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¡Que alguien renuncie!

Por Rogelio Cárdenas Vargas

¿Qué necesita pasar en este país para que un político renuncie?

Si le damos un vistazo al panorama político internacional, nos daremos cuenta de que no solo en México hay escándalos políticos, desde países similares al nivel económico de México hasta en potencias mundiales, ha habido una gran cantidad de renuncias a un cargo político derivados de escándalos, ya sean personales o de corrupción.

La variedad de motivos es amplia, infidelidades, comportamientos inapropiados, plagios académicos, desviación de recursos y un largo etc. han causado la renuncia de figuran de primer nivel como la de David Petraeus exdirector de la CIA y el defensor del Pueblo de Colombia, Jorge Armando Otálora, ambos por un escándalo de índole sexual o el expresidente de Hungría, Pál Schmitt o la ministra alemana de Educación e Investigación Científica, Anette Schavan los dos casos por plagio intelectual, el exgobernador de Tokio, Yoichi Masuzoe y el expresidente de Guatemala, Otto Pérez Molina presentaron su renuncia por estar relacionados con casos de corrupción.

En México, sin embargo, un caso de renuncia de algún funcionario de alto nivel es un hecho que ocurre con menos frecuencia de la que debería pasar. A pesar de las acusaciones públicas existentes en un gran número de casos hacia altos funcionarios, nadie renuncia.

El caso más grave, es la acumulación de acusaciones sobre el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, desde abuso de autoridad, acusaciones de corrupción, plagio, desapariciones, violación a los derechos humanos, etc. unas simples disculpas son suficientes para EPN.

Ayer, tras la visita de Donald Trump, candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos de América su sumo un motivo más para exigir la renuncia de nuestro presidente. No solo fue el hecho de invitar a un personaje que abiertamente a ofendido de forma reiterada al pueblo de Méxcio, acusándolo de ser exportador de delincuentes y violadores hacia el país del norte, fue por la incapacidad demostrada para defender los intereses y la dignidad de una nación, funciones primordiales del cargo que ahora ostenta.

La visita de Trump y las declaraciones posteriores al encuentro en su mitin de Arizona, ponen de manifiesto que EPN no tiene la capacidad enfrentar las tareas que demanda ser presidente de la república, la aceptación implícita de la construcción del muro en la frontera norte, implica la aceptación de que los mexicanos somos un peligro para el pueblo norteamericano, una ofensa que no merecemos.

El actuar de Peña Nieto es indefendible, es una suma de escándalo tras escándalo, es una demostración de incapacidad para el cargo tras otra, pero esto es México y EPN terminará su mandato constitucional seguramente con los peores índices de aceptación que ha tenido un presidente y lo peor del caso no es el daño que sufre su imagen, sino la imagen de la investidura presidencial. Una institución que sexenio tras sexenio sufre un daño cada vez más profundo.

Como dato pendiente de analizar queda las opiniones vertidas por algunos de los interesados a contender por la presidencia en el 2018, Margarita Zavala vía twitter dijo: “Sr. @realDonaldTrump aunque lo hayan invitado, sepa que no es bienvenido. Los mexicanos tenemos dignidad y repudiamos su discurso de odio”. Miguel Ángel Mancera rechazó la visita expresando “Yo no puedo darle la bienvenida a una persona que ha atacado a mi país y que ha atacado a los connacionales” y Andrés Manuel López Obrador no expreso ningún rechazo y llamó a la prudencia y el respeto. ¿Será que AMLO ya empieza actuar como jefe de estado?

La transparencia no es un fin

por Bruno Zarazúa

Cuanto más corrupta una sociedad,
más numerosas las leyes.
Edward Abbey

Para bien y después de muchas batallas se logró poner en la mente y en la boca de todos, el tema de “transparencia”, y es que todo mundo habla de ella, políticos, organismos autónomos, sociedad civil, y sobre todo los servidores públicos. Los medios de comunicación han servido como conducto de una muy efectiva campaña propagandista, pues tanto en medios impresos como en radio y televisión aparecen constantemente spots sobre este tema.

Pero, ¿en realidad entendemos lo que es la transparencia?

El vocablo transparencia indica la cualidad de translucidez, claridad, diafanidad, que se puede ver a través de un objeto. En la actualidad se refiere a la honestidad y a las buenas prácticas en los negocios, a la honra y buen nombre de una persona, a la rectitud de intención y a la congruencia con los hechos.

En el ejercicio del poder y la administración pública, toma relevancia en el momento de rendir cuentas claras a la ciudadanía, es exponer de donde provienen los recursos, en que son utilizados, y los fines que se persiguen en la aplicación de los mismos, así como la demostración de los resultados obtenidos en este proceso de gestión. Para que el ciudadano con esta información pueda evaluar el desempeño de las entidades y de los servidores públicos.

La deontología es el tratado o estudio de las normas éticas que deben ser, en el ejercicio de una determinada profesión, existen criterios morales universales para cualquier profesión, como lo es la profesión del servicio público y estas son: la responsabilidad y la honestidad, mismas virtudes que son compartidas con nuestro concepto actual de transparencia, si la deontología fuera aplicada en la administración pública no habría necesidad de reglamentar. Pero lastimosamente esto no ha sido así, de tal manera que se ha tenido que legislar al respecto y establecer leyes y reglamentos para regular sobre el tema.

El primer paso camino a la transparencia fue en 1948 con la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, sobre el Derecho a la Información lato sensu, quedando establecida como la garantía fundamental que toda persona posee de hacerse de información, de informar y ser informada.

Este derecho a la información, se conforma por 4 vertientes: la libertad de opinión, la libertad de expresión, la libertad de prensa y la libertad de información. De esta última derivan 3 derechos fundamentales: el derecho a investigar información, el derecho a recibir información y el derecho a difundir información. En lo que concierne a investigar y recibir información implica el derecho de recibir e investigar información veraz y oportuna de los medios de comunicación y por otro lado al derecho de investigar y recibir información en posesión del Estado. Fue en 1977 cuando se logró en México, incluir en el artículo 6° de la Constitución Política, el texto “El derecho a la información, será garantizada por el Estado”

De lo anterior es donde nace el Derecho al Acceso a la Información Pública, la cual puede definirse como el privilegio que posee la persona para acceder a datos, registros y todo tipo de información que se encuentre en poder de entidades públicas y empresas privadas que ejerzan presupuesto público o cumplen funciones de autoridad.

De este modo podemos encontrar en el Derecho al Acceso a la Información Pública, el origen de la transparencia, como un derivado con la intención de combatir la corrupción y eficientar las prácticas de la burocracia.

Es así que la transparencia desde su concepción hasta su aplicación nunca ha sido un fin, sino un medio, no tiene lugar el presumir de ser transparente, cuando la transparencia debiera ser una norma deontológica en el ejercicio público, así como dar los buenos días es una buena costumbre arraigada en la sociedad.

En alguna conferencia sobre transparencia decía el exponente, creo recordar era Alfonso Lujambio, decía: “Al aplicar la transparencia como herramienta para el combate a la corrupción no es válido negar la información e impedir su difusión, bajo ningún supuesto. Es como si fuera mi empresa una de fumigación y eliminación de plagas, y me llamas para que trabaje en tu casa pues tienes un problema con bichos y roedores, entonces llego y tengo la maquinaria más sofisticada y el veneno más potente y una metodología sumamente efectiva que ha sido probada y avalada por las autoridades en la materia; y cuando quiero empezar a trabajar para combatir ese problema tuyo, quiero pasar a la cocina y me dices, no en la cocina no pues tengo los alimentos y no quiero que se vean afectados por los químicos, quiero pasar al baño y me dices, no en el baño no pues tengo una fuga de agua que primero debo de reparar, luego quiero pasar a las recamaras y vuelves a negar el acceso dando cualquier otra excusa. Es lo mismo con la transparencia para que sea efectiva contra la corrupción se debe de aplicar en todo.”

Ahora bien el famosísimo 3 de 3, surge con la intención de demostrar y dar confianza al ciudadano de que el servidor público en el ejercicio de sus funciones, no abusa del puesto para favorecerse y enriquecerse de forma ilícita. Es decir el servidor declara que entra con 5 pesos cuando llega al cargo y se va con 7. Para que esta práctica sea verdaderamente efectiva lo que se debería combatir es el testaferrato, mejor conocido como “prestanombres”. Entonces habría que pedirle el 3 de 3 a la esposa, a los hijos, a los primos, a los hermanos, a los sobrinos, a los abuelos, al mejor amigo, incluso al primo del amigo.

Para finalizar, el Gobierno podrá tener la información pública en una vitrina, con luces de aparador, decorada y acomodada de la mejor manera para que puedan lucir los datos de mayor relevancia. Pero de poco sirve si ese aparador esta sobre una calle desierta, donde nadie le puede ver. Es así que es responsabilidad del ciudadano ir hasta donde se encuentra esa información y escudriñar para resolver por nosotros mismos las incertidumbres que se generan cuando la información está en posesión de terceros. Pero este será solo un medio, el fin debiera ser que con esta información se logre que en la gestión de los recursos públicos se abandonen las prácticas discrecionales y erradicar la corrupción. Solamente con la presión y la participación ciudadana es como se pueden lograr los grandes cambios. Hasta la próxima.

¿Corrupción cultural?

Por Rogelio Cárdenas Vargas

La corrupción es uno de los temas que más agravan los problemas de desigualdad que aqueja a nuestro país, el desvío de recursos públicos reducen la eficiencia de nuestros impuestos destinados a mejorar las condiciones de vida de nuestra sociedad. En el sector privado incrementa en ocasiones los costos de producción o en otras disminuyen la calidad de los productos que obtenemos.

Son muchos los discursos que apuntan a la corrupción como uno de los principales males que deben ser combatidos para mejorar los índices de desarrollo de México, sin embargo, para muchos es imposible ya que la sociedad mexicana tiene muy arraigada la cultura de la corrupción.

Por esto cabe preguntarse ¿Existen sociedades exentas de corrupción?, a simple vista la respuesta es no, en todas las sociedades existen individuos que buscan la manera de brincarse las normas impuestas para alcanzar una convivencia social sin deñar los derechos establecidos por la misma sociedad. Sin embargo, si existen sociedades con muy bajos índices de corrupción y la gran diferencia es que en muchos de esos países la corrupción se castiga incluso con la muerte.

Todos los sistemas conocidos se rigen por leyes de la naturaleza, uno de estos conceptos es el de la energía mínima, es decir, los sistemas buscan la forma de tener un estado de energía mínimo y lo buscan por el camino que les implique un menor gasto de la energía.

¿Qué significa ser corruto? Gastar la menor cantidad de recursos y energía para lograr un objetivo. Si el objetivo es ganar contratos la forma más segura y con menor desgaste es sobornar a los involucrados en el otorgamiento de los mismos. Si un ciudadano común y corriente comete una infracción de tránsito, lo más fácil es sobornar al agente y proseguir con su camino o estacionarse en doble o triple fila con el fin de no desplazarse (consumir energía) algunos metros de más y llegar a su destino.

Entonces, bajo esta premisa ahora hay que preguntarnos ¿Es posible que una sociedad deje de engendrar individuos corruptos? Yo creo que la respuesta sería un contundente NO, aunque a algunos les cueste admitirlo, tenemos componentes de nuestro comportamiento que escapan a la razón y la corrupción en mi entender en gran parte es por esto, ya que involucra el quebranto de las leyes que se crearon para normar la convivencia y son producto de la evolución social.

No quiero decir que ser corrupto es ser animal o falto de razón, sino que nos dejamos llevar por la ley de energía mínima sin importar el quebranto de las normas y las consecuencias que esta acción conllevan. ¿Existen animales corruptos? Sin normas que violar, no, simplemente siguen lo que les dicta la naturaleza.

¿Entonces qué podemos hacer en México? Combatir la impunidad y no la corrupción, los países con bajos índices de corrupción tienen castigos muy severos y otros menores pero con índices de impunidad bajos. En México existen muchas leyes que castigan la corrupción y otras tantas que intentas prevenirla, sin embargo, sigue existiendo, ¿Cuál es la diferencia? Que aquí a los corruptos no se les castiga, a los que infringen las normas y se les evidencia se les protege, es por eso que hay tanta corrupción, no somos una sociedad corrupta, somos una sociedad impune.

Y es muy sencillo de ejemplificarlo, cuando la autoridad no sanciona las infracciones de tránsito, digamos estacionarse en lugar prohibido, la gente cumpliendo la ley natural de la energía mínima, hace uso de esos lugares acercándose al lugar al que pretende ir, al fin y al cabo no hay sanción. Sin embargo, cuando la autoridad hace su trabajo y comienza a sancionar a quienes violan una norma, la voz se corre y el ciudadanos busca un lugar en donde no se le sancione, cumpliendo las normas, aunque implique un mayor gasto de energía para desplazarse.

Y es así como un gobierno que no sanciona, es un gobierno que desincentiva la convivencia social normada, ocasionando una desobediencia que se extrapola a todos los estratos sociales. El centro histórico de la ciudad de Zacatecas es un claro ejemplo de un gobierno desinteresado por el cumplimiento de las normas, si deja que sus bellas calles se llenen de automóviles estacionados en lugares prohibidos, ¿cuantas leyes de prevención del desvío de recursos públicos estarán violando?

¿Cuánta pobreza está dispuesta a soportar México?

Eduardo Ernesto Hernández Castañeda

Retomo esta pregunta planteada por José Woldenberg en una reciente conferencia que ofreció en nuestro Estado. Lo planteaba en el sentido de entender en qué momento se pudiera dar un cambio radical en el ámbito democrático de nuestra nación, y viene a colación, dado el contexto de crisis social y política que en ella permea.

Parece ser que el único “sector social” que no está dispuesto a reconocer esta crisis, es el de los gobernantes, que aparentemente instalados en una realidad alterna, se niegan a dar fe de los hechos y por ende erran en el diagnóstico de los problemas públicos y en consecuencia, en la propuesta de soluciones: las políticas públicas.

Ese mismo entorno social y político, es evidencia clara del escaso nivel de ciudadanía del mexicano, dada la apatía ya no solo por conocer sus derechos, sino por ejercerlos y más allá, luchar por ellos. En este sentido, el ciudadano erra también en el diagnóstico de los efectos de su ausencia en el ejercicio político y en consecuencia frecuentemente erra en la apatía e incluso rechazo hacia los movimientos sociales que se mantienen luchando dadas determinadas coyunturas políticas; por citar algunos, el #YoSoy132, la CNTE, en su momento el SME, el mismo EZLN, entre otros.

Es cierto que estos movimientos tienen características importantes de radicalismo, pero también es cierto que en su naturaleza propia de lucha antisistémica, no se pueden entender y/o concebir de una manera distinta; quién trata de pintarlos de otra forma, miente o usa la demagogia como herramienta para orientar la opinión pública.

Es cierto que sus medidas de presión política causan complicaciones y en ocasiones, daños al entorno cotidiano social: sus bloqueos, manifestaciones y confrontaciones entre otras; es cierto que con ello dan origen a buena parte del rechazo social; es cierto que detrás de su lucha por el bien común (v.gr. la defensa de la educación pública en el caso de la CNTE) se esconden intereses particulares (v.gr. la defensa de los derechos laborales de sus agremiados y de los grandes privilegios y prebendas económicas y políticas de la CNTE), es cierto que en la misma coyuntura, grupos políticos se adhieren o se apropian de la lucha, en la mayoría de los casos, restando aún más, algún grado de legitimidad (v.gr. AMLO y la CNTE).

Todo ello es cierto, pero también lo es, que ante el agravio continuo que la incorrecta implementación de políticas públicas, ha traído para una importante porción de la población mexicana, este tipo de movimientos representa un viso de esperanza para promover un eventual cambio que mitigue los efectos de la creciente concentración de la riqueza y la marginación de los sectores más vulnerables, provocados por la cada vez mayor corrupción que impera en la gestión pública y la apropiación de los bienes públicos por parte de los privados, dado el modelo económico al que como dijera en una ocasión Paul Krugman, pareciera no permitírsele cuestionamientos, pues admitirlos implicaría de facto reconocer sus falencias.

No soy partidario de estos movimientos radicales, pero reconozco en ellos la importancia de la lucha y resistencia social ante lo que es percibido como agravios del sistema; más aún, reconozco en ellos la importancia de convertirse en un factor coyuntural de cohesión social para despertar a la sociedad del letargo democrático en que se encuentra y de su apatía por el bienestar común y su abrazo incuestionable al individualismo.

¿Cuánta injusticia seguirá soportando México? ¿Cuánta pobreza y desigualdad? ¿Cuánta corrupción? ¿Cuánto enriquecimiento ilícito de gobernantes? ¿Cuánta violencia? ¿Cuánta aplicación selectiva de la Ley, que permita juzgar con distintos parámetros al líder de la CNTE y por ejemplo al del Sindicato Petrolero? ¿Cuánto tienen que caer las finanzas públicas para que se genera la voluntad política y ciudadana para promover el cambio?

¿Podría ello desencadenar una revolución o guerra civil? Sinceramente espero que no , pero no dejo de reconocer que de seguir ejerciendo una gestión pública inercial, tarde o temprano será inevitable. Sin embargo, antes de ello, apelo a un ejercicio de cohesión social no solo con estos movimientos radicales, sino con la ciudadanía en general, que más allá de luchar por el bien particular, deberá entender la importancia de crear un entorno social que promueva el verdadero bienestar para su desarrollo; un entorno de coparticipación, en el que el pastel deje de repartirse en rebanadas enormes para los poderos y migajas para los desprotegidos; un entorno en el que gobierno y sociedad ejerzan de manera conjunta el poder público; un entorno en el que se ejerza una verdadera democracia y haya una sociedad con ideología.

Cito a Barack Obama: “No hay soluciones sencillas; no hay atajos. Tenemos que educar mejor y eso requiere tiempo; tenemos que hacer más dinámico el sector manufacturero, eso lleva tiempo; tenemos que crear un sistema tributario justo; tenemos que aumentar el salario mínimo; tenemos que reestructurar y reformar el sector financiero para evitar que destruyan el sistema, dejando sin empleo a miles de personas.

Son tantos los pendientes, que esperemos se atiendan antes de que México llegue al límite del grado de pobreza que puede soportar.

La recomendación musical del día de hoy, corre a cargo nuevamente del grandioso Al Di Meola, con la interpretación de Señor Mouse, escrita por Chick Corea y grabada en su paso conjunto por la genial agrupación “Return to Forever”. Que la disfruten. (https://www.youtube.com/watch?v=5P25itL5ZfE)

Oaxaca, la nueva barbarie

Por Rogelio Cárdenas Vargas

Nuevamente la violencia vuelve a ocupar los medios de comunicación y nuevamente surge el falso debate sobre las acciones emprendidas por el gobierno federal para reprimir la manifestación de las inconformidades. Tristemente nos estamos acostumbrando a escuchar voces que defienden la barbarie cometida por las autoridades de nuestro país, olvidando que son los responsables de salvaguardar el orden y hacer cumplir las leyes constitucionales.

Sin embargo esto parece no importar en un sector de la sociedad que en lugar de condenar el uso de la violencia para reprimir las inconformidades de sectores sociales distintos a ellos, aplauden y en ocasiones manifiestan la intolerancia arraigada en nuestra sociedad. 

No se trata de debatir si la reforma educativa es viable o no, ni siquiera si las acciones emprendidas por la CNTE son las ideales para que sus demandas sean escuchadas y permeen en la sociedad. Ese es el falso debate de esta nueva barbarie, es un asesinato de estado, son ejecuciones sumarias en donde sin juicio legal de por medio se ejecuta una pena de muerte. Lamentablemente no es algo nuevo, se está convirtiendo en una constante en el gobierno de Peña Nieto y las declaraciones vertidas desde el poder central no dan visos de que la barbarie hacia los disidentes vaya a tener un fin.

Mal hacen los que aplauden la barbarie justificando que la CNTE es un nido de delincuentes que tenían asfixiado a Oaxaca, si son delincuentes que se les lleve ante las instancias correspondientes y sin evidencias fabricadas sean juzgados como es de esperarse en cualquier nación en donde se respete el estado de derecho. Pero es México y aquí el derecho es muy chueco, las evidencias se fabrican y los juicios se llevan a cabo en las redes, los medios de comunicación y en algunos casos, en la mente perversa de algún jefe de seguridad que impunemente ordena disparar en contra de civiles, asesinando a los que debería proteger, violentando la ley que debería hacer cumplir.

Mas muertos en un país que no deja de enterrar a su gente, que no deja de buscar desaparecidos, que no deja de expulsar sueños, esperanzas, ilusiones. Justificar la barbarie es la muestra inequívoca que la sociedad está rota completamente y así no podremos luchar contra la corrupción y la impunidad, debemos reaccionar y volver a exigir el respeto a los derechos empezando por aquellos que están cobrando para hacerlo. No nos sumemos a la barbarie, un asesinato es un asesinato y es más grave si es en manos de la autoridad.

¿Te atreves Tello?

Por Rogelio Cárdenas Vargas

En la política mexicana se suele identificar al PRI como la raíz de todos los males que aquejan a nuestro país y es que la hegemonía que ha mantenido durante décadas (con una breve interrupción de 12 años) en las cuales los derechos humanos de los mexicanos se han visto muy comprometidos, el crecimiento económico ha sido insuficiente y la repartición de los ingresos muy desigual, sin contar los numerosos casos de corrupción e impunidad que carga a sus espaldas este partido político, hacen suponer que así es.

 Sería irresponsable decir que los priístas en general son así, tiranos corruptos que solo buscan el beneficio personal pisoteando los ideales revolucionarios que llevaron a la formación de ese instituto político, porque no lo es. Existen miles de militantes que buscan de buena fe el servir al pueblo de México, disminuir el rezago social, la desigualdad y marginación que lastima a millones de mexicanos, los hay, de eso estoy seguro.

Alejandro Tello candidato de la alianza que encabeza el PRI ha iniciado su campaña electoral con una loza muy pesada que lo ralentiza en su búsqueda por la gubernatura, más allá del problema que representa su amistad con el actual gobernador Miguel Alonso el cual está cerrando su sexenio al igual que lo cerro su antecesora, lleno de acusaciones de enriquecimiento ilícito, el problema es el mismo PRI.

Yo quiero creer que el señor Tello es un hombre honesto, responsable, trabajador, sin embargo eso no es suficiente para ser el gobernador que Zacatecas necesita.

Con el regreso del PRI a la presidencia a manos de Peña Nieto y sus reformas estructurales, el país ha sufrido un estancamiento (si no es regresión) en el otorgamiento de libertades a los mexicanos. Continuamente se perciben en los medio de comunicación los ataques al periodismo, las desapariciones forzadas, la violaciones continuas a los derechos humanos y el gobierno hace que oye pero no escucha las voces incluso internacionales que lo exhortan a realizar acciones para mejorar la situación que se vive en el país.

Una de las características principales del priísmo es la obediencia a sus dirigentes, la oposición interna no tiene cabida en el PRI y ese es un problema para creer en el Tello gobernador. Zacatecas necesita libertades, garantías, derechos y muchas de estas necesidades están en contra de la política de Peña Nieto y de los usos y costumbres del priísmo.

No dudo de Tello como persona, pero dudo que Tello desafíe a Peña Nieto y al PRI corrupto y opresor para ser lo que Zacatecas requiere en momentos en los que la sociedad y la partidocracia están cada vez más lejanos.  Alonso entro como una esperanza de cambio y defraudo totalmente, se llenó del viejo PRI, ese fantasma que se niega a desaparecer y que muchos priistas tratan de combatir internamente pero no pueden.

Y es que desafiar al viejo PRI puede salir caro, se podría pensar que las represiones a los desafíos al régimen quedaron sepultadas en Lomas Taurinas pero no es así, el régimen está aquí listo para responder a quien se atreva a desafiarlo. ¿Te atreves Tello?

La Obligación Que Sigue Ausente

Eduardo Ernesto Hernández Castañeda

La campaña electoral del ahora Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, se caracterizó por la firma de “compromisos presidenciales” bajo el slogan de “te lo firmo y te lo cumplo”, que con probados resultados en su camino hacia la gubernatura del Estado de México, fue adoptada en la estrategia priista del 2012.

Se firmaron ante notario (como supuesto refrendo y obligación de cumplimiento) 266 compromisos, que en la lista serían encabezados por el No. 1 “Crear la Comisión Nacional Anticorrupción”, a la inteligencia de que sería una propuesta que hasta el ciudadano menos informado, vería con buenos ojos, debido a que la corrupción como mal endémico del pueblo mexicano afecta a todos los ciudadanos en mayor o menor medida.

Con este antecedente se han materializado diversos esfuerzos por impulsar (¿?) en la agenda pública el tema de la “anticorrupción”, que iniciaran el 15 de noviembre de 2012 (dos semanas antes de que EPN asumiera la Presidencia),  con la presentación presentaron ante el Senado, por parte de la bancada del PRI-PVEM, de la Iniciativa para la creación de la Comisión Nacional Anticorrupción. Así, el camino hasta la actualidad, aunque escabroso ha sido aparentemente persistente y su mayor logro (cuando menos así se presume) es la “Reforma a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de combate a la corrupción”, publicada el 27 de mayo de 2015 en el Diario Oficial de la Federación, que sin embargo, en opinión de expertos del tema, ha sido insuficiente para garantizar el funcionamiento de un adecuado Sistema Nacional Anticorrupción.

A la sazón y presión de organizaciones como la “Red por la Rendición de Cuentas” e instituciones educativas como el Centro de la Investigación y Docencia Económicas, cuyas observaciones a los malos planteamientos de las reformas, han sido claras y persistentes, el presente mes, los grupos parlamentarios del PRD , así como del PRI-PVEM, han presentado ante el Senado de la República, nuevas iniciativas que pueden mejorar la conformación del Sistema Nacional Anticorrupción, y que se estima que al menos de manera parcial solventarían las demandas de la sociedad civil en su lucha por consolidar la lucha contra la corrupción.

El proceso ha contado con un seguimiento detallado por parte de instituciones educativas y organizaciones de la sociedad civil, a fin de evitar que como nos es costumbre en México, los productos de estas reformas, vean entorpecida su consolidación, por deficiencias (muchas veces provocadas a propósito) en su diseño y conceptualización.

En este sentido, en opiniones de expertos, el Sistema Nacional Anticorrupción deberá cuando menos:

  • Garantizar la autonomía del “órgano anticorrupción”, de tal modo que sus “órganos internos de control no sean nombrados por las mismas instituciones que deberán fiscalizar.
  • Asegurar la existencia de un Servicio Profesional de Carrera que a la vez, fortalezca la autonomía e independencia de los órganos de control y garantice el desarrollo y desempeño profesional de sus integrantes.
  • Dotar al “órgano anticorrupción” de facultades plenas para que sus recomendaciones tengan efectos vinculatorios que puedan dar lugar incluso a un juicio político.
  • Garantizar la vinculación de las leyes anticorrupción con las de ejercicio del gasto, contratación de obras y servicios, responsabilidades administrativas, penales y de coordinación entre órganos de control, auditoría, transparencia, evaluación y sanción.
  • Tener vinculación y correspondencia con los ordenamientos jurídicos de la materia en las distintas entidades federativas, de tal manera que queden armonizados los sistemas anticorrupción estatales y municipales; lo que denominan Consolidación del Sistema Nacional de Fiscalización y Rendición de Cuentas.

Bajo el contexto de la realidad social actual, el tema del combate a la corrupción se vuelve ineludible para un gobierno que decidió incluirlo como pilar fundamental de su plataforma electoral; además cobra relevancia tras los visos y tufos de corrupción que en sus funciones se han presentado, tales como el sonado caso de “la Casa Blanca de EPN”, “la Casa de Malinalco de Videgaray”, la difusión de presuntos hechos de corrupción entre la empresas OHL y diversas instancias y personalidades del Gobierno Federal, tan solo por mencionar algunos.

Cobra trascendencia también a la luz del enorme sacrificio económico al que es sometido el pueblo mexicano por la crisis económica actual y que a todas luces afecta en mayor medida a los grupos sociales más vulnerables, en tanto el derroche de recursos en actividades burocráticas, gastos en publicidad gubernamental y campañas electorales, no tiene mermas y resulta cada vez más costoso para el erario público.

Por todo ello, la lucha contra la corrupción y la instauración y correcta aplicación del Sistema Nacional Anticorrupción, es UNA OBLIGACIÓN QUE SIGUE AUSENTE, y que aunque su ausencia se da por la poca voluntad y/o mucha conveniencia de las esferas políticas, requiere hoy más que nunca, del continuo y profundo involucramiento de todos los grupos sociales; requiere por ello, la formación y ejercicio de una verdadera ciudadanía.

Para ser fiel a la tradición de las recomendaciones musicales, disfrutemos hoy de la pieza maestra del grandioso Django Reinhardt, padre y una de las mayores influencias de la guitarra l jazz: Minor Swing, que evoca sus raíces gitanas y nos brinda un breve gesto de su apoteosis musical. (https://www.youtube.com/watch?v=VpmOTGungnA)

Lo que espero de la visita de Francisco I

Eduardo Ernesto Hernández Castañeda

Para el gusto de millones de ciudadanos mexicanos que profesan el credo católico, Jorge Mario Bergoglio “Francisco I”, visita nuestro país en próximos días, levantando entre sus feligreses e incluso entre sus detractores, diversas expectativas.

Dado el historial de los anteriores pontífices y la ostensible diferencia en cuanto a la forma de ver la religión, por su pertenencia la “Compañía de Jesús”, nos hace pensar y especular acerca del posicionamiento político que fijará en cuanto a la situación caótica y crisis social y moral que se vive en nuestra nación, ya que quiérase o no, su estampa de Jefe de Estado así como la de monarca de la religión predominante en México, dota a su discurso y comportamiento de elementos claves de impacto político. ¿Es acaso por ello,  la visita más incómoda para los gobernantes, de un Papa a nuestro país?

Es evidente que en su carácter de Jefe de Estado y ya que su visita se da en tal marco, su posición, si bien puede ser crítica, deberá tener cierta mesura. Quizás nuestros gobernantes no previeron que durante su estancia se presentara un escenario político y social tan delicado y tan susceptible a la crítica políticamente hablando, y bien de ahí puede provenir el enorme nerviosismo que en el entorno político se percibe.

Ante ello, el mismo Bergoglio ha dado ya muestras de hacía donde puede orientarse su discursiva, generando declaraciones como las siguientes:

 “El México de la violencia, el México de la corrupción, el México del tráfico de drogas, el México de los cárteles, no es el México que quiere la Virgen de Guadalupe, la patrona del país.

“Violencia, corrupción, guerra, niños que no pueden ir a la escuela por sus países en guerra, tráfico, fabricantes de armas que venden armas para que las guerras en el mundo puedan seguir. Más o menos este es el clima que vivimos en el mundo. Ustedes están viviendo su pedacito de guerra, su pedacito de guerra entre comillas, su pedacito de sufrimiento, de violencia, de tráfico organizado”. (apro)

A propósito de ello, vale la pena hacer un recuento de las ciudades que visitará, los principales problemas sociopolíticos que en ellas se presentan y el consecuente posicionamiento que desde mi muy personalísima perspectiva, esperaría de su parte.

Ciudad de México, considerada como la ciudad más “progresista” del país y un evidente bastión político de la izquierda mexicana.

¿Qué espero? Evidentemente no un posicionamiento a favor del aborto y el matrimonio entre personas del mismo género; incluso puede esperarse un posicionamiento en contra. Lo que si espero, es que dicho posicionamiento, se de en su caso, en un marco de absoluto respeto al Estado Laico y a la soberanía de nuestra nación, todo esto desde luego en lo que al protocolo de su visita como Jefe de Estado, se refiere. Esperaría además cierto respaldo hacía la política de izquierda y un llamado a retomar el rumbo, dada la comunión su “orden” con la “Teología de la Liberación” y su creencia en el carácter social de la prédica de Jesucristo.

Ecatepec, perteneciente a uno de los estados con mayor crecimiento en el número de feminicidios y considerada por muchos mexicanos como el estandarte de la corrupción del Sistema Político Mexicano, aquel del “un político pobre es un pobre político.

¿Qué espero? Un posicionamiento concreto en contra de la corrupción tan arraigada en el mexicano; ese problema endémico que como diría Mauricio Merino, no es parte del Sistema Político Mexicano, sino que es el Sistema en sí. Además, una condena absoluta al asesinato de mujeres, dada la trascendencia de su papel para la reforma católica impulsada desde el Concilio Vaticano II.

Chiapas, emblema de la riqueza natural de la nación y de la segregación y discriminación contra los indígenas y los pobres.

¿Qué espero? Evidentemente un llamado a la modificación de la política de trato a estos grupos vulnerables; un llamado a retomar desde los gobiernos, el respeto a sus derechos humanos. Además un respaldo al legado de Samuel Ruiz, el Obispo de los Indígenas” y su impulso a la Teología de la Liberación, con la consecuente condena a la forma en que se ha marginado del desarrollo a los indignes y se “satanizado” el movimiento zapatista y otros movimientos derivados de la gran desigualdad social. Asimismo, un llamado firme al cuidado del medio ambiente y la riqueza natural, respaldado en su encíclica “Laudato Si”.

Morelia, otrora tierra de la verdadera izquierda mexicana, cuna del General Cárdenas y su ideario socialista, así como integrante de un estado protagonista del movimiento Cristero. Hoy “Tierra de Cárteles”.

¿Qué espero? Una condena tajante contra la política de la falsa izquierda, esa que por intereses vanos ha encumbrado una plutocracia izquierdista (si se me permite el término), alejándose de los intereses del ciudadano, y que ha producido en consecuencia, uno de los estados con mayor violencia en el país y triste emblema del narcotráfico de la región. Condena sin miramientos, a la narco violencia y a la violencia del Estado (¿acaso coludidas?) y su evidente relación con ciertos sectores de la iglesia católica.

Ciudad Juárez, vinculo de la migración y ciudad tristemente representativa de la violencia de género contra la mujer.

¿Qué espero? Un enorme respaldo al digno papel de los migrantes que día a día arriesgan su vida para cruzar la frontera hacía un país en donde prolifera el racismo y el fascismo manifestado en la campaña política de Donald Thrump. Huelga repetir además, el necesario posicionamiento en contra de la violencia hacia la mujer y un llamado para que su iglesia, trabaje en favor de su protección.

Finalmente, en general  y desde cualquier espacio esperaría una condena sin miramientos, hacia el problema de la pederastia clerical, el oscuro legado de Marcial Maciel y su encubrimiento por parte de otros pontífices; hacia las relaciones de la iglesia católica (desde sus cúpulas) con el narco; hacia la injerencia de su iglesia en el poder de la política corrupta; y hacia el débil papel que han desempeñado en contra de la crisis social y  de inseguridad de nuestro país, aun siendo por naturaleza, el mayor semillero de conciencia moral de México.

Quizás sea mucho pedir, pero dados los antecedentes y la coyuntura política, parece propicio que un Papa como Francisco I, con su legitimidad y fundamento teológico, pueda impactar de manera positiva en el oscuro panorama de nuestro México, rompiendo el paradigma hasta hoy conocido de la relación papal, pues sus palabras, le duela a quien le duela, PESAN.

Para no desentonar con la temática, la recomendación musical de hoy es una breve pieza de música sacra. “Ave Verum Corpus”, obra del gran Wolfang Amadeus Mozart. https://www.youtube.com/watch?v=5gcWW7J1VyU

#SíALosToros

LUIS IGNACIO ESCOBEDO

¿Por qué prohibir  las corridas de toros?

“El respeto al derecho ajeno es la paz”, dijo Benito Juárez.

La libertad de decidir lo que te gusta y lo que no es lo que le da variedad a la vida. “En gustos se rompen géneros” “que sobre gustos nadie discuta, que, para ser de gusto, basta con que guste”

La tauromaquia es un espectáculo, más aún, una tradición que se ha arraigado en los mexicanos. El mundo del toro es, además, un negocio que da empleo a mucha gente. Familias enteras viven del toro; criadores de ganado bravo, veterinarios, vaqueros, empleados de las plazas de toros, apoderados, subalternos, empresarios, además de los toreros.

Hoy en día vivimos muchos ataques al toro, injusticias políticas que se agarran de la fiesta brava para hacer conseguir un puñado de votos diz que en defensa de los animales, o con cualquier otro argumento, a pero eso sí antes de ser candidatos si iban a los toros. Un ejemplo reciente es el que se ha dado en el estado de Coahuila. La prohibición de las corridas en el Estado se debió a un pleito entre el señor gobernador y un reconocido empresario de ese estado. En menos de dos meses la ley que impedía las corridas fue cancelada, gracias a un amparo puesto por los taurinos.

El problema no fue sólo la prohibición, sino que una vez refutada la ley de prohibición hubo quien se dio a la tarea de entorpecer o tratar de impedir los eventos taurinos, atemorizando, molestando a los empresarios taurinos de la zona de maneras arteras.

La intimidación y el sabotaje son una forma de corrupción y eso sí es un DELITO.

El toro bravo es un animal seleccionado y criado por el hombre con un fin específico; ser lidiado en una corrida de toros. De no ser por la fiesta brava, esta especie ya estaría extinta hace mucho tiempo. Más aún, ni siquiera existiría como especie. Gracias a las corridas, el toro bravo es el bovino y seguramente el animal criado por la especie humana que mejor y más tiempo vive.

Hay un estudio muy amplio del doctor Juan Carlos Illera, director del Departamento de Fisiología de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, que demuestra cabalmente la ausencia de sufrimiento del toro durante la lidia. Cabe agregar que dicho doctor no es aficionado a los toros. Dice el Doctor Illera: “El toro de lidia no sufre dolor físico, debido a la cantidad de b-endorfinas que secreta, que es mayor a la que produce cualquier otro animal en una situación similar”.

En torno a la tauromaquia existen muchos mitos y mentiras, o verdades a medias, todo con el fin de fastidiar la fiesta. Sería bueno que los antitaurinos y la  se dieran la oportunidad de conocer la tauromaquia y después emitir juicios, pero sin tomar acciones en contra de la forma de vida de mucha gente.

 

“Vivir sin torear no es vivir”  José Tomas

LA DESIGUALDAD Y LAS FORTUNAS HEREDADAS; LO PÚBLICO SE VUELVE PRIVADO

El trabajo del economista “en voga” Thomas Piketty (su libro “El Capital en el Siglo XXI”) nos proporciona cifras y datos reveladores de la acumulación de riqueza en el siglo XX. Su tesis central afirma que existe una fuerza que hace que el capital acumulado crezca a una velocidad mayor que la renta y los salarios, logrando con ello un efecto doble: 1) las rentas del capital devoran progresivamente las rentas del trabajo, y 2) la riqueza se concentra gradualmente en menos manos, a medida que se transmite de generación en generación, es decir, se hereda. ¿El resultado?: mayor y creciente desigualdad. Citando a Piketty: “El empresario inevitablemente tiende a convertirse en un rentista, cada vez más dominante sobre aquellos que no poseen nada, excepto su trabajo”.

No son ideas nuevas, pero reafirman de buena manera y con disposición de datos (de los que en pasado se carecía), lo que desde 1867 en “El Capital” describió y vaticinó, Karl Marx. ¿Será por eso que el libro causa tanto escozor en los partidarios principalmente del neoliberalismo?

No es en vano que “El Capital en el Siglo XXI” de Piketty se constituya ahora como un elemento teórico tendiente a restituir la ideología de la política económica de izquierda y por qué no, del socialismo. Es sencillo, “cuando la tasa de retorno del capital es superior a la tasa de crecimiento de la economía, la lógica dicta que la riqueza heredada crece más que el PIB y el ingreso de las personas”, y por tanto, generación tras generación, los ricos tienen la posibilidad de ser más ricos (siempre y cuando mantengan sus inversiones en el umbral de rentabilidad superior al crecimiento de la economía), mientras que aquellos que solo poseen como “capital” su fuerza de trabajo, pueden verse condenados al estancamiento, la precariedad y en algunos casos, a una analogía encarnada de cuasi-esclavismo.

Pero para tratar de entenderlo, ¿cómo es que el capitalismo puede llevar a tal situación de concentración de riquezas y la consecuente y creciente desigualdad?

Son diversas las formas, pero me concentraré en solo dos de ellas, que concatenadas parecen alimentar el “destino manifiesto” del “Club de los Elegidos” y el símil (en versión desafortunada) de “Los Perdedores de Siempre” (parafraseando el título de una de mis columnas anteriores en #VocesCruzadas).

La primera es la lógica natural ya mencionada arriba y argumentada por Piketty; es decir, la dinámica a través de la cual el rendimiento de capital excede a la tasa de crecimiento de la economía y que por tanto, implica el crecimiento del capital en mayor proporción al nivel de vida del trabajador común, propiciando por consecuencia la posibilidad de reinversión por parte de los capitalistas, en tanto el trabajador común en muchos casos, sobrevive sin poder destinar una proporción de sus ingresos al ahorro o la inversión. ¿El resultado?: Concentración.

La segunda forma tiene implícito un mal que aqueja a la política en general pero en particular a la que impera en el Estado Mexicano: La Corrupción; y no solo eso, sino que conlleva a un escenario aún más preocupante: La privatización de la riqueza pública.

Esta transformación de la riqueza pública en privada se da a través de la extracción de rentas mediante diversos mecanismos y apropiación de espacios de decisión que debieran guardar un carácter de públicos, pero que se encuentran cada vez en mayor proporción, al servicio de los privados:

  1. La apropiación de recursos naturales, materias primas básicas u otros productos en esencia son propiedad de la nación, sin que exista una contraprestación adecuada y provechosa para el Estado siempre escudados en el argumento de fomentar la inversión privada. ¿Ejemplos? Las grandes compañías de telecomunicaciones y la reciente reforma energética con resultados aún por conocer.
  2. El diseño institucional (marco jurídico, programático e institucional) del Estado en favor de los intereses privados, o más aún, su configuración diseñada y aplicada por aperadores al servicio (voluntario o coercitivo) de los intereses de los grandes capitalistas. ¿Ejemplos? El “Lobbing” ilegal en los espacios de representación popular y en las dependencias gubernamentales, así como el “Lobbing” legal pero ilegítimo, como las telebancadas.
  3. El denominado por Denisse Dresser “Capitalismo de Cuates”, que transfiere los activos “productivos” del Estado a la propiedad privada, pero a precios irrisorios e incluso financiadas descaradamente con público. ¿Ejemplos? Las privatizaciones de TELMEX e IMEVISIÓN (ahora TV Azteca).
  4. Los amañados “concursos públicos”, que transfieren el recurso público a manos privadas, mediante la asignación de licitaciones, invitaciones restringidas y adjudicaciones directas, para adquirir bienes destinados al servicio público, pero con costos exorbitantes (pocas veces o jamás auditados) para disfrazar el pago de “diezmos”, que en muchos casos llegan hasta el 30%. ¿Ejemplos? Podemos consultar la reciente investigación de PROCESO al Servicio de Salud en el Gobierno de César Duarte en Chihuahua (http://www.proceso.com.mx/?p=391652).
  5. La asignación de espacios burocráticos (aún con la existencia de un Servicio Profesional de Carrera) por motivos de compromisos político-económicos, desplazando a servidores públicos con experiencia y carrera, y propiciando la reducción de espacios disponibles para el trabajador común que carece de relaciones de influencia para acceder a los puesto públicos. ¿Ejemplos? En todos los gobiernos, sin distinción de partidos e ideologías.

Son estos, solo una muestra de los diversos mecanismos que fomentan la concentración de la riqueza “transgeneracional” sin contrapesos adecuados que combatan la desigualdad, y que por el contrario enriquecen a generaciones futuras que desafortunadamente agregan un ingrediente adicional a sus múltiples “cualidades”: la visceralidad en su actuar, que nos permite ver a los “ricos por herencia” cada vez más prepotentes e insensibles con el infortunio de los demás, con las posibles y desafortunadas consecuencias que su ascenso a espacios de poder, pudieran tener.

Me despido esperando sembrar la duda en el amable lector, que le permita posteriormente abrir los ojos de la conciencia a un problema enorme que aqueja a la sociedad mexicana: La transformación del espacio público en propiedad privada, tema que abordaré en posteriores trabajos.

No omito dejar a ustedes una estupenda recomendación musical, para deleitar el oído con el sensible tacto de uno de los mejores pianistas del Jazz; Art Tatum. Aquí el primer volumen completo de sus “Solo Masterpieces” (https://www.youtube.com/watch?v=1SnJSHfMAxQ).