Tag Archives: bloque económico norte americano

Amero

por Bruno Zarazúa

“Yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria. Es una idea grandiosa pretender formar de todo el  mundo nuevo una sola nación con un solo vínculo que ligue sus partes entre sí y con el todo…”
Simón Bolívar

 

Imagina por un momento que los países de américa del norte encuentran las circunstancias idóneas y el factor común para unir las economías, muy al estilo europeo.

Muchos ya se han planteado este panorama que incluso desde hace ya varios años nombraron la moneda que circulará dentro de este nuevo (y no tanto) bloque económico, bautizaron a la moneda como “amero”.

Más allá de la imaginación, algunos analistas económicos sustentan esta hipótesis con los cambios estructurales que ha tenido México desde la década de los 80’s, periodo en el que se ubica la entrada de nuestro país al sistema globalizado.

Estos mismos analistas llamados por algunos como “conspiranoicos” coinciden en que la mayoría de las reformas que en la actualidad tienen lugar en nuestro México, apuntan a una estandarización de políticas para homogeneizarlas con los países vecinos del norte.

Suponiendo que la unión de las economías resultara verdad, ¿qué crees que sucedería con nuestro país?

Las posibilidades ante este panorama resultan muy amplias y con un sin número de distintos escenarios. En este espacio tan solo haré un par de planteamientos que en mi opinión son muy probable que sucedan, sí se llega a consolidar esta integración.

Por un lado uno de los primeros pasos sería el eliminar las fronteras, lo que esto significaría para muchos paisanos la posibilidad de volver a ver a sus familias sin el temor de perder el patrimonio que con tanto esfuerzo han logrado en Estados Unido. Por otro lado, la migración de muchos mexicanos rumbo a los países vecinos en busca de nuevas y mejores oportunidades.

De igual forma se esperaría que en México existiera una mayor inversión extranjera, ya que para muchos capitales este país sería como tierra virgen para expandir sus negocios. Esto conlleva a un aumento en las fuentes de empleo.

Hasta aquí parece todo bien. Lo único preocupante es que tal parece que la mejor de las suertes para nosotros sería ser empleado y bueno es que en estos tiempos un empleo bien pagado es muy muy escaso, que va digamos ya un empleo.

Bajo esta misma premisa son muy pocos los mexicanos que tendrían la posibilidad de hacer inversiones serias en los países vecinos.

Ya fuera de suposiciones, en la actualidad se hacen grandes esfuerzos para atraer empresas extranjeras que den empleo a los mexicanos, para lograr la atracción de estas inversiones se tienen que hacer una serie de concesiones como lo son la exención del pago de impuestos, la donación de terrenos, el comodato de naves industriales, entre otras. Todo esto es necesario ya que si no se ofrecen tales beneficios, el capital puede elegir un nuevo destino de inversión así sea un estado vecino dentro del mismo país.

Pues bueno la actualidad no dista mucho de las conjeturas hechas anteriormente. Lo que realmente beneficiaría a nuestro país y a nosotros mismos es que dejáramos de ser empleados para ser empleadores. Y que esas inversiones de capital extranjero que se hacen en nuestros estados permitan una tracción y desarrollo de empresas alrededor de esta primera.

Para esto deberíamos crear nuevas empresas que brinden servicios y productos de calidad a estas compañías extranjeras, y a los productores y comerciantes locales existentes se necesitaría profesionalizarlos, eficientando sus procesos para que sean tomados en cuenta dentro de las listas de proveedores.

Más aparte de estos esfuerzos, se necesitan encontrar vocaciones regionales que consoliden cadenas empresariales y así fortalecer la economía interna, creando productos regionales de calidad y que puedan ser exportados.

De esta manera sí “el amero” toma vida sería un poco más difícil que nos agarre en curva. Y con un poco más de apoyo habría más mexicanos invirtiendo en el extranjero para expandir sus negocios y ser nosotros quien lleva fuentes de empleo a otros países.

Llámenme soñador. Hasta la próxima.