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Xavier López "Chabelo"

Chavo Ruco por decreto

por Bruno Zarazúa

Se necesita mucho tiempo para llegar a ser joven.

Pablo Picasso

¿Hasta cuando se deja de ser joven?, es una pregunta que ha sido recurrente en mi cabeza en los últimos días, por lo que me di a la tarea de investigar un poco al respecto. Aquí les comparto un poco de lo que encontré. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la juventud como la población que se encuentra en un rango de edad de entre los 10 y los 20 años de edad, según la convención de los Derechos del Niño y la UNICEF se es infante entre los 10 y los 18 años, para Naciones Unidas, se es joven si tienes entre 15 y 24 años, para el Banco Mundial el rango de juventud esta entre los 12 y los 24, y la Ley de Juventud del Estado de Zacatecas dice que se es joven por decreto si tienes entre 12 y 29 años de edad.

Si analizamos esta ambigüedad de definiciones podemos concluir que incluso para las autoridades mundiales no está bien definido cuando se comienza a ser joven y cuando se termina de serlo.

Pero bueno aterrizo el tema en el ámbito local. El 13 de Mayo de 2014, fue publicada la Ley de la Juventud del Estado de Zacatecas, donde por mandato y decreto de Ley se establece que se es joven si se tiene entre 12 y 29 años 11 meses de edad. El día que comenzó a ser vigente esta Ley deje de ser joven en el mismo momento, pues tenía cumplidos ya 30 años de edad.

Así que si tienes 29 años y algunos meses, disfruta tus últimos días de juventud, puesto que por Ley muy pronto dejaras de ser joven. Y con esto se van muchos beneficios como el bono al primer empleo, apoyos y becas emitidas por la Subsecretaría de la Juventud, y también quedas excluido de todos los programas del IMJUVE.

Es entonces el momento de que comiencen a llamarme señor y aunque me negaba a aceptarlo por decreto de ley soy Chavorruco.

Y es que en México somos poco más de 17 millones de personas en los 30’s, en Zacatecas la población que por ley es chavorruca corresponde a un 16.18% lo que es 275 mil personas aproximadamente.

Me atrevo a decir que la mayoría de estas personas aun cuando sean madres o padres, muy pocos abandonan por completo el rol de joven, es cierto que se asumen mayores responsabilidades, y la experiencia adquirida a esta edad, nos da  más de seriedad en nuestras decisiones, pero casi ni uno dice ya no soy joven. Pero por ley ya no lo somos.

Pero bueno para los que aún son jóvenes aprovechen todos los beneficios que les da esta etapa de la vida y para los que dejamos de serlo vayamos pensando en afiliarse al INSEN. XD

Regresando al análisis de la Ley de la Juventud expongo algunos puntos que no me quedan muy claros debido al principio de Universalidad establecido en su artículo 3, que en grandes rasgos dice, que la ley aplica para tod@s las personas que cumplen el rango de edad establecido. Se dice ser Universal pero por si misma es sectaria, debido a que va dirigida a la población dentro de un rango y excluye a quien no.

El articulo 2 estable que el Universo de  jóvenes puede contender en procesos electorales, cuando a los 12 años no se tiene ni siquiera credencial de elector, lo que bien es cierto, es que se debe de inculcar desde temprana edad el civismo de la participación e involucramiento ciudadano.

El postulado que me causa mayor confusión es el artículo 8 en su fracción séptima, donde dice al calce “Los derechos a la salud de los jóvenes son: disfrutar y ejercer plenamente su sexualidad, para mantener una conducta sexual, una maternidad o paternidad responsables, sanas, voluntarias y deseadas”  este fragmento contrapone la legislación penal en la materia y vuelve realidad los memes donde se decía eso de legalizar a las de 16, si no lo vuelve totalmente legal pone en punto de controversia la legislación al respecto.

A mi muy humilde punto de vista esta ley requiere de algunas adecuaciones, por lo que les invito a dar su punto de vista y opinión al respecto, sobre todo si estas apunto de dejar de ser joven o ya legalmente ya no lo eres. Hasta la próxima.

Juventud ¿el ahora o el mañana?

“Por la esperanza del mañana sacrificamos el hoy,

Sin embargo la felicidad siempre está en el ahora.”

Jiddu Krishnamurti

Hace poco platicando con amigos, surgió el tema sobre la situación actual de nuestro bello México, la postura de algunos de ellos era: “todo está terriblemente mal, diciendo que no existe otra solución más que la de la revolución”, pintando el panorama desolador y posicionando al país como el mismo infierno.

Si bien es cierto que no es la gloria un país, donde más de la mitad de la población vive en condiciones de pobreza, donde el homicidio y el secuestro en muchas ocasiones queda impune, donde la corrupción y la avaricia de pocos merman los esfuerzos de muchos, lastimando gravemente a nuestra sociedad. No, definitivamente algo no anda bien y estos no son signos de buena salud.

También es cierto que polarizar al extremo el escenario lo que origina es perplejidad más que otra cosa.

No se trata de cerrar los ojos y negar las injusticias, tampoco se trata de cometer suicidio colectivo ante la falta de alternativas para poder vivir. Se trata de ser objetivo y proponer; más allá de polarizar ideologías deberíamos encontrar convergencias para así llegar a soluciones.

El insistir en negar los avances que ha tenido el país a través de los años, es un insulto y un menosprecio al esfuerzo de miles de familias que con su trabajo diario, han logrado de la nada construir un patrimonio para que las siguientes generaciones tengan mayores oportunidades de las que tuvieron en su momento. ¿Cuántas historias conocemos de padres de familia que sin estudios universitarios han logrado que sus hijos tengan licenciatura? Permítanme incluirme en esta lista.

No es algo para agradecer al gobierno, pues es su obligación el brindar estas oportunidades, pero es signo de que los trabajos se están haciendo. Claro que queda mucho por hacer, es entonces donde nosotros los jóvenes debemos hacernos presentes para que al igual que nuestros padres han luchado para legarnos un futuro más próspero, hagamos lo propio para que a las siguientes generaciones les toquen condiciones más favorables para su desarrollo.

Donde quiera se escuchan llamados a las juventudes para transformar y regenerar el país, desde distintas posturas. Dicen unos y otros que en los jóvenes esta la respuesta y esto es verdad. En esta generación tenemos la ventaja del acceso a la información, suerte que las anteriores no tenían, lo que favorecía a la opacidad, el oscurantismo y a las prácticas por debajo de la mesa.

Otro distintivo es la interconectividad en el flujo de información, ahora todos nos damos cuenta de lo que sucede y de quienes son los que tranzan y se enriquecen a costa de todo y de todos, llevándose entre las patas a luchadores sociales, puritanos, conservadores e ideólogos por igual, que no tienen mayor crimen más que interesarse y ser partícipes de la política. Esto debe terminar. Los convocantes de las juventudes, deben examinarse en introspectiva y a conciencia, para rectificar su actuar en caso de ser pertinente, pues las acciones de algunos no son congruentes con lo que tanto manifiestan, provocando en la juventud ganas de no querer saber nada que tenga que ver con política ni con políticos.

Desde aquí hago un llamado a los dirigentes para que prediquen con el ejemplo y nos brinden a nosotros los jóvenes los espacios para lograr tener incidencia en el rumbo de la sociedad. ¡Pero ya! No hay que esperar a ser absorbidos para ser permisivos. Necesitamos ser representados, que las propuestas que entre nosotros surgen sean escuchadas y puestas en marcha. La corrupción debe terminar junto con la avaricia de pocos, el reparto de la riqueza debe de ser equitativo. Porque las oportunidades las existen para todos.

Exijamos lo que nos corresponde, porque juventud no es sinónimo de inexperiencia. Seamos ciudadanos activos, en todo momento exigiendo el cumplimiento de nuestros derechos, permanezcamos permanentemente vigilando el ejercicio de los recursos, pero también siendo proactivos proponiendo para mejorar.

Como siempre agradezco su lectura y sus comentarios. Hasta la próxima.