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¡Oh my god! ¿Es tu primera vez con el vino? ¡No te preocupes! (Cómo empezar a beber vino).

ANDREA PÉREZ CASTILLO.

Buen día, amigos amantes del vino, ya estamos a un “click” de iniciar el verano y qué mejor que recibirlo con una buena copa de vino.

El día de hoy platicaremos de cómo iniciarse a beber vino para evitar esos malos recuerdos de la primera vez, como cuando bebimos un vino tan potente que no supimos si decir que estaba bueno o no.

¡Oh my god! ¿Es tu primera vez con el vino? ¡No te preocupes!

Para disfrutar un vino, debemos conocer un poco de él, es decir, entender lo que nos quiere expresar, para eso yo les recomiendo iniciar con vinos sencillos, como los blancos. Los cuales lo que debemos distinguir es su frescura y acidez, esto los hace muy atractivos y más en temporada de verano. Son vinos suaves donde en lo que debemos preocuparnos es sólo en disfrutarlo.

Después, seguimos con vinos rosados. Estos vinos tienen 2 características, la frescura de un blanco y astringencia de los tintos. Es decir, tiene un poco de todo. Con un vino rosado comenzarás a sentir la astringencia de manera tranquila, amable y agradable.

Adentrándonos ya en los vinos tintos se recomienda seguir con vinos que tienen ya tiempo de crianza (Barrica y tiempo en botella) esto es porque con la edad que tienen acumulada, hace que la sensación de astringencia se vaya suavizando. Entonces ahora nos estamos bebiendo un vino con potencia pero afinada.

Para terminar, unos vinos que me encantan, yo les recomiendo que cuando ya tienen tiempo bebiendo los vinos anteriores se aventuren a beber vinos jóvenes. Estos me fascinan porque son tan intensos en todos los aspectos como en sabor aroma y color, ¡son muy expresivos!

Para terminar la recomendación: ahora que hablamos de cómo empezar a beber vino te recomiendo que cuando experimentes con los vinos tintos pruebes con variedades de uvas más suaves, por ejemplo: gamay, pinot noir o un nebbiolo. Después puedes probar variedades más intensas como: tempranillo, garnacha, merlot, malbec o syrah.

Nos vemos en la próxima.

¡Enjoy!

No solo hay tinto

ANDREA PÉREZ CASTILLO

¡Buen día amigos catadores!

No les ha pasado que cuando quieren comprar una botella,  uno va con la idea de comprar un vino tinto por qué es lo que más se conoce. Pero qué pasa cuando en la tienda o en el restaurant nos ofrecen un vino blanco, espumoso o rosado. ¿Nos sentimos un poco perdidos no?

En el artículo de hoy conoceremos los vinos de gusto más frecuente del consumidor. Conoceremos como se realizan o porque tienen ese nombre y ciertas características.

Comencemos con el  Vino tinto: es el vino en el que el jugo o mosto se queda con el hollejo (la piel de la uva) durante todo el proceso de fermentación alcohólica, aquí la piel de la uva es la que aporta todo su color al vino.

Vino blanco: es aquel que es elaborado con uvas blancas, pero también hay vinos blancos elaborados con uvas tintas, solo que antes de la fermentación alcohólica se separa el hollejo del jugo.

Vino rosado: este vino es elaborado con uvas tintas y también se le retira la piel de la uva antes de que comience la fermentación alcohólica. Hay casos donde se usa más de una variedad para la elaboración de este vino y se incluyen variedades de uvas blancas también, pero claro la tinta es necesaria para darle ese lindo color rosado.

Vino espumoso: este vino se caracteriza por una segunda fermentación dentro de la botella como se realiza tradicionalmente o en tanques de fermentación. Para que arranque la segunda fermentación se le añade al vino: azúcar y levaduras. Con esto resulta el dióxido de carbono que es el responsable de las burbujas.

Interesante que el tipo de elaboración define algunas características del vino. Esto es solo un poco de la infinidad de tipos de vino que existen; poco a poco conoceremos los que faltan.

Para terminar: la recomendación. Un vino blanco llamado Piedra de sol 2012,  esta vez de una zona llamada San Antonio de las minas en Baja California norte.

Vino de variedad Chardonnay con gusto cítrico y acidez equilibrada. Yo lo acompaño con un ceviche que además de los aditamentos tradicionales del platillo, yo le agregaría un poco de mango y cebolla morada. ¿Qué les parece, fresco y perfecto para darle la bienvenida a la primavera no?

¡Ven que fascinante e inquietante el mundo del vino! ¡Sigamos experimentando catadores!