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Trump vs. Hillary

J. Jesús Reyes R. del Cueto

Este pasado lunes se dio el primer debate presidencial en los Estados Unidos entre la candidata demócrata, Hillary Clinton y el candidato republicano, Donald Trump. Antes de este importante encuentro mis predicciones personales eran que Clinton ganaría con una buena ventaja. Ella es una política tremendamente preparada y con años de experiencia enfrentándose a un personaje improvisado, con nula experiencia y sabiduría de asuntos públicos y además con opiniones racistas y aislacionistas que tienen apoyo solo en lo ya es una minoría en este país: hombres heterosexuales, blancos y cristianos que ya no son suficientes en número para ganar una elección presidencial.

Las encuestas generales publicadas en los días anteriores al debate indicaban lo mismo, con una ligera ventaja de Clinton de cuatro o cinco puntos porcentuales. Pero también indicaban una victoria demócrata los predictores que son aún más importantes, los votos electorales. Recordemos que en Estados Unidos el candidato que gane el voto general, sino más bien el candidato que logre reunir más votos electorales asignados por los estados; entre más grande es el estado, más son el número de votos electorales que este estado posee.

Dicha matemática electoral en esta contienda de ninguna manera favorece a Trump, ya que dado su bajo apoyo entre minorías y afroamericanos ha hecho que estados como Florida, que normalmente son esenciales, favorezcan por altos márgenes a la Ex-Secretaria de Estado Clinton. Otros estados que normalmente son victorias aseguradas para los candidatos presidenciales republicanos, ahora están en la contienda; tal es el caso de Georgia, Arizona y en una de esas Texas. Por todas estas razones era, y aun es de esperarse que Clinton se alce con la victoria.

Sin embargo, el lunes del debate despertó ciertos miedos en mí de la posibilidad de una victoria de Trump que antes estaban al menos parcialmente latentes. La principal razón es una invaluable lección que he aprendido en estos últimos meses en clases de comunicación y medios: los debates y una buena parte de los votos, se ganan con emociones y no con hechos. Esto suena triste y decepcionante si es que queremos que las personas mejor preparadas y que más saben sean los que ganen debates, votos y elecciones, pero desgraciadamente así funcionan las cosas. Para convencer a una gran parte del electorado que vote por ti, debes de convencerlos a través de alguna conexión emocional; las principalmente usadas en la arena político-electoral son la esperanza, la ira y el miedo.

El lunes Trump me demostró porque ha convencido a millones de personas de que voten por él y su proyecto a través de conectar con las partes de su corazón (en realidad cerebro) que está enojado por la situación actual y que tiene miedo de migrantes y terroristas que cambien o transformen a “su” país de algo que hace mucho tiempo ya no es. Este no sería un problema si Hillary contraatacara con un mensaje emocional propio, uno de esperanza. Un mensaje que les llegue a los corazones de los norteamericanos y su infinito (y, según ellos, único) potencial; que les haga saber que solo logran ser mejores y avanzar cuando están unidos y van más allá de sus divisiones raciales o generacionales. Sin embargo, esto no se le da a Hillary, lo suyo son los planes, las propuestas, los números, pero no las conexiones humanas.

A pesar de lo que acabo de describir, es cierto que Trump también mostró una debilidad: el hecho de que fuera de su enojado y gritón ser, no hay mucho más allá de su personaje, eso es todo, y a la gente le está empezando a disgustar. Un personaje que le grita e interrumpe durante 90 minutos a una mujer preparada y lista para gobernar tampoco es muy agradable; más si eres una mujer que has tenido que soportar que tus compañeros de trabajo, jefes, esposos o familiares hagan lo mismo contigo. Por este detalle, espero y pienso que Hillary sigue controlando su destino, y a menos de que suceda algo fuera de lo normal, ganará la elección. Pero el peligro de un güero loco, un muro y el regreso al poder de una política xenófoba y excluyente está ahí y está cada vez más presente.

2018 en la mira

Por Rogelio Cárdenas Vargas

Pasadas las elecciones de este 5 de Junio, se ha iniciado abiertamente la carrera hacia el 2018, AMLO y sus declaraciones se centran en la Ciudad de México en donde MORENA tuvo un gran porcentaje de los votos como era de esperarse. El PRD y Basave tratan de destacar los resultados en donde les fue bien, pero fueron solo comparsas del Partido Acción Nacional.

Es innegable que la izquierda dividida es poco competitiva, salvo en lugares como Veracruz, donde Morena acogió liderazgos sociales legítimos y sumó gran parte de las inconformidades sociales a causa del terrible gobierno de Duarte, tanto el PRD como Morena en general solo fueron acompañantes en una elección en donde la derecha con el PAN y el PRI dominaron el panorama electoral.

El caso de Zacatecas es digno de análisis, las dos izquierdas mayoritarias PRD y Morena divididas desde el comienzo no fueron capaces de atraer los suficientes simpatizantes para derrotar al partido en el poder a base de propuestas. Ni el mal llamado “voto útil” y la campaña del miedo  lograron movilizar a una ciudadanía harta de la baja calidad de la contienda electoral.

Por un lado el PRD, dividido desde la precampaña gracias a la intervención de Pedro de León Mojarro (que finalmente regresó al PRI) y su intento de ser impuesto por la dirigencia nacional, mermó mucho sus posibilidades de triunfo al crearse una percepción de debilidad en el seno del partido y su militancia.

Por otro lado Morena, impuso a un candidato que nunca renunció al partido al cual pertenece, el PT y fue sumando supuestos liderazgos que lo único que provocaron fue el rechazo de los ciudadanos escépticos de la honorabilidad del miembro de la familia Monreal que fungía como candidato. Ni las múltiples visitas de AMLO a la campaña de Morena lograron atraer los votantes necesarios para salir victoriosos.

Y es que la campaña de Morena no fue distinta de la del PRI u otros partidos, sumaron “chapulines” y oportunistas empoderándolos sin empacho, las propuestas fueron coyunturales e indistinguibles de otras, no existió el debate de ideas, ni discurso que cambiara el ánimo de la ciudadanía.

Hace años AMLO inició su campaña de la “Republica Amorosa” una campaña que cambiaba el discurso, daba esperanza e invitaba a sus simpatizantes a evitar la confrontación y convencer con propuestas. Esta vez en Zacatecas el discurso era en contra del PRI, ese demonio que tiene obsesionada a la oposición y les impide hacer autocrítica y corregir el camino. No se puede vencer al PRI jugando con las reglas del PRI e imitando al PRI.

De cara al 2018 hay mucha tarea por hacer, la izquierda dividida no va a ningún lado pero las reglas del juego deben cambiar así como la actitud de la izquierda. Si se quiere ser opción para los que buscan un cambio en el país, se debe parecer distinto, que vuelva el discurso de la esperanza, de los sueños y las aspiraciones legítimas y que lo encabecen nuevos liderazgos, es tiempo de regenerar la izquierda.

Pasaron las elecciones. ¿Qué nos falta?

Eduardo Ernesto Hernández Castañeda

Del proceso electoral que alcanzara su clímax en la jornada del pasado domingo, mucho se puede decir y a cada especialista corresponderá su análisis a consciencia. El objetivo de este “profano” no es analizar con rigor científico ninguna de sus perspectivas; es más bien expresar una serie de reflexiones acerca de lo que como ciudadano percibo como origen el problema y a su vez, áreas de oportunidad para el cambio.

  1. No cabe duda que el grado de perversión (tanto perverso como pervertido) que ha alcanzado nuestro sistema político, está llevando al límite la elasticidad de la tolerancia ciudadana. Es un sistema que más allá de no sumar, resta en el desarrollo de la política en sí y en su interacción con la sociedad. Con ello se percibe una creciente polarización, que eventualmente repercute en conflictos sociales tanto como en la disminución de la cohesión social. Circulo vicioso y pernicioso.
  2. Ante la perversión del sistema, se presenta una luz de esperanza al observar que bajo ciertas circunstancias y en ciertas regiones del país, la sociedad puede manifestar su hartazgo a través del voto de castigo (amén del partido que gobierne), generando con ello una alternancia en los gobiernos, que dirán(o diremos) algunos “conspiranóicos”, bien puede ser negociada y que en el fondo, representa quizás solo una alternancia oligárquica, recordándonos constantemente la “Ley de Hierro de la Oligarquía”, de Robert Michels. No obstante, esperanza al fin.
  3. Hay muchos que aun confían en un eventual cambio en el sistema, promovido por la vía institucional, es decir, desde dentro o en la periferias del sistema en sí; en tanto otros debido a la experiencia propia, no lo perciben más que en una manifestación antisistémica, tal es el caso de aquellos que fieles al ideario de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, que entre otras cosas, deciden no votar para no formar parte de la farsa democrática que el ejercicio electoral, desde su perspectiva representa, siendo quizás los únicos que a pesar del radicalismo, son capaces de hace latente su inconformidad.

En cierto sentido ambas alternativas han mostrado sus falencias, ya que por un lado, el primer grupo no ha logrado el arraigo y arrastre necesario para generar alternativas o llevar al poder a quien dentro del putrefacto sistema sea concebido como una alternativa de cambio viable; en tanto el segundo grupo con su ausencia, fomenta de facto la permanencia en el poder de aquellos partidos con mayor infraestructura y capacidad de movilización del voto duro. Lo cierto es que difícilmente una dictadura (formal o informal) puede abatirse de no ser a través del uso de las armas, pero ¿tiene México la capacidad de soportar una guerra civil? Paradoja Mayúscula.

  1. En tanto no se construya ciudadanía de alta intensidad (aquella que conoce y ejerce sus derechos), ni se intensifique la participación de la sociedad civil organizada, pocos cambios se podrán lograr, debido a que ante su ausencia, se cede completamente el ejercicio del poder a las corruptas cúpulas enquistadas en las entrañas del sistema político, que sin vigilancia ciudadana, han demostrado velar exclusivamente por intereses particulares, que no por el bienestar público. Todo sistema democrático medianamente exitoso, lo es por el involucramiento intenso de su sociedad civil. Lamentable Ausencia.
  2. Ante esta ausencia de participación civil en el ejercicio de la política y principalmente de un grupo tan importante como los denominados “Milenials”, van ganando terreno las “juventudes partidistas” que en muchos casos, herederas de la pervertida concepción del ejercicio del poder, representan un potencial peligro para la sociedad en el futuro próximo. Son ellos quienes quizás nos gobiernen en los próximos años, con todo y el desaliento y preocupación que provoca su visión frívola de la política y el egocentrismo que les caracteriza, asumiéndose en gran parte como grandes intelectuales de la teoría política y por tanto, como potenciales redentores de la nación. Un movimiento así, aun con las mejores intenciones, necesita un contrapeso civil. Batalla Urgente.

En esta corta visión del que hoy escribe, se entiende la inconformidad siempre visible ante los resultados electorales en nuestro país. No importa quién gane, no importa quien pierda; la fragilidad actual del sistema político y su entramado institucional, provocará incertidumbre al final de sus procesos; el perdedor manifestará siempre su inconformidad ante los resultados, el proceso carecerá de legitimidad y el vencedor, ciertamente llegará sea como sea, en una posición de legitimidad política endeble y con poca representatividad (dado el amplio abstencionismo), en tanto las instituciones pierden y pierden credibilidad y la sociedad se aísla y se muestra cada vez más apática ante la obligación que debería tener de hacer política.

Ahí la tarea para comenzar un cambio, porque contrario a lo que un gran sector manifiesta, considero que el cambio no está “en uno mismo”, el cambio está en la colectividad, pues el ser humano es por naturaleza un ente de sociedad, un ente colectivo que necesita encontrar un ecosistema de bienestar social para aspirar a su desarrollo.

Muy a pesar de todo, aún hay esperanza. La tarea no es de gobernantes y partidos políticos; la tarea es de México.

Para cerrar, la recomendación musical, nuevamente en las virtuosas manos del grandioso Al Di Meola. Midnigth Tango, con la fusión de jazz y ritmos mediterráneos que caracterizan la estupenda creatividad del genial guitarrista. (https://www.youtube.com/watch?v=u5rx1vomQSM)

Próximas Elecciones

J. Jesús Reyes R. del Cueto

En aproximadamente ocho días conoceremos quien es el ganador de las contiendas electorales para gobernar el estado de Zacatecas durante los próximos cinco años. El domingo 5 de junio, desde temprano en la mañana abrirán las urnas para que todos los zacatecanas y zacatecanos elijamos, se supone que de manera libre, secreta y no coercitiva, que personaje y partido queremos que nos gobierne; lo haremos junto con conciudadanos de otros once estados que el mismo día decidirán el destino de su entidad, incluyendo cinco que siguen sin conocer la alternancia cuyos gobiernos siempre han sido priistas (Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz).

Primero que nada mi llamado en estas letras es que acudamos todas y todos los zacatecanos a las urnas a ejercer lo que es nuestro derecho pero también nuestra obligación, asegurémonos que nuestra voz sea escuchada y participemos en uno de los pocos ejercicios democráticos de los que podemos ser parte. Muchos se quejaran de que es poca o nula la diferencia entre los candidatos que se presentan en la boleta o que el proceso electoral es una farsa para pretender que vivimos en un sistema democrático cuando en realidad lejos estamos de él. Estoy de acuerdo en parte de estos argumentos pero creo que a pesar de ellos podemos hacer alguna diferencia, si bien mínima, al ir a votar.

Para empezar, tenemos ante nosotros lo que pinta ser la elección más cerrada en la historia de nuestra entidad. El PRI y el nuevo partido MORENA, se encuentran en una batalla increíblemente cerrada por la gubernatura, y si bien puede ser que “todos los políticos son iguales”, la diferencia, al menos ideológica, entre el PRI y MORENA es tanta que en realidad los gobiernos resultantes serían significativamente diferentes. Así es que si creen firmemente en alguno de los dos proyectos o se oponen completamente a cualquiera de los dos, hay que salir a votar.

Viéndolo desde otra perspectiva, al tener por primera vez la opción de votar por candidatos independientes (si bien ninguno parece tener la posibilidad real de ganar), podremos los zacatecanos por primera vez repudiar el sistema de partidos que se postra ante nosotros luchando por nuestras preferencias sin la necesidad de anular el voto. Esta victoria de los candidatos independientes es una lucha de muchos años y gente valiosa que hay que respetar y hacer valer, precisamente al acudir a las urnas.

Por último, y creo de manera más importante, debemos acudir a las urnas porque aunque no nos gusten las opciones que se nos presentan, es nuestro deber y uno de los pocos métodos de expresión democrática que tenemos a nuestro alcance. El derecho al voto y la construcción de instituciones, aun imperfectas, que lo hicieran valer de manera verdadera ha llevado luchas incansables de millones de mexicanas y mexicanos en las que se han derramado sudor y sangre y las cuales no podemos defraudar al ser simples espectadores apáticos y no presentarnos a votar. Anulemos el voto, votemos por independientes, votemos por el “menos peor” o castiguemos a los malos gobernantes y sus partidos votando por los “otros”, pero votemos, ya que si no lo hacemos dejamos que esos mismos que se han apoderado del sistema político-electoral de nuestro país lo sigan haciendo y todavía con más facilidad.

Al final del día, en Zacatecas hay razones de peso para votar por cualquiera de los tres punteros e incluso por algún independiente que anda abajo en las encuestas. En lo personal, llamaría a los Zacatecanos a votar por un cambio, para castigar al partido que nos dio estos desastrosos seis años. Dada la historia de saqueo, corrupción e inhabilidad para gobernar, también me pronunciaría a favor de la campaña de #NiUnVotoAlPRI y llamaría a elegir entre las opciones restantes. Finalmente, si ningún candidato parece convencer en elecciones municipales o para diputados, anulemos el voto y digámosle con una voz fuerte y resonante a los partidos políticos que no nos gusta lo que nos ofrecen, pero que estamos listos para ejercer nuestro deber ciudadano.

Patadas de ahogado…

david

Desagradable noticia

Juan Pablo Nuñez Borrego

Me pareció muy desafortunado lo que hoy decidieron los Consejeros Electorales del INE al anular el registro de David Monreal Ávila, candidato a la gubernatura de Zacatecas por el Movimiento de Regeneración Nacional MORENA.

 Con 9 votos a favor y 2 en contra, se determinó el retiro del registro de la candidatura de Monreal.

La sanción fue por no entregar el informe de gastos de precampaña en la fecha establecida (lo debió de haber entregado el día 22 de marzo y lo hizo el 25 del mismo mes).

 Los consejeros se basaron en el Art. 229 de Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales: “Si un precandidato incumple la obligación de entregar su informe de ingresos y gastos de precampaña dentro del plazo establecido, no podrá ser registrado legalmente como candidato”.

 El argumento de Morena es que los morenistas actuaban como promotores de la Soberanía Nacional, por lo tanto nunca hubo una “precampaña”.

 Muchos estamos sorprendidos con el exceso con el que se esta actuando frente a David Monreal, es evidente el propósito de afectar a Morena tratando de debilitar a su candidato mejor posicionado.

Imparciales en el INE

Que pena lo de las autoridades electorales, cómo no actuaron en contra de Peña Nieto con la compra descarada de votos o con las tarjetas de soriana.

Cómo no recordar cuando al Presidente del INE lo grabaran en una conversación telefónica burlándose y discriminando a otro mexicano por su raza. Eso debió de ser motivo para que lo sancionaran o expulsaran, pero en México la justicia es muy relativa.

 Los Zacatecanos debemos de manifestarnos en contra de tanto cinismo y que de un plumazo quieran quitar al único candidato con oportunidad de vencer al PRI.

No transcenderá

La resolución se impugnará y se acudirán a las instancias correspondientes para defender el derecho de los Zacatecanos de votar libremente.

Lo que no te mata fuerza te da

Si la intención era debilitar la candidatura de David Monreal están muy equivocados, al contrario veo a los simpatizantes más motivados que nunca en sacar al PRI y a su gobierno corrupto para tener un mejor Zacatecas.

Chapulín Colorado

Aunque se le critique, le sobran los motivos de haberse cambiado de partido en dos ocasiones primero con un PAN que lo único que busca son las pluris porque no gana nada y no se le ve para cuándo; y el PVEM cada vez más diluido, sumiso al PRI conformándose con las migajas que le deja.

Como dice “el bronco” el cielo es de los arrepentidos, bienvenido Cuauhtémoc.

Elecciones históricas

Se está repitiendo lo sucedido en las elecciones de 1998 cuando Ricardo Monreal ganó la primer gubernatura del PRD siendo el primer gobierno no priísta en Zacatecas.

Ahora, su hermano David le dará a Morena su primera gubernatura.

No tengan miedo priístas, dejen que sean los Zacatecanos los que decidan si David Monreal ha de ser el gobernador de Zacatecas o no.

Ánimo David no estás sólo.

MI DECEPCIÓN (Y LA DE MUCHOS ZACATECANOS)

J. Jesús Reyes R. del Cueto

Llegó el 2016 y con él una de las jornada de elecciones estatales más grande en nuestro país. En Junio, 12 estados elegirán nuevo gobernador y el nuestro, Zacatecas, es uno de ellos. Con esta nueva elección se vienen nuevas campañas en donde todos los partidos y ahora también ciudadanos independientes inundaran las calles con su propaganda y, en la medida de lo posible, los medios de comunicación con sus mensajes y, ojala, también propuestas. Ya habrá tiempo de hablar del futuro y de lo que se viene para nuestro estado en Junio y más allá, pero por el momento me gustaría hablar de los seis años anteriores y la administración del gobernador que dejará el cargo, administración en la cual trabajé y me desempeñé profesionalmente.

Hace aproximadamente seis años, muchos zacatecanos nos unimos a un proyecto que creíamos, llevaría a Zacatecas a un rumbo diferente y mejor. Lo creíamos porque el líder de ese proyecto era una persona joven, con buenas e innovadoras ideas, que se había probado en la administración municipal y como legislador local. Muchos decían que estaba “verde” y que le faltaba experiencia, pero muchos identificaban esa experiencia con la malicia y corrupción de los viejos entronados en el poder. Pero no solamente creíamos en el proyecto por Miguel Alonso, creíamos en el proyecto porque la toma de decisiones parecía diferente, más horizontal y desde nuestra moderada distancia se veía una disponibilidad y deseo de escuchar diversas voces, incluso algunas críticas.

Cuando se cerraron las puertas de la supuesta izquierda a este proyecto, en lo personal vi con malos ojos el salto al PRI. Era, es y seguirá siendo un partido autoritario, corrupto, clientelista y como un amigo lo puso tan elocuentemente: “un cáncer para México”. Pero aun así seguimos adelante dada la confianza que le teníamos al liderazgo. Muchos dirán que los que seguimos fuimos ingenuos o inocentes; que no conocíamos los alcances de los tentáculos priistas y puede ser que tengan razón pero en ese momento, mi optimismo juvenil me indicaba que podíamos realizar un cambio real en nuestro estado y que el partido solo sería el vehículo para llegar a este objetivo.

Seis años después, puedo honestamente decir que me equivoqué y que mi análisis fue el erróneo. Seis años después, el estado se encuentra en igual o peor circunstancias debido a la pobre y mediocre administración de los últimos seis años. No puedo acertadamente decir porque fue que esta administración falló de la manera en que lo hizo. Mi mejor estimado indica que fueron una combinación de factores: 1. El cáncer que es el PRI; 2. La falta de decisión y experiencia política del Gobernador y 3. El conformismo y cortoplacismo que invade la administración local.

No pude verlo de manera correcta hace seis años, pero ahora, después de haber trabajado en varias campañas y una administración priista, puedo asegurar que el PRI es un cáncer político en México y el hecho de buscar “buenos candidatos” entre sus filas es un ejercicio inútil. De que hay personas valiosas en el PRI, las hay; conozco a muchas de ellas, pero la cultura política que promueve tanto en campañas como desde el gobierno es algo muy difícil de combatir. Llena las filas de la administración pública de gente arribista que busca solo el puesto. Muchos dirán que esto pasa en todos los partidos y en parte es cierto, pero toda esta cultura política originó y fue puesta en acción por primera vez por el PRI.

Sin embargo, el PRI no es el único culpable. Miguel Alonso Reyes tendrá que responder por su incapacidad para cumplir sus promesas, instalar un gobierno efectivo y tomar decisiones fuertes y necesarias en los momentos correctos. Por más que esperamos acciones decisivas y de cambio de rumbo estas nunca llegaron. La corrupción que tanto se criticó de la gobernadora anterior y su hija fue replicada y aumentada por la familia del Gobernador a diestra y siniestra. En posiciones de poder instaló a personajes de la antigua y corrupta vieja guardia, algunos efectivos, pero en su gran mayoría viciados e ineficientes. No sé si la búsqueda del poder fue lo importante y una vez lograda los objetivos fueron olvidados o si simplemente fue una tremenda falta de preparación política para afrontar lo que significa ser gobernador de un estado. Tal vez nunca hubo la voluntad de cambiar las cosas; el personaje creo que sigue siendo bien intencionado (tal vez) pero profundamente vanidoso y egoísta; alguien que le interesa en demasía su imagen y que antepone está a cualquier intento de promover buenas políticas públicas.

Por último, hay que aceptar que la administración local en sí también deja mucho que desear ya que tiende a ser lenta y resistente a los cambios, algo muy difícil de transformar aun desde la oficina del gobernador. En este aspecto, Alonso Reyes intentó hacer algo al promover una nueva ley de la administración pública, pero al final se preocupó más en dejar su marca que en diseñar algo verdaderamente efectivo y eficaz para gobernar y administrar los recursos de todos los zacatecanos.

Desde el interior de esta administración pude ver como las decisiones se tomaban en cúpula y era poca la libertad que teníamos los servidores públicos de promover un cambio de rumbo. Lamentablemente la memoria es corta y tiende a olvidar de una administración a otra; los altos funcionarios probablemente encontrarán donde acomodarse o esconderse por suficiente tiempo, pero Miguel Alonso tendrá muchas respuestas que dar al haber defraudado por completo la confianza de millones de Zacatecanos.

Más Allá de Nuestras Fronteras (II)

Jesús Reyes

Por segunda vez en Voces Cruzadas, quiero enfocarme más allá de nuestras fronteras y analizar lo que sucede en otras partes del mundo. El pasado miércoles 7 de mayo del 2014 se realizaron elecciones generales en Sudáfrica, sin duda un país lejano y al que en muchas ocasiones no le prestamos atención. Sin embargo, deberíamos ya que es una de las potencias de la África subsahariana y uno de los países más importantes en vías de desarrollo como el nuestro. Ya si no por esto, está elección resulta de un significado especial ya que es la primera que se lleva a cabo después de la lamentable y reciente muerte de Nelson Mandela y también es la primera vez que la generación de jóvenes nacidos después de la era del apartheid puede ejercer su derecho al voto.

Para empezar, un poco de contexto; Sudáfrica hace ya 20 años logro liberarse del yugo de un sistema opresivo y dominador por parte de la raza blanca o afrikáans en contra de la mayoría negra llamado apartheid. El ejemplo de ser humano Nelson Mandela, junto con sus tantos aliados (negros y blancos, cabe mencionar) logró poner fin a este sistema mediante el uso de tácticas de resistencia civil pacífica en 1994 y entonces comenzó el trayecto de este país africano a través de la democracia. Desde ese entonces, el poder ha estado en manos del Congreso Nacional Africano, partido de tendencia social demócrata izquierdista que ha mantenido su liderazgo gracias a sus alianzas con fuerzas sindicales así como también sectores de la izquierda más radicales como el partido comunista.

Ya se cumplieron 20 años en el poder, sin duda demasiado tiempo, de un partido que si bien ha logrado avances significativos en términos democráticos en el país, también ha sido un partido infestado por escándalos de corrupción y no ha logrado llevar a Sudáfrica al verdadero desarrollo económico que saque a la mayoría de su gente de la pobreza. No obstante, en un país que sufrió tanto a manos de un sistema racista y de derecha, la oposición sigue siendo muy débil ya que sería muy mal vista una verdadera oposición de derecha. Lo más cercano que hay a esta oposición necesaria en una democracia en Sudáfrica es la Alianza Democrática, considerada centrista pero también liderada por antiguos activistas anti apartheid. Este partido es conocido por ser el más inclusivo y abierto a la política multi-racial, ya que tiene tanta representación blanca como negra y está encabezada por una mujer de raza blanca, Helen Zille.

Por primera vez desde el final del apartheid en aquella nación, el partido oficial no contó con el apoyo de los principales diarios y periódicos del país, quienes abiertamente se pronunciaron en contra del gobierno oficial y a favor de la opositora Alianza democrática. Estos hicieron lo anterior por los grandes escándalos en los que ha estado inmerso el partido en el poder. Primero que nada, estuvo el apoyo de dicho partido a la llamada ley de secrecía, la cual reservaba documentos oficiales de la luz pública y aseguraba la clandestinidad de ciertas operaciones gubernamentales, yendo completamente en contra del progreso internacional a favor de la transparencia y rendición de cuentas. En segundo lugar está el escándalo de Nkandla, una propiedad inmensa en manos del presidente Jacob Zuma que fue remodelada con inversiones millonarias y fondos públicos de origen fiscal.

Otra organización que dejo de apoyar al partido oficialista fue uno de los sindicatos más importantes del país, el de trabajadores metalúrgicos; con esto le dio un fuerte golpe al Congreso Nacional Africano. A pesar de todo esto, se esperaba que el partido dominante ganara las elecciones pero redujera su margen de victoria y control en las asambleas; y esto fue exactamente lo que sucedió. De haber obtenido un 66% de la votación en la elección pasada, el partido gobernante obtuvo un 62%, el cual no es un gran retroceso pero si indica el comienzo de una decaída y un desgaste natural de un partido que ha gobernado por tanto tiempo. Lo más interesante es el aumento de la popularidad de la oposición; la centrista alianza democrática obtuvo un 22% después de un mediocre 16% en el 2009 y mantuvo el poder en uno de los estados más importantes del país, Cabo del Oeste que incluye la segunda ciudad más importante del país, Ciudad del Cabo. Por otra parte, el recién creado Frente de Combatientes por la Libertad Económica (un partido de extrema izquierda surgido de antiguos miembros del Congreso Nacional Africano que comparten visiones más radicales y nacionalistas) obtuvo en su primera elección un interesante 6% de la votación.

Cabe esperar que, dentro de lo posible y sin recurrir a extremos, Sudáfrica entre dentro del futuro próximo al juego democrático de la alternancia, abriendo el poder a otras visiones, ideologías y maneras de gobernar; ya que de otra manera, es posible que surjan acciones violentas de descontento social como ha pasado ya en países como Venezuela, Ucrania o Siria, en donde el poder se ha mantenido en pocas manos durante mucho tiempo.

Viernes de silencio por callar y por tanto ruido

Por: Bruno Zarazúa

 “Al final, no recordamos las palabras de nuestros enemigos

 sino el silencio de nuestros amigos”.

Martin Luther King

Una persona que se informa y toma parte de la vida política, económica y cultural de su pueblo, puede llamarse ciudadano, porque siendo participe de la transformación de un pueblo es, como se escribe la historia.

La apatía que se le tiene a los temas políticos es entendible, todos dicen de uno y de otro: “es más de lo mismo”. Entre tanto alboroto y algarabía que causan las campañas para la promoción del voto, y después de tres meses de bombardeo audio visual, se entiende que ya nadie quiera saber nada de política.

Pero es justo dentro de la política donde se toman todas las decisiones que afectaran a nuestra cotidianeidad y a nuestras propias decisiones, no importa si eres empleado, “nini”, constructor, burócrata, comerciante, estudiante, jubilado o Godínez, todos vamos dentro del mismo barco. Porque con cada decisión que se toma en la cámara de  Senadores y en la de Diputados afectan directamente a nuestro presente y nuestro futuro.

Es justo este momento, fuera del ruido de las campañas de promoción y publicidad, en el que se vuelve más importante la participación ciudadana, se requiere de estar atentos e informarse de lo que ocurre en el país. Pero entre tanta cosa que se dice, tanta cosa que pasa, y otras tantas que se callan, pareciera que ya nadie sabe lo que realmente pasa. Es por eso que debemos de tener criterio e informarnos de varias fuentes para que nadie nos diga si está bien o está mal lo que pasa.

Circula por la red un llamado a la movilización #ContraElSilencioMX , el llamado es para salir a las calles y protestar en contra de la Ley Telecom, el comunicado que está ya en la red, justifica su convocatoria diciendo que el internet dejará de ser libre, que cerraran blogs que hablen en contra de los políticas de gobierno. Antes de salir a las calles les diría a río revuelto ganancia de pescadores, infórmense antes de actuar. Es en las leyes secundarias de la Ley de Telecomunicaciones, en donde supuestamente se dice esto de cerrar blogs y suspender comunicaciones; lo que la propuesta de Ley dice es que se suspenderán comunicaciones cuando estás representen un atentado a la Seguridad de Estado, es decir, a menos que  estés planeando poner bombas en los pinos, no te preocupes, tu blog no será cerrado ni aun que fueras Chumel Torres y sus mentadas de madre. Por qué en México la constitución nos garantiza libertad de expresión.

Aunque no coincida contigo defenderé tu derecho de expresarlo, porque al final de eso debería de tratarse la política de defender ideales y proyectos, no de campañas y ruido.

Mi postura es que se abra al debate y al dialogo las propuestas que están en las cámaras, brindando a la ciudadanía mayor certidumbre de que sus voces están siendo escuchadas, la censura y el control no deben de ser la solución, se debe de velar por el respeto a las garantías constitucionales.

La peor de las actitudes es la indiferencia, varios nos lo han recordado entre ellos Stephane Hessel, no calles las injusticias, participa activamente en la vida política de tu lugar, intégrate. Somos más los que queremos hacer las cosas bien, los que creemos que se puede hacer un gobierno transparente y que trabaje por su compromiso con la sociedad y de nadie más.

Hasta la próxima.

Más allá de Nuestras Fronteras

JESÚS REYES

En esta ocasión por cuestiones de tiempo escribo una colaboración más corta de lo normal (lo cual estoy seguro algunos lectores agradecerán), pero acerca de un tema extremadamente importante en mi opinión. Muchas veces, a aquellos que nos importan las cuestiones políticas, nos vemos interesados solamente en aquellos asuntos de interés nacional. De vez en cuando, por la importancia que tiene, volteamos al norte y analizamos lo que pasa en Estados Unidos y ya si hay una situación severa de crisis volteamos a algunos otros países como en estos momentos Siria, Ucrania y Venezuela.

Sin embargo, considero muy importante que veamos más allá de nuestras fronteras, que como ciudadanos responsables e interesados en la política estemos al pendiente de qué sucede en otros países. Por esta razón, el día de hoy, y en consecuentes entregas de colaboraciones con este mismo título, les haré una breve reseña de las elecciones internacionales que han sucedido en estos primeros tres meses del año.

La primera elección del año se dio el 5 de enero en la asiática nación de Bangladesh, y es la primera que analizare en esta serie de entregas. Muchos podrán preguntarse porque nos debería de importar esta nación. Mi respuesta simplemente sería que su localización geográfica la hace estratégica en el continente asiático, ya que se encuentra entre las esferas de influencia de dos importantes naciones emergentes como India y China; además, Bangladesh tiene una gran parte de población musulmana, la cual la coloca en una conversación interesante acerca del radicalismo islámico tratándose de posicionarse en el control del gobierno de ciertos países.

En este convulsionado país asiático (en el cual cabe mencionar que todos los principales líderes políticos son mujeres), ha gobernado desde el 2009 la secular y centro-izquierdista Liga Awami, la cual fue responsable de llamar a elecciones después de 5 años de estar en el poder. Sin embargo, por la manera unilateral en la que este partido había llevado las riendas del gobierno, el principal partido opositor, el centro-derechista e islamista Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP) desde el 2013 condujo una serie de huelgas generales junto con sus aliados que llevaron al país a una cercana clausura absoluta de labores, demandando que el gobierno se disolviera y que tomara las riendas un gobierno interino que llamara a nuevas elecciones.

Dado que estas condiciones no fueron satisfechas por el gobierno, este partido y sus aliados decidieron boicotear completamente las elecciones de enero y no participar en ellas. Esto llevo a días de violencia y disturbios en las calles de todo el país, en donde hubo excesos violentos de ambos lados; con el gobierno tratando de controlar los disturbios de manera autoritaria pero también la oposición recurriendo a actos violentos e incluso terroristas para desestabilizar al gobierno. Al final de cuentas las elecciones se llevaron a cabo con una participación electoral de apenas un 51.37% de los votantes, y como era de esperarse, el partido gobernante obtuvo casi el 80 por ciento de los votos ya que no tenía ninguna competencia real dentro de las urnas.

A pesar de todo esto, varios actores internacionales y organizaciones no gubernamentales han aseverado (con encuestas en mano) que aun cuando la oposición hubiera participado, lo más seguro es que el partido oficialista hubiera retenido el poder, no con la amplia mayoría que logro pero sí teniendo más legitimidad debido a que hubiera habido más participación electoral. La primer ministro reelecta, Sheikh Hasina, ha dicho que está completamente dispuesta a colaborar con la oposición y compartir el gobierno con ella, pero que solo si están dispuestos a participar de manera institucional y sin salirse a los causes de violencia que hasta el día de hoy han dejado 21 muertos y decenas de heridos en ese país.

Cabe esperar que la situación se resuelva, que el gobierno deje de usar los recursos a su alcance para reprimir los deseos del pueblo, pero que también la oposición decida llevar sus expresiones de manera, si no institucional, mínimamente no violenta. Por lo pronto, ya que el nuevo gobierno ha tomado las riendas, no se puede esperar un cambio radical en el futuro, sobre todo porque la opinión internacional está prácticamente ausente, pero desgraciadamente, probablemente seguirá habiendo disturbios y protestas.

Con esto los dejo y les adelanto que en futuras entregas hablaremos del referendo constitucional en Egipto (un país tan importante debido a las protestas continuas que ha vivido y su lugar estratégico dentro del medio este) y nos acercaremos un poco a tierras más conocidas analizando las elecciones en Costa Rica, El Salvador y Colombia.