo que me respondió con un rotundo NO, añadiendo además “el financiamiento no es para todos”, lo que causo en mí molestia ante su falta de sensibilidad, por lo que le refuto diciendo “así como sale uno de pobre”, bien pudo mantenerse callado pues su calidad de prestador de servicio requiere decencia en el trato pero insolentemente insistió en defender su argumento y agrega “si Usted es pobre entonces lo que requiere es un apoyo, esos de dos mil pesos que dan en sedesol, no un financiamiento de fondo plata”.

Después de este mal sabor de boca me di a la tarea de investigar las reglas de operación del fideicomiso y en efecto estas no contemplan alternativa alguna que pueda ser incluyente con personas que tengan carencia económica, estas deberán de buscar su propio desarrollo con un apoyo de dos mil pesos.

Las estadísticas indican que de cada 10 mipymes que comienzan funciones al paso de un año tan solo sobreviven 3, esta política de protección al capital del financiamiento donde se tiene que pedir una prenda en garantía de pago, me indica que la apuesta es al fracaso. Si un gobierno no confía en su gente difícilmente la gente confiara en el.

Es cierto que en algún tiempo atrás (sexenios anteriores), no existía esta política de protección al capital y se otorgaban financiamientos a fondo perdido, pero el abuso, y la corrupción derivo en la discrecionalidad en la entrega de los financiamientos y como era de esperarse muchos fracasaron antes de iniciar, al fin y al cabo no tenían que regresar el dinero.

Estos actos de servidores públicos sin escrúpulos derivaron a que las administraciones siguientes decidieran eliminar la modalidad de financiamiento a fondo perdido, para al menos garantizar la recuperación el financiamiento con el embargo de los bienes en caso de que fracasara el proyecto, o como comúnmente se conoce “cobrarse a lo chino”.

Pero esta protección al capital dejó de lado y no considero una alternativa para proyectos con potencial de éxito pero que la o él emprendedor no contara con el requisito de la prenda en garantía. Una de las grandes falencias de esta oficina de financiamiento es la carencia de asesoría y acompañamiento a los proyectos para en conjunto buscar el éxito del proyecto y así poder ver el retorno de la inversión, también hace falta una alternativa de garantía, como se lo expuse al asesor de Fondo Plata, una alternativa viable pudiera ser que todo lo adquirido con el dinero del préstamo se endose y así garantizar el pago, pero no poniendo en riesgo el patrimonio de quien emprende.

Y lo mismo es en cualquier otra institución financiera, así es que si están pensando en emprender y no cuentan con el capital suficiente para echar a andar su negocio deben de estar dispuestos a poner como prenda en garantía su patrimonio, el de sus seres queridos o el de la persona que sí confío en ti y se ofreció a ser tu aval.

Existe la esperanza de que en esta nueva administración que comienza se hagan las cosas de forma diferente y contemplen este tipo de cambios que son tan necesarios para incentivar el desarrollo de la economía local. En mi próxima entrega les hablaré de esos apoyos de dos mil pesos, los microcréditos. Hasta la próxima.

La transparencia no es un fin

por Bruno Zarazúa

Cuanto más corrupta una sociedad,
más numerosas las leyes.
Edward Abbey

Para bien y después de muchas batallas se logró poner en la mente y en la boca de todos, el tema de “transparencia”, y es que todo mundo habla de ella, políticos, organismos autónomos, sociedad civil, y sobre todo los servidores públicos. Los medios de comunicación han servido como conducto de una muy efectiva campaña propagandista, pues tanto en medios impresos como en radio y televisión aparecen constantemente spots sobre este tema.

Pero, ¿en realidad entendemos lo que es la transparencia?

El vocablo transparencia indica la cualidad de translucidez, claridad, diafanidad, que se puede ver a través de un objeto. En la actualidad se refiere a la honestidad y a las buenas prácticas en los negocios, a la honra y buen nombre de una persona, a la rectitud de intención y a la congruencia con los hechos.

En el ejercicio del poder y la administración pública, toma relevancia en el momento de rendir cuentas claras a la ciudadanía, es exponer de donde provienen los recursos, en que son utilizados, y los fines que se persiguen en la aplicación de los mismos, así como la demostración de los resultados obtenidos en este proceso de gestión. Para que el ciudadano con esta información pueda evaluar el desempeño de las entidades y de los servidores públicos.

La deontología es el tratado o estudio de las normas éticas que deben ser, en el ejercicio de una determinada profesión, existen criterios morales universales para cualquier profesión, como lo es la profesión del servicio público y estas son: la responsabilidad y la honestidad, mismas virtudes que son compartidas con nuestro concepto actual de transparencia, si la deontología fuera aplicada en la administración pública no habría necesidad de reglamentar. Pero lastimosamente esto no ha sido así, de tal manera que se ha tenido que legislar al respecto y establecer leyes y reglamentos para regular sobre el tema.

El primer paso camino a la transparencia fue en 1948 con la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, sobre el Derecho a la Información lato sensu, quedando establecida como la garantía fundamental que toda persona posee de hacerse de información, de informar y ser informada.

Este derecho a la información, se conforma por 4 vertientes: la libertad de opinión, la libertad de expresión, la libertad de prensa y la libertad de información. De esta última derivan 3 derechos fundamentales: el derecho a investigar información, el derecho a recibir información y el derecho a difundir información. En lo que concierne a investigar y recibir información implica el derecho de recibir e investigar información veraz y oportuna de los medios de comunicación y por otro lado al derecho de investigar y recibir información en posesión del Estado. Fue en 1977 cuando se logró en México, incluir en el artículo 6° de la Constitución Política, el texto “El derecho a la información, será garantizada por el Estado”

De lo anterior es donde nace el Derecho al Acceso a la Información Pública, la cual puede definirse como el privilegio que posee la persona para acceder a datos, registros y todo tipo de información que se encuentre en poder de entidades públicas y empresas privadas que ejerzan presupuesto público o cumplen funciones de autoridad.

De este modo podemos encontrar en el Derecho al Acceso a la Información Pública, el origen de la transparencia, como un derivado con la intención de combatir la corrupción y eficientar las prácticas de la burocracia.

Es así que la transparencia desde su concepción hasta su aplicación nunca ha sido un fin, sino un medio, no tiene lugar el presumir de ser transparente, cuando la transparencia debiera ser una norma deontológica en el ejercicio público, así como dar los buenos días es una buena costumbre arraigada en la sociedad.

En alguna conferencia sobre transparencia decía el exponente, creo recordar era Alfonso Lujambio, decía: “Al aplicar la transparencia como herramienta para el combate a la corrupción no es válido negar la información e impedir su difusión, bajo ningún supuesto. Es como si fuera mi empresa una de fumigación y eliminación de plagas, y me llamas para que trabaje en tu casa pues tienes un problema con bichos y roedores, entonces llego y tengo la maquinaria más sofisticada y el veneno más potente y una metodología sumamente efectiva que ha sido probada y avalada por las autoridades en la materia; y cuando quiero empezar a trabajar para combatir ese problema tuyo, quiero pasar a la cocina y me dices, no en la cocina no pues tengo los alimentos y no quiero que se vean afectados por los químicos, quiero pasar al baño y me dices, no en el baño no pues tengo una fuga de agua que primero debo de reparar, luego quiero pasar a las recamaras y vuelves a negar el acceso dando cualquier otra excusa. Es lo mismo con la transparencia para que sea efectiva contra la corrupción se debe de aplicar en todo.”

Ahora bien el famosísimo 3 de 3, surge con la intención de demostrar y dar confianza al ciudadano de que el servidor público en el ejercicio de sus funciones, no abusa del puesto para favorecerse y enriquecerse de forma ilícita. Es decir el servidor declara que entra con 5 pesos cuando llega al cargo y se va con 7. Para que esta práctica sea verdaderamente efectiva lo que se debería combatir es el testaferrato, mejor conocido como “prestanombres”. Entonces habría que pedirle el 3 de 3 a la esposa, a los hijos, a los primos, a los hermanos, a los sobrinos, a los abuelos, al mejor amigo, incluso al primo del amigo.

Para finalizar, el Gobierno podrá tener la información pública en una vitrina, con luces de aparador, decorada y acomodada de la mejor manera para que puedan lucir los datos de mayor relevancia. Pero de poco sirve si ese aparador esta sobre una calle desierta, donde nadie le puede ver. Es así que es responsabilidad del ciudadano ir hasta donde se encuentra esa información y escudriñar para resolver por nosotros mismos las incertidumbres que se generan cuando la información está en posesión de terceros. Pero este será solo un medio, el fin debiera ser que con esta información se logre que en la gestión de los recursos públicos se abandonen las prácticas discrecionales y erradicar la corrupción. Solamente con la presión y la participación ciudadana es como se pueden lograr los grandes cambios. Hasta la próxima.

Movilidad para Zacatecas

Por Rogelio Cárdenas Vargas

Pasó un sexenio en el que muchos creímos de buena fe que sería un cambio en la forma de gobernar en Zacatecas, no solo porque llegaba un político de una nueva generación, sino un político con experiencia, aparentemente honrado y con discursos de izquierda y que se revelo a la imposición de un candidato por parte de la entonces gobernadora Amalia García, lamentablemente Miguel Alonso resulto ser un joven-viejo, que no solo no cambio la forma de gobernar, sino que regreso hacia un autoritarismo peligroso.

Fueron muchos los temas en los que Miguel Alonso quedo a deber a los ciudadanos, seguridad, educación, salud, derechos civiles, etc. A pesar de que hubo avances, muchos fueron inerciales y no se notó una injerencia directa de las políticas públicas estatales.

Uno de los grandes temas que han quedado en el olvido es el del transporte público, un sistema ineficiente, conflictivo, contaminante y que ocasiona en muchos casos más problemas de los que resuelve. Al inicio del sexenio que está por concluir, el tema del transporte tomo relevancia, a los concesionarios se les autorizo un incremento en la tarifa a cambio de que modernizaran sus unidades, se gestionaron apoyos para que adecuaran las unidades para personas con alguna discapacidad motriz, sin embargo el sistema sigue empeorando.

Uno de los proyectos que pudo ser un parteaguas en el sistema de transporte el PIMUS (Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable) se quedó en los cajones de algún escritorio de la Secretaria de Infraestructura. Un proyecto que pretendía dar a los zacatecanos un sistema de transporte más eficiente, menos contaminante y que mejoraría la circulación vehicular en las vías de la zona metropolitana, fue simplemente olvidado.

El cálculo electoral siempre presente en nuestros gobernantes, seguramente fue en gran parte el responsable de la no implementación del PIMUS, ya que afectaba los intereses de las mafias que controlan al transporte colectivo urbano, ya que les quitaban el monopolio que ejercen, pero mejoraría de forma sustancial el servicio en beneficio de la sociedad.

Irónicamente el PIMUS también pretendía mejorar las condiciones operativas de los actuales concesionarios, se crearía una empresa en la cual se incorporaría a los dueños de alguna concesión para poder operar de forma coordinada, repartiendo de forma más justa los ingresos y no solo eso, sino que el objetivo del PIMUS era incentivar el uso del transporte público lo que atraería a más usuarios y por ende mayores beneficios económicos.

Pero el pasado ya pasó, Miguel Alonso se irá y el transporte público seguirá siendo más que una alternativa para la movilidad digna, una calamidad para quienes no pueden costearse un medio de transporte digno.

Ahora llega Alejandro Tello quien entre sus propuestas se encontraba la implementación del Metrobus, algo que se contemplaba dentro del PIMUS. Al igual que con Miguel Alonso, le daré el beneficio de la duda y ojala él pueda entender que hay supuestos costos políticos que son rebasados por mucho cuando el beneficio social es palpable.

El transporte público no puede ser un medio para crear clientelas corporativas, debe ser un instrumento para incrementar la calidad de vida de los habitantes y el PIMUS estaba orientado a eso.

De Autos, Combustibles y Políticas Públicas

Eduardo Ernesto Hernández Castañeda

Me confieso como una de las personas que usan poco el transporte público, aun y cuando viajo en él en promedio tres o cuatro veces a la semana; una de esas personas que viven sobre el tiempo y que procuran moverse de un espacio a otro de la forma más sencilla: en el vehículo particular.

¿Qué tiene ello de relevante? Si se analiza aisladamente nada, pero si se contempla el gran sector de la sociedad con los mismos hábitos de traslado, vaya que cobra relevancia.

Desde el inicio del milenio, la industria automotriz ha sido una de las que mayor impulso ha recibido por parte del gobierno federal. Hoy México ocupa posición en el Top 10 de los países con mayor producción; es el primero en América Latina y el segundo mayor exportador global. Se ha generado excelente mano de obra calificada y de bajo costo para la industria, que ha repercutido en la instalación de plantas ensambladoras de marcas Premium como BMW (mi sueño), marcas “medias” de excelente calidad como Mazda, Honda y Toyota (mis favoritas) y marcas populares como Nissan, Ford, Volkswagen, Chrysler, General Motors, entre otras, que solo para 2015 fabricaron arriba de 3.5 millones de unidades, 80% de ellas destinadas a la exportación.

Aparejada con esta gran producción, el Gobierno Federal ha impulsado políticas para facilitar el acceso al crédito como herramienta para promover el consumo de productos automotrices. Hoy vemos circular muchísimos más vehículos que en el milenio pasado, conducidos en buena proporción por personas de estratos sociales para los que en aquella época, hubiera sido impensable poseerlos. Sin duda todas ellas, políticas que han ayudado a hacer de la industria automotriz, uno de los pilares fundamentales de la economía mexicana.

En apariencia nada reprochable; sin embargo, el impulso a políticas que favorecen el uso del transporte privado, deberían ir acompañadas de inversiones importantes para la generación de infraestructura carretera y urbana adecuada para su circulación, así como de una cultura vial adecuada, fortalecimiento del transporte público y el fomento a mecanismos para garantizar la sustentabilidad de las ciudades, cosas que evidentemente no han sucedido, al menos con la intensidad necesaria.

Lo que sí ha sucedido, es que se ha creado una sociedad consumista -y en buena proporción dependiente- del producto automotriz y por consecuencia, una sociedad altamente consumidora  del insumo fundamental para su puesta en marcha: los combustibles.

Al amparo de todo ello, se entiende la jugosa caja de recaudación que la venta de combustibles -a través del aún “monopolio estatal” PEMEX- representa para el Gobierno Federal; y también a partir de ello y en función de la ley de oferta y la demanda, se entiende la enorme elasticidad de que gozan para incrementar su precio sin sufrir grandes impactos en su demanda. En palabras comunes, en ello radica el hecho de que a pesar del sustancial crecimiento de los precios de los combustibles en este milenio, el mexicano siga consumiéndolo sin recato alguno, aportando una gran cantidad de recurso a las arcas públicas, pero a su vez, contribuyendo a la degradación del medio ambiente y al impacto en la salud de la ciudadanía en general.

Y es que, en palabras del Senador del PAN, Francisco Búrquez, tan solo el más reciente “gasolinazo” representará para el Gobierno Federal, la recaudación de 300 mil millones de pesos extra, cifra nada despreciable si se considera la histórica baja recaudación impositiva en nuestro país, pero que con una visión prospectiva, resulta a todas luces insuficiente para contrarrestar el alto costo que a futuro tendrá en la atención en salud y la regeneración de infraestructura y el medio ambiente.

Lastimosamente, aunque pragmáticamente inteligente, la estrategia sigue siendo la misma: cargar la mano al consumidor-contribuyente cautivo, sin solucionar la problemática de recaudación de fondo, sin dar solución a la escasa capacidad institucional para hacer que paguen más quienes más tienen. Sin embargo, a diferencia de la recaudación por concepto de otros impuestos, esto tiene una parcial solución en mano del consumidor: sencillamente dejar de consumir el combustible; dejar de usar el transporte privado.

La parcial solución no está en protestar por el alza a los precios de los combustibles, que valga decir, han mitigado el enorme vació fiscal provocado por la disminución de los precios internacionales del “crudo”; tampoco estaría en limitar el crecimiento de la industria automotriz, menos aún en su etapa de auge; la solución parcial está en protestar y obligar a los gobiernos, a fomentar la verdadera mejora en los sistemas de transporte público, para que resulte atractivo y beneficioso en economía y calidad para el ciudadano promedio; un sistema de transporte que deje de priorizar los intereses de los concesionarios constituidos en mafias, y ponga en el centro al interés público; un sistema de transporte sustentable, amigable con el medio ambiente y debidamente integrado de acuerdo a las necesidades de las ciudades y a su planeación urbana y territorial; un sistema que por consecuencia, disminuya el alto grado de consumo de combustibles y obligue al Gobierno Federal a replantear las políticas públicas en materia fiscal, de desarrollo urbano y de impulso a la industria.

Reflexiones personales, banas pero no tan banas.

Como recomendación musical para el día de hoy, una adaptación del clásico al jazz, a cargo del gran genio musical de Miles Davis. El Concierto de Aranjuez, de su obra Sketches of Spain. Grandiosa. (https://www.youtube.com/watch?v=tSGUPsAeL34)

Justicia Relativa

J. Jesús Reyes R. del Cueto

El pasado 5 de Julio, la sala superior del Tribunal de Justicia Electoral del Estado de Zacatecas, con dos votos a favor y dos en contra (el magistrado presidente dando el voto de calidad a favor), decidió pronunciarse a favor de las querellas producidas por el PRI respecto a la inequidad de la elección del Ayuntamiento de la capital de nuestro estado.

Con esto, el Tribunal efectivamente anuló dicha elección y la declaratoria de mayoría relativa recibida por la candidata de MORENA, María Soledad Lúevano Cantú, lo cual significa que después de agotar las instancias de apelación correspondientes (MORENA acudirá al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación), si estas concuerdan con el pronunciamiento del TJZ, la elección quedará anulada y el congreso del estado tendrá que convocar a nuevas elecciones extraordinarias para elegir al Ayuntamiento de Zacatecas.

Aún a pesar de que en lo personal espero que el TRIFE resuelva a favor de la candidata de MORENA y le regrese el triunfo que se ganó en las urnas, esta decisión del Tribunal Electoral estatal confirma lo turbio y opaco del proceso electoral y lo mucho que el ejecutivo estatal influyó y se metió en los procedimientos electorales que deben de ser autónomos.

Una vez más vemos como en nuestro país la justicia es solo para unos cuantos, ya que las incontables pruebas presentadas en contra de candidatos priistas no fueron suficientes para anular una sola elección, y no lo han sido sistemáticamente durante nuestra joven democracia. Pero ahora que la victoria es para la oposición, las autoridades electorales ven, aceptan y castigan los hechos que jamás han castigado cuando los perpetradores son del tricolor.

En la sentencia, se le atribuye la anulación a varios hechos indebidos, entre ellos actos anticipados de campaña y uso indebido de marcas al entregar playeras con ciertos logos empresariales. Si la misma vara fuera usada en todos los procesos electorales, todas y cada una de las elecciones deberían de ser supuestamente anuladas, pero nunca lo han sido.

Todos los zacatecanos sabemos que actos anticipados de campañas los realizaron los tres principales candidatos a gobernador y cientos de candidatos a diputaciones y alcaldías; lo hicieron ellos y lo han hecho candidatos en todo el país desde hace mucho tiempo. ¿Qué me dicen del uso indebido de marcas como Soriana y MONEX para promover el voto a favor de nuestro ahora presidente Enrique Peña Nieto? De esos actos indebidos las autoridades jamás dijeron nada. Pero ahora el tribunal decidió castigar a MORENA y anular el golpe más fuerte que la oposición logró dar durante las elecciones pasadas, al arrebatarle al PRI la capital de nuestro estado.

La anulación de una elección es algo relativamente extraño, no se da muy seguido en nuestra democracia y esto es por algo. Rara vez se puede probar y demostrar que ciertos actos indebidos afectaron el resultado de una elección; boletas falsas o una demostrada compra de votos deben ser causales para anular la elección, pero rara vez lo han sido.

Las apelaciones y acusaciones en los procesos post-electorales normalmente son dirigidos a los actos indebidos de campaña, antes de que las elecciones se lleven a cabo, pero ¿cómo sabemos qué estos actos influyeron en la voluntad popular? Si no lo hicieron, no deberíamos de anular la elección. Es importante mencionar que en la elección del Ayuntamiento capitalino, los conteos preliminares favorecieron al PRI, sus aliados y su candidata Judit Guerrero, pero después de contar todos los votos, las tendencias se revirtieron a favor de MORENA y Soledad Lúevano por apenas 562 votos de diferencia.

La ciudadanía favoreció, por lo mínimo a MORENA, y ahora el tribunal pisotea la voluntad de los ciudadanos al argumentar que actos aislados (que cometen virtualmente todos los candidatos) son suficientes para anular la elección. Poco vale la excusa o justificación “si todos lo hacen, yo también lo puedo hacer”. Los actos de MORENA y su candidata fueron indebidos, pero el electorado la favoreció y eso debe de respetarse; en todo caso, si van a anular esta, entonces que anulen todas. Razones las hay de sobra.

¿Corrupción cultural?

Por Rogelio Cárdenas Vargas

La corrupción es uno de los temas que más agravan los problemas de desigualdad que aqueja a nuestro país, el desvío de recursos públicos reducen la eficiencia de nuestros impuestos destinados a mejorar las condiciones de vida de nuestra sociedad. En el sector privado incrementa en ocasiones los costos de producción o en otras disminuyen la calidad de los productos que obtenemos.

Son muchos los discursos que apuntan a la corrupción como uno de los principales males que deben ser combatidos para mejorar los índices de desarrollo de México, sin embargo, para muchos es imposible ya que la sociedad mexicana tiene muy arraigada la cultura de la corrupción.

Por esto cabe preguntarse ¿Existen sociedades exentas de corrupción?, a simple vista la respuesta es no, en todas las sociedades existen individuos que buscan la manera de brincarse las normas impuestas para alcanzar una convivencia social sin deñar los derechos establecidos por la misma sociedad. Sin embargo, si existen sociedades con muy bajos índices de corrupción y la gran diferencia es que en muchos de esos países la corrupción se castiga incluso con la muerte.

Todos los sistemas conocidos se rigen por leyes de la naturaleza, uno de estos conceptos es el de la energía mínima, es decir, los sistemas buscan la forma de tener un estado de energía mínimo y lo buscan por el camino que les implique un menor gasto de la energía.

¿Qué significa ser corruto? Gastar la menor cantidad de recursos y energía para lograr un objetivo. Si el objetivo es ganar contratos la forma más segura y con menor desgaste es sobornar a los involucrados en el otorgamiento de los mismos. Si un ciudadano común y corriente comete una infracción de tránsito, lo más fácil es sobornar al agente y proseguir con su camino o estacionarse en doble o triple fila con el fin de no desplazarse (consumir energía) algunos metros de más y llegar a su destino.

Entonces, bajo esta premisa ahora hay que preguntarnos ¿Es posible que una sociedad deje de engendrar individuos corruptos? Yo creo que la respuesta sería un contundente NO, aunque a algunos les cueste admitirlo, tenemos componentes de nuestro comportamiento que escapan a la razón y la corrupción en mi entender en gran parte es por esto, ya que involucra el quebranto de las leyes que se crearon para normar la convivencia y son producto de la evolución social.

No quiero decir que ser corrupto es ser animal o falto de razón, sino que nos dejamos llevar por la ley de energía mínima sin importar el quebranto de las normas y las consecuencias que esta acción conllevan. ¿Existen animales corruptos? Sin normas que violar, no, simplemente siguen lo que les dicta la naturaleza.

¿Entonces qué podemos hacer en México? Combatir la impunidad y no la corrupción, los países con bajos índices de corrupción tienen castigos muy severos y otros menores pero con índices de impunidad bajos. En México existen muchas leyes que castigan la corrupción y otras tantas que intentas prevenirla, sin embargo, sigue existiendo, ¿Cuál es la diferencia? Que aquí a los corruptos no se les castiga, a los que infringen las normas y se les evidencia se les protege, es por eso que hay tanta corrupción, no somos una sociedad corrupta, somos una sociedad impune.

Y es muy sencillo de ejemplificarlo, cuando la autoridad no sanciona las infracciones de tránsito, digamos estacionarse en lugar prohibido, la gente cumpliendo la ley natural de la energía mínima, hace uso de esos lugares acercándose al lugar al que pretende ir, al fin y al cabo no hay sanción. Sin embargo, cuando la autoridad hace su trabajo y comienza a sancionar a quienes violan una norma, la voz se corre y el ciudadanos busca un lugar en donde no se le sancione, cumpliendo las normas, aunque implique un mayor gasto de energía para desplazarse.

Y es así como un gobierno que no sanciona, es un gobierno que desincentiva la convivencia social normada, ocasionando una desobediencia que se extrapola a todos los estratos sociales. El centro histórico de la ciudad de Zacatecas es un claro ejemplo de un gobierno desinteresado por el cumplimiento de las normas, si deja que sus bellas calles se llenen de automóviles estacionados en lugares prohibidos, ¿cuantas leyes de prevención del desvío de recursos públicos estarán violando?

¿Cuánta pobreza está dispuesta a soportar México?

Eduardo Ernesto Hernández Castañeda

Retomo esta pregunta planteada por José Woldenberg en una reciente conferencia que ofreció en nuestro Estado. Lo planteaba en el sentido de entender en qué momento se pudiera dar un cambio radical en el ámbito democrático de nuestra nación, y viene a colación, dado el contexto de crisis social y política que en ella permea.

Parece ser que el único “sector social” que no está dispuesto a reconocer esta crisis, es el de los gobernantes, que aparentemente instalados en una realidad alterna, se niegan a dar fe de los hechos y por ende erran en el diagnóstico de los problemas públicos y en consecuencia, en la propuesta de soluciones: las políticas públicas.

Ese mismo entorno social y político, es evidencia clara del escaso nivel de ciudadanía del mexicano, dada la apatía ya no solo por conocer sus derechos, sino por ejercerlos y más allá, luchar por ellos. En este sentido, el ciudadano erra también en el diagnóstico de los efectos de su ausencia en el ejercicio político y en consecuencia frecuentemente erra en la apatía e incluso rechazo hacia los movimientos sociales que se mantienen luchando dadas determinadas coyunturas políticas; por citar algunos, el #YoSoy132, la CNTE, en su momento el SME, el mismo EZLN, entre otros.

Es cierto que estos movimientos tienen características importantes de radicalismo, pero también es cierto que en su naturaleza propia de lucha antisistémica, no se pueden entender y/o concebir de una manera distinta; quién trata de pintarlos de otra forma, miente o usa la demagogia como herramienta para orientar la opinión pública.

Es cierto que sus medidas de presión política causan complicaciones y en ocasiones, daños al entorno cotidiano social: sus bloqueos, manifestaciones y confrontaciones entre otras; es cierto que con ello dan origen a buena parte del rechazo social; es cierto que detrás de su lucha por el bien común (v.gr. la defensa de la educación pública en el caso de la CNTE) se esconden intereses particulares (v.gr. la defensa de los derechos laborales de sus agremiados y de los grandes privilegios y prebendas económicas y políticas de la CNTE), es cierto que en la misma coyuntura, grupos políticos se adhieren o se apropian de la lucha, en la mayoría de los casos, restando aún más, algún grado de legitimidad (v.gr. AMLO y la CNTE).

Todo ello es cierto, pero también lo es, que ante el agravio continuo que la incorrecta implementación de políticas públicas, ha traído para una importante porción de la población mexicana, este tipo de movimientos representa un viso de esperanza para promover un eventual cambio que mitigue los efectos de la creciente concentración de la riqueza y la marginación de los sectores más vulnerables, provocados por la cada vez mayor corrupción que impera en la gestión pública y la apropiación de los bienes públicos por parte de los privados, dado el modelo económico al que como dijera en una ocasión Paul Krugman, pareciera no permitírsele cuestionamientos, pues admitirlos implicaría de facto reconocer sus falencias.

No soy partidario de estos movimientos radicales, pero reconozco en ellos la importancia de la lucha y resistencia social ante lo que es percibido como agravios del sistema; más aún, reconozco en ellos la importancia de convertirse en un factor coyuntural de cohesión social para despertar a la sociedad del letargo democrático en que se encuentra y de su apatía por el bienestar común y su abrazo incuestionable al individualismo.

¿Cuánta injusticia seguirá soportando México? ¿Cuánta pobreza y desigualdad? ¿Cuánta corrupción? ¿Cuánto enriquecimiento ilícito de gobernantes? ¿Cuánta violencia? ¿Cuánta aplicación selectiva de la Ley, que permita juzgar con distintos parámetros al líder de la CNTE y por ejemplo al del Sindicato Petrolero? ¿Cuánto tienen que caer las finanzas públicas para que se genera la voluntad política y ciudadana para promover el cambio?

¿Podría ello desencadenar una revolución o guerra civil? Sinceramente espero que no , pero no dejo de reconocer que de seguir ejerciendo una gestión pública inercial, tarde o temprano será inevitable. Sin embargo, antes de ello, apelo a un ejercicio de cohesión social no solo con estos movimientos radicales, sino con la ciudadanía en general, que más allá de luchar por el bien particular, deberá entender la importancia de crear un entorno social que promueva el verdadero bienestar para su desarrollo; un entorno de coparticipación, en el que el pastel deje de repartirse en rebanadas enormes para los poderos y migajas para los desprotegidos; un entorno en el que gobierno y sociedad ejerzan de manera conjunta el poder público; un entorno en el que se ejerza una verdadera democracia y haya una sociedad con ideología.

Cito a Barack Obama: “No hay soluciones sencillas; no hay atajos. Tenemos que educar mejor y eso requiere tiempo; tenemos que hacer más dinámico el sector manufacturero, eso lleva tiempo; tenemos que crear un sistema tributario justo; tenemos que aumentar el salario mínimo; tenemos que reestructurar y reformar el sector financiero para evitar que destruyan el sistema, dejando sin empleo a miles de personas.

Son tantos los pendientes, que esperemos se atiendan antes de que México llegue al límite del grado de pobreza que puede soportar.

La recomendación musical del día de hoy, corre a cargo nuevamente del grandioso Al Di Meola, con la interpretación de Señor Mouse, escrita por Chick Corea y grabada en su paso conjunto por la genial agrupación “Return to Forever”. Que la disfruten. (https://www.youtube.com/watch?v=5P25itL5ZfE)

Grandes retos, grandes decisiones

por Bruno Zarazúa

Los empleos públicos pertenecen al Estado; no son patrimonio de particulares. Ninguno que no tenga probidad, aptitudes y merecimientos es digno de ellos.

Simón Bolivar

Alguna vez me tacharon de inmoral por decir que una solución para hacer más eficiente la aletargada maquinaria de la administración pública estatal, era adelgazando su nómina. El señalamiento lo merecía según por el gran aumento en el desempleo que esto representaría. Pero la alternativa sigue siendo viable si acompañando a esta medida, le sigue un programa de coinversión de sociedades. Es decir, si se reúnen 2 o más para invertir el producto de la liquidación para crear una fuente de empleo así sea el autoempleo, el Estado debería de participar en el financiamiento con una parte proporcional a la invertida, aparte de brindar asesorías y acompañamientos para lograr el éxito del emprendimiento.

Y es que son más de 9 mil los trabajadores al servicio del Estado que en conjunto representan más del 60% del gasto presupuestal. Dejando solamente en razón del 40% del presupuesto para obra de infraestructura pública, inversión en educación y salud, inversión deportiva y en seguridad pública, para programas sociales, para fomento al emprendimiento empresarial, en fin, para todo el que hacer del Gobierno.

Es lógico que para el desarrollo de todos los programas de beneficio social es insuficiente el presupuesto estatal, motivo por el cual el Gobernador en turno junto con diputados federales y locales, tienen la obligación de gestionar mayores recursos para abastecer a los programas y proyectos públicos que tienen como único fin el satisfacer la demanda de la sociedad de una mejor calidad de vida. Así es que a través de diversos fondos y programas el Estado ejerce recursos federales, ya que los propios resultan escasos.

Si a esta escasez financiera le sumamos (o le restamos) el inmenso gasto de nómina, esto se vuelve insostenible. En el supuesto de que esta iniciativa fuera privada en lugar de pública, ya hubiera quebrado más de 10 veces.

Es cierto que el capital humano es el más valioso de los recursos con los que cuenta cualquier tipo de empresa, ya sea pública o privada. Pero ¿qué pasa cuando existe sobrepoblación? Esto es una realidad para el caso de algunas dependencias por no decir que el de todas. En algunos casos de la administración pública 8 personas hacen el trabajo de 1, cuando desproporcionadamente en algunos otros casos 1 hace el trabajo de 6.

La administración pública al estar intrínsecamente ligada con la política vuelve más complicado que el personal que ocupa un puesto sea el idóneo de acuerdo con su perfil. Pero esto no es imposible. Si en cualquier empresa privada para poder contratarte te hacen examen de aptitudes, psicométrico y de conocimiento de la materia en relación al puesto que se ostenta y después de este filtro,  te ponen a prueba 3 meses, para después firmar un contrato indefinido, los ascensos de igual forma se concursan, ¿por qué ha de ser tan diferente en la iniciativa pública?.

Sin duda uno de los grandes retos para la siguiente administración y para la que sigue de la que sigue es y será que Gobierno del Estado y la UAZ dejen de ser las principales fuentes de empleo para la población. La atracción de empresas y el impulso al emprendedor deberán ser pilares fundamentales en la política de Gobierno.

En esta ocasión me arriesgo a recibir abucheos, pero ustedes ¿qué opinan al respecto? Será muy grato el leer sus comentarios. Como siempre los invito a seguir participando con sus propuestas y opiniones pues juntos hacemos más. Hasta la próxima.

Entre burlas, fanfarrias y abucheos

por Bruno Zarazúa

“La justicia social no puede ser conseguida por la violencia.
La violencia mata lo que intenta crear.”
KarolJózefWojtyła

Por fin las campañas políticas concluyeron, las elecciones de este 5 de Junio dieron un contundente triunfo para el candidato Alejandro Tello Cristerna de la coalición “Zacatecas Primero”, con una diferencia de más de 60 mil votos que representa diez puntos porcentuales de su más cercano competidor, el candidato de MORENA.

Esta campaña en particular tiene varios puntos de análisis, pero en primer lugar quisiera dar un gran aplauso con fanfarrias a tod@s l@s ciudadan@s, pues por fin se logró vencer al abstencionismo con un promedio de participación de 58% fueron más de 664 mil zacatecan@s quienes salieron a las urnas para decidir el rumbo de nuestro Estado. Esto me llena de aliento ya que cada vez somos más quienes nos interesamos en participar venciendo a la apatía y a la indiferencia.

Un punto que pudiera resultar en una verdadera burla, fue la gran inversión que realizo el IEEZ para “garantizar” el voto de l@s zacatecan@s en el extranjero, este programa fue un rotundo fracaso. La gran inversión realizada de $7’375,258.00 (Siete millones trescientos setenta y cinco mil doscientos cincuenta y ocho pesos 00/100 M. N.), sirvió para que 80 si 80 zacatecan@s de los más de millón y medio de paisanos con residencia en el extranjero pudieran ejercer su derecho al voto, lo que significa que cada voto nos costó $92,190.725 (Noventa y dos mil ciento noventa pesos 725/100 M. N.) los votos más caros de la historia. Gran parte de la responsabilidad es sin duda del IEEZ pero aquí considero cabe evaluar y analizar el trabajo de los candidatos a diputados migrantes, quienes por decreto tienen “pase automático” a la legislatura y que visto está, que el empuje o respaldo que pueda tener radica en no más de 80 personas. Una representación extremadamente costosa.

El abucheo va para el cruento espionaje que de todos lados se suscitó, esto tan solo demuestra lo vulnerable de nuestra privacidad, esta actividad es realmente reprobable, debemos exigir una solución a este grave problema.

Otro abucheo es para David Monreal por incitar a la violencia y enemistar a la población entre sí, pues como era de esperarse contradice su propio dicho y aun cuando prometió respetar el resultado y la preferencia electoral de la mayoría, se ha dedicado a mantener vivo el mismo clima de hostilidad que generó en tiempo de campañas. En videos que circulan en la red sobre la asamblea informativa de MORENA, mientras David hacia llamados para organizarse y realizar una resistencia civil, se escucha de fondo los gritos de la gente enardecida por las palabras incendiarias de este presunto líder, las voces pronunciaban frases como: “quémenlos” “quémenlos vivos”. ¿A esto es a lo que llaman esperanza?

Por otro lado, el mensaje de inclusión que da en su primera intervención ya como Gobernador electo Alejandro Tello, señala: “Más allá de la diatriba y la confrontación, nuestro estado necesita paz, seguridad, construir, crecer y ver hacia adelante”.

Tengo plena confianza en que él sabrá gobernar para tod@s, y en conjunto con todo el equipo y l@s zacatecan@s que anhelamos ver a un Zacatecas prospero lo lograremos, la población no se equivocó, lo mejor está por venir.

Como siempre el llamado es para invitarles a integrarse a este gran proyecto y a no dejar de participar de la vida pública de su municipio y de su Estado, exijamos el cumplimiento de las propuestas y seamos proactivos para lograr el desarrollo, mantengamos la sana unidad pues Juntos hacemos más. Hasta la próxima.