Tag Archives: Movimiento

Y después ¿Qué?

Rogelio Cárdenas Vargas

El caso de los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos forzosamente en Iguala, Guerrero ha provocado el horror en la sociedad mexicana, en diversos estados se han manifestado pidiendo la aparición de los estudiantes normalistas, vivos se los llevaron, vivos los queremos es la consigna general.

Es innegable que este hecho es una prueba para el gobierno de Peña Nieto, la prensa internacional está pendiente del caso y se incrementa día con día la presión social.  La renuncia del gobernador Aguirre está en el aire, los vínculos de las autoridades de diversos municipios con el narco van surgiendo, al igual que fosas clandestinas con restos humanos que hacen ver el horror que se vive en ese estado.

Lo deseable es que los estudiantes normalistas aparezcan vivos, pero el sentido común dice que lamentablemente no lo están. Pero y si aparecen ¿qué? ¿Se terminó el horror? ¿Se cesaran las manifestaciones? ¿Esperaremos a que ocurra el siguiente acto de horror mexicano?

No quiero ser pesimista, pero han pasado tantas tragedias como intentos fallidos de despertar de la sociedad, que este hecho me hace pensar que lamentablemente al paso de algunos meses regresaremos a lo mismo, una sociedad dormida y una clase política desinteresada por la realidad de los mexicanos e interesados solamente en la rapiña de nuestros recursos.

El que este nuevo movimiento social sea un movimiento principalmente compuesto por jóvenes, no me da más esperanza, el movimiento #YoSoy132 cuya exigencia principal era la democratización de los medios, se fue disolviendo poco a poco hasta la nada y sin lograr su propósito, que los medios informaran de forma veraz a la sociedad y sin democracia en nuestros medios masivos.

¿Qué podemos hacer? Pues no lo sé, ya no es cuestión de ideologías, Aguirre fue abanderado por el PRD al igual que el alcalde de Iguala y de quien se presume este estrechamente vinculado con el narco. El Gobierno Federal a cargo de un priísta, es culpable ya sea del desconocimiento de los vínculos de las autoridades con el narco o por la omisión en la actuación a tiempo para evitar una tragedia de esta magnitud, su incapacidad para mantener el estado de derecho sale a flote.

Y es que nuestras instituciones cada día pierden un poco más de su credibilidad, o ¿en qué institución se puede confiar? ¿Las fuerzas armadas? ¿Policías? ¿Partidos? ¿CNDH? ¿Gobierno? ¿La Corte? No hay institución pública que dé certidumbre en nuestro país.

Es tan grande la distancia entre la clase gobernante y la sociedad que las líneas de actuación cargadas de ideología han dejado de existir, son lo mismo, la élite en el poder son un ente monstruoso que busca solo el beneficio cupular.

Y nosotros seguimos sin reaccionar, algunos promoviendo el discurso trillado de que cada quien haga lo que le toque bien y ya está, sin mirar a otro lado, tu se honrado y trabajador y todo irá bien, fomentando el individualismo, cuando lo que hace falta es menos YO y más NOSOTROS, al grado de que se han escuchado críticas a los jóvenes que piden la aparición de los normalistas diciéndoles que lo único que quieren es faltar a clase, que eso es en Guerrero y ya está,  mostrando una total falta de empatía entre nosotros, algo vergonzoso e inhumano. Los que logran sacudirse un poco el pasotismo, al cabo de un tiempo caen en el desánimo por la falta de apoyo del resto de la sociedad o por la cerrazón de los gobernantes a escuchar sus demandas.

¿Hay esperanza?, siempre la habrá, de eso vive la sociedad mexicana aunque no hagamos nada para convertir la esperanza en realidad.