Tag Archives: Recomendación Musical del Martes

Neoclasismo de Vanguardia

El ambiente reformatorio se vuelve tema de moda y hasta cotidiano en nuestro bello pero vapuleado país. Igual hablamos de reformas jurídicas en materia política o hacendaria que de telecomunicaciones o financiera.

Ante esta oleada de reformas para “construir un nuevo país”, no podrían faltar aquellas del corte sociológico; y es que en días pasados recibimos la honrosa noticia de contar ahora con una nueva clasificación de “clases sociales” que a decir de la grandiosa Secretaría de Economía son:

  • Clase Baja Baja: aquella grande concentradora (tendiente al monopolio) del 35% de la población del país (cerca de 40 millones), entre los que destacan trabajadores temporales inmigrantes, comerciantes informales, desempleados, y aquellos que “desperdiciando las múltiples oportunidades de desarrollo” viven de la asistencia social.
  • Baja Alta: con el honroso 25% de la población (cerca de 30 millones de mexicanos) y en donde ubican principalmente a campesinos y obreros.
  • Media Baja: con 20% de la población (poco más de 20 millones), donde encontramos oficinistas, técnicos, supervisores, artesanos calificados.
  • Media Alta: con 14% de la población (arriba de 15 millones), donde ya destacan hombres de negocios y profesionistas exitosos.
  • Alta Baja con 5% de los habitantes, poco más de 5 millones de personas y que se integra por “familias que son ricas de pocas generaciones atrás”, pero cuyos “ingresos económicos son cuantiosos y muy estables”.
  • Alta Alta: el selecto 1% de la población, poco más de 1 millón de mexicanos y que se integra por “antiguas familias ricas, que durante varias generaciones han sido prominentes”.

Muchas reflexiones pueden suscitarse al respecto y quizás sería materia de mucho análisis. Sin embargo abordaré las que en el momento me vienen a la mente con mayor insistencia:

  1. Cambiar la clasificación de clases sociales para llegar a lo que denomino “Neoclasismo de Vanguardia”, ¿En que cambia la situación de los integrantes de cada “clase”? ¿Acaso volvemos al principio fundamental del cambiara para permanecer igual?
  2. ¿En dónde quedó el país “clasemediero” pregonado como logro del panismo? ¿Acaso no encontramos al 80% de la población clasificado dentro de la clase “media baja” para abajo y 60% en las clases bajas (a pesar de la enorme distinción que con esta clasificación puede dar ser de entre los bajos, los menos bajos)?.
  3. Encontramos indudablemente, y para no desentonar con las clasificaciones mundiales, al selecto 1% poseedor de la mayor parte de la riqueza en la nación, pero observamos la llegada de un nuevo 5% (¿acaso políticos y empresarios prominentemente favorecidos por el sistema y el erario público?) que han logrado superar la barrera “clasemediera” para al menos ver de cerca la espalda del selecto 1%.
  4. Si nos apegamos a la clasificación, algunos podemos considerarnos afortunados por avanzar a base de trabajo, uno o dos escalafones en la clasificación, pero no deja de lastimar la alta concentración en los bajos estratos. Nuevamente ¿De qué les sirve la nueva diferenciación?
  5. Finalmente y quizás la observación más importante es que no deja de sorprender la poca congruencia entre las acciones de gobierno. Por un lado la nula sensibilidad social, moral y hasta política que se tiene para con la ciudadanía en la que ahora, en una maniobra que margina incluso en el discurso a los ya de por sí marginados, da evidencia de las fallas del modelo económico, y de ahí por otro lado, la poca alineación que ese diagnóstico tiene para con el proceso reformatorio de consolidación neoliberal, que evidentemente es causa importante de la concentración de la riqueza y el ingreso que el Neoclasismo de Vanguardia que la nueva clasificación evidencia.

Seguimos viviendo en un país de contrastes y lamentablemente no se percibe un espacio por el que se vislumbre un cambio favorable.

Lo sorprendente es que ante la situación social existente, el Gobierno se permita volver oficiales este tipo de clasificaciones. ¿Ignorancia o insensibilidad? Al tiempo.

Y mientras las reformas para mover a México siguen, mejor movamos un poco el cuerpo y el sentido musical al disfrutar de Juan Luis Guerra y “La llave de mi corazón” que igual mezcla el ritmo y cadencia latina del merengue, que el mambo, el son y el interesante toque del Jazz. Y claro, para disfrutarla mejor, debe ser en vivo. (https://www.youtube.com/watch?v=RcuF_ROWtqc)

El Desarrollo Social Fascista

Ya tocaba en mi anterior aportación, que algo anda mal en un mundo que tolera tanto en bien de los pocos y se muestra intolerante ante lo que pudiera resultar en beneficio de los muchos.

 Así, igual nos topamos con gente, que en la legítima coincidencia con los ideales neoliberales (aún ante su desconocimiento teórico), apoya el otorgamiento de subsidios para los grandes entes privados que son eterna promesa de panacea del desarrollo a través de la “inmensa (pero pendiente) generación de empleo”, que con gente (en muchas ocasiones la misma), que critica la cantidad de recursos destinados a programas sociales, que si bien son mal empleados con fines electoreros, representan en muchos casos la única alternativa de supervivencia de muchos ciudadanos en situación de vulnerabilidad.

Hasta aquí todo dentro de la normalidad y deshumanización que cada vez caracteriza más al mundo pero, ¿qué sucede cuando la Secretaria de Desarrollo Social (¡sí!, aquella personalidad encargada de palear el desamparo y la desdicha de aquellos que a pesar de amplios esfuerzos no logran superar el aniquilante yugo de la pobreza y la marginación), plantea tan a la ligera el retiro de apoyos del Programa Oportunidades a padres que tengan más de tres hijos?

Sencillo; sucede que la visión del desarrollo social comienza a cobrar un corte indudablemente fascista; y es que, si bien es cierto  que los recursos públicos no dan para apoyar a todas las personas en situación de vulnerabilidad y que algunos grupos de beneficiarios encuentran en ellos no una forma de subsistencia, sino una forma de vida cómoda a costo de apoyos sociales de diferentes vertientes, también es cierto que la mayor parte de este extracto de la población, sufre efectivamente de la falta de oportunidades de empleo, la falta de acceso a la salud, a la educación, a la cultura, en fin, la falta de acceso a una vida digna.

Ahora, ¿no son acaso, todas esas carencias, derechos y garantías que otorga la constitución y por tanto deberían ser evitadas a través de su atención por parte del Estado?

Así debería ser, pero mientras ese Estado reniegue de ellos y a su vez  siga permitiendo el enriquecimiento ilegítimo (aunque en ocasiones disfrazado de lícito) de muchos de sus funcionarios y políticos coludidos con empresarios de alcurnia pero de poca monta moral, no podremos percibir una solución en beneficio de los “perdedores de siempre”; mientras ese Estado, de muestras de su insensibilidad en el actuar y hablar de sus altos funcionarios, no podremos aspirar más que al alejamiento continuo y cada vez mayor de aquel concepto cada vez más distante de, Estado de Bienestar; y mientras aquellos que no formamos parte de ninguno de estos grupos nos mantengamos indiferentes ante la desdicha de esos vulnerables, no podremos aspirar a un verdadero cambio, no en la visión del Estado, sino en la visión de la vida cotidiana de las futuras generaciones.

Creo que ahí debemos ubicar la verdadera preocupación.

Y mientras guardo la esperanza de que las cosas cambien, y de que la buenaventura experimentada en carne propia se propague por todos esos sectores vulnerables, les comparto la grande obra de Liszt que trasladara al plano musical la grandiosa Divina Comedia de Dante Alighieri. Dejemos entonces, que el dramatismo de la primera parte de la Sinfonía de Dante (https://www.youtube.com/watch?v=hko1TNkgUUE ), nos lleve por un recorrido de lo que en el imaginario religioso representa el destino para todos aquellos que mantienen su indiferencia ante los tiempos de crisis moral que hoy vivimos.

Me despido nuevamente con el deseo de mejoría y recuperación de nuestro compañero Óscar Tostado y de fortaleza para toda su familia. #FuerzaOscar

El Club de los Elegidos y los Perdedores de Siempre

EDUARDO HERNÁNDEZ

David J. Rothkopf publicó en 2008 su libro El Club de los Elegidos: Cómo La Élite del Poder Global Gobierna El Mundo; a partir de su lectura me surgió un especial interés acerca de la disparidad en el ejercicio del poder en sistemas de gobierno que se dicen democráticos y de una de sus consecuencias ineludibles: la desigualdad.

Algo debe estar mal en el mundo en el que es tan mal visto el otorgamiento de subsidios públicos a la gente en situación vulnerable que por consecuencia se hacen acreedores incluso al mote de “mantenidos”, pero en el que a la vez se paga con dinero público, un rescate bancario y un rescate carretero quebrados a consecuencia de malas y abusadoras administraciones privadas, mismas que ya no irónicamente sino desvergonzadamente y por consecuencia, se convierten en beneficiarios de muy cuantiosos subsidios.

Algo debe estar mal en un mundo en el que el 1% de la población concentra alrededor del 50% de la riqueza mundial; en el que como lo documenta Rothkopf, un grupo del alrededor de 6000 individuos (dentro del cual se encuentra Ernesto Zedillo) toma las decisiones que guiarán el mundo, en la mayoría de los casos en beneficio propio o de sus intereses y en el que por consecuencia, el poder público y la política sirve a esa élite gradualmente más poderosa.

En fin, algo debe estar mal en un mundo en el que los bancos centrales y las instituciones financieras internacionales, son como lo dice Joseph Stiglitz, por y para el 1 por ciento; en donde todo el marco jurídico y normativo avala y legaliza la búsqueda de rentas a costa de la creación de una sociedad cada vez más desigual y en donde las crisis económicas provocadas por esas Élites del Poder, afectan siempre en mayor medida a los más pobres, esparciendo por el mundo una infranqueable ola de  “Desigualdad para Todos” (Robert Reich dixit).

No son frases al aire las que aquí enuncio; todas ellas están respaldadas por datos generados por investigadores, instituciones y políticos, en algunos casos, aquellos mismos que han servido a ese poder y que hoy comienzan a reconocer inevitablemente las falencias de los modelos por ellos impulsados. Para muestra:

  • El 1 por ciento más rico de la población mundial ha incrementado su participación en la renta entre 1980 y 2012; por ello 210 personas se sumaron al selecto club de los que posen más de mil millones de dólares.
  • La riqueza de 1,426 personas asciende a 5.4 billones de dólares;
  • La mitad más pobre de la población mundial posee la misma riqueza que las 85 personas más ricas del mundo, aunque “orgullosamente” en México tenemos a unas cuantas de esas 85.
  • En Estados Unidos, el 1% más rico ha acumulado el 95% de la riqueza generada después de la crisis de 2009, mientras que el 90% más pobre lo es aún más.
  • El total de transferencias (beneficios sociales con recursos públicos) hechas en Estados Unidos al 30% de la población más adinerada, es superior al 110%, mientras que las hechas al 30% más humilde es de apenas el 80%; ¿alarmante? El caso México tiene una relación de 200% aproximadamente para los ricos, contra 50% para los vulnerables. ¡Así es, denigrante!
  • En los países en los que se ha recortado el gasto social como parte de las políticas de austeridad impulsadas por los neoliberales, han tenido un menor crecimiento o una disminución en el Producto Interno Bruto. Como ejemplo, Grecia disminuyó aproximadamente 17% su gasto social de 2007 a 2013, teniendo una disminución del PIB aproximada del 23% en el mismo periodo. Mientras tanto, los ingresos conjuntos de los 10 más ricos del Europa, superan el costo total de las medidas de estímulo aplicadas en la Unión Europea entre 2008y 2010 (217,000 millones contra  200,000 de euros)
  • Pero en una crisis está claro que todos pierden, sin embargo ¿quién pierde más?. De 2007 a 2010, el cambio en el ingreso del 10% más adinerado fue cercano al -7%, mientras que el del 10% más vulnerable fue cercano al -10%.
  • En la India, la mitad de los multimillonarios ha forjado su fortuna a través del control de sectores rentistas, es decir, aquellos de recursos exclusivos a los que se accede mediante permiso o concesión del gobierno, como la minería, la construcción, el petróleo, etc.
  • En Estados Unidos las actividades de “lobby” son comunes, por lo que las empresas privadas invierten miles de millones de dólares en el cabildeo económico con legisladores y tomadores de decisiones para promover reformas a su favor (se estiman 3,300 millones en 2012 y 3,200 en 2013 en el nivel federal), redituándoles entre otras cosas, en la desregulación económica y en tasas impositivas marginales bajas que vuelven regresivos los sistemas impositivos. Mientras tanto en México el “lobby” es ilegal, pero no importa, para eso tenemos partidos repletos de representantes de los intereses privados; para muestra el PVEM y las denominadas “telebancadas”

Olvidaba mencionar que varios de estos datos provienen de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ese ente de 34 países que ha impulsado tantas reforma de corte neoliberal, datos que interpreto como un reconocimiento tácito de los errores cometidos y la poca efectividad de las medidas impulsadas.

Para concluir, pensemos en las consecuencias. El impulso de políticas públicas que acrecientan voluntaria o involuntariamente la desigualdad conlleva a efectos irreversibles de riesgo social cuyos efectos se acentúan en la población joven, marcando en muchos de sus casos el destino de sus vidas de manera poco afortunada o desafortunada; la desigualdad afecta en mayor proporción a los sectores vulnerables afectando la posibilidad de tener una vida digna.

La falta de control en las instituciones políticas produce su debilitamiento y provoca que los gobiernos trabajen para las élites económicas en detrimento de las mayorías. Orientar la mayoría de los beneficios sociales hacia el sector privado, bajo el pretexto de que esto impulsará la economía y sin la regulación adecuada que permita una contraprestación por el daño ambiental y social entre otros, acentuará más la desigualdad y por consecuencia el descontento social.

Ya lo decía Louis Brandeis, ex Juez del Tribunal Supremo de los Estados Unidos “podemos tener democracia, o podemos tener la riqueza concentrada en pocas manos, pero no podemos tener ambas”.

Por otro lado, invertir más en nuestra sociedad a través de la educación de calidad, generación y acceso a tecnología, construcción de infraestructura social, ciencia e innovación, además de mejorar la regulación y construir un estado institucionalmente fuerte, daría lugar a un mayor dinamismo económico y una mejor integración social, que en conjunto permitiera ofrecer oportunidades reales y provechosas a un sector más amplio de la sociedad. Tomémoslo en cuenta y reflexionemos si en verdad estamos impulsando reformas para “mover a México”.

Evitemos seguir beneficiando al Club de los Elegidos y perjudicando a los Perdedores de Siempre.

Para terminar y no dejar de lado la #RecomendaciónMusicaldelMartes, hoy hay que darnos el tiempo de escuchar a Rubén Blades, uno de los exponentes más importantes de la música latina (uno de mis favoritos) y político que ha impregnado su obra de un elocuente sentido de protesta y movimiento social; muestra de ello, su famosa canción “El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés”. Espero que la disfruten. ( https://www.youtube.com/watch?v=VDQuDF38Dzg ).

Nos leemos el próximo martes, quizá con más escritos sobre el complejo tema de la desigualdad.

Me despido con los deseos de recuperación de nuestro compañero Óscar Tostado y todos sus compañeros de vocación. #FuerzaOscar

El Laicismo y el Estado Laico (Tercera Parte)

Implicaciones del Estado Laico

En esta última entrega del pequeño trabajo “El Estado Laico y el Laicismo”, llegaremos a la parte más importante, y con ello me refiero a su aplicación, es decir, las implicaciones del Laicismo en la vida cotidiana.

Hablar de un Estado Laico no implica únicamente la referencia a la separación Iglesia-Estado, como comúnmente nos viene a la cabeza su mención; su conceptualización va más allá, tiene impacto en varios aspectos de la vida pública y política, y su aplicación cobra una importancia relevante en el proceso de creación de una verdadera ciudadanía.

El Laicismo aplicado al Estado se orienta a promover los valores de tolerancia, libertad y respeto con sus derivadas implicaciones principalmente en tres vertientes: 1) creencias religiosas, 2) respeto a los derechos sexuales y 3) el ejercicio de la ciencia e investigación en disciplinas científicas como la bioética, esta última considerada hoy indispensable para la configuración de un verdadero Estado Laico.

En la primera vertiente, la más conocida por el grueso de la población, el Estado Laico debe ser garante del ejercicio de los derechos y obligaciones civiles y políticas, sin ningún sesgo religioso, a fin de generar condiciones que permitan la sana convivencia entre los distintos dogmas, aún cuando en su territorio habite una mayoría poblacional afín a determinado credo. El Estado debe recordar en todo momento que no se gobierna solo para las mayorías y por tanto las autoridades políticas deben mostrarse en sus marcos normativos y operativos, siempre neutros en su comportamiento y ejercicio para garantizar el pleno respeto a las creencias religiosas de todos sus gobernados.

En la segunda vertiente, un Estado Laico debe garantizar también la libertad en las preferencias sexuales de los ciudadanos, así como el ejercicio de la sexualidad libre de violencia, entendiendo que dichas garantías se limitan también a la generación de condiciones normativas e institucionales que permitan su ejercicio. Debe ser además, promotor y garante de métodos de planificación familiar, como un método de control demográfico y un elemento que permita a su vez garantizar la salud pública.

La importancia de la libertad en las decisiones sexuales, radica fundamentalmente en que estas pueden marcar para bien o para mal,  al ser humano de por vida; por tanto dichas libertades deben existir, aún en el hipotético caso de que nadie las ejerciera.

Finalmente, en el caso de la tercer vertiente, el Estado Laico debe garantizar la libertad de decisión del ser humano, basándose en el comportamiento biológico, en el ejercicio de su propia naturaleza y su vinculación con la ética y moral, pero entendidas estas desde una perspectiva independiente de cualquier dogma religioso. Es precisamente este el principio básico de la bioética y partiendo de ello, debe garantizarse al ser humano la libertad de decidir sobre su cuerpo por voluntad propia, punto donde se genera la mayor controversia por ser el origen de aspectos tan delicados como el derecho al aborto y a la eutanasia.

Es menester que el Estado garantice en su marco jurídico la libertad de ejercicio de estas prácticas, independientemente de que en el ente individual se decida ejercerlas o no. No se trata de una cuestión de religión, sino de una acepción meramente civil, que debe ser considerada como un derecho fundamental a respetarse en cualquier Estado que se base en los principios del Laicismo.

Cabe hacer énfasis en que para la constitución verdadera de un Estado Laico,  las políticas públicas de ningún tipo, menos aún las de salud y educación, deben estar fundamentadas en ningún dogma religioso. La diferencia radica en gobernar bajo una perspectiva científica, no religiosa, pues solo un marco legal e institucional laico garantiza que cada quien gobierne su vida conforme a sus principios y dogmas individuales, para tomar decisiones sobre su vida pública, social, sexual y reproductiva, con respeto irrestricto al resto de la sociedad.

Para concluir, caben algunos comentarios:

Es definitivo que el Estado Laico jamás perderá vigencia, y que constituye un mecanismo fundamental para la convivencia social en paz. A pesar de ser atacado por la iglesia, y asociado por su naturaleza con el protestantismo, ha sido motivo de luchas importantes y constantes, no obstante su vigencia permanece y es además, necesaria.

Sin embargo, no es solo la iglesia la culpable de sus retrocesos y su no consolidación; a ello hay que sumar el vacío en el ejercicio del poder y en el actuar político, que causa descontento general y lleva a la sociedad a ejercer su ciudadanía de forma poco participativa, y en el peor de los casos, de una forma confesional.

La alerta que hoy se nos presenta tiene que ver con reactivar el legado de aquellos grandes pensadores que con intelecto, lucha y sangre lograron hacer de México en su momento, un Estado Moderno, Progresista, Laico y con amplio Sentido Social.

Cerremos con la acostumbrada recomendación musical del martes, para como siempre deleitar nuestros sentidos con el arte máximo. Hoy escuchemos el Jazz Latino en su máxima expresión, pero interpretado ni más ni menos por un grupo de orientales, ¡Sí!, de esos que extraen lo mejor del mundo y lo reproducen con gran maestría y en algunos casos mejor que sus autores; les dejo entonces el ritmo latino del “Mambo de la Luz” en la majestuosa interpretación de “Nettai Tropical Jazz Bigband”, para disfrutar del espectacular ensamble de percusión y metales liderado por Carlos Kanno (http://www.youtube.com/watch?v=1hpVpeLj6u8).

Y recuerden, la música siempre es mejor en vivo.

 

El Laicismo y el Estado Laico (Segunda Parte)

Reseña Histórica del Estado Laico en México

En esta segunda parte de “El Laicismo y el Estado Laico”, vale la pena abordar el proceso histórico que diera lugar a la instauración del Estado Laico en México, para a partir de ello tener elementos para discernir entre su vigencia y pertinencia.

No es coincidencia reconocer a Benito Juárez como el máximo representante del Estado Laico en México; su espíritu apegado a principios masónicos, lo llevo a gestar y concretar grandes logros en esa conquista.

Desde la época de la colonia, México vivió los estragos del anti-laicismo, que tuvieran su origen en la imposición de una religión y creencia (católica) por voluntad absoluta de sus conquistadores, a base de sangre y guerra, quizás en el previo entendido antipedagógico de que “la letra con sangre entra”, y que a la postre significaría la abolición de culturas milenarias que a pesar de no estar fuera de la “civilización” tenían un amplio contenido de ciencia y desarrollo intelectual.

La lucha de la independencia, contrario a lo que podría pensarse, no representó una mejoría al respecto, pues en esencia quienes la gestaron no concebían aún la separación iglesia-estado, sino que centraban su lucha únicamente en la libertad del pueblo para gobernarse, pero aún basada en esos principios católicos; de ahí que los Sentimientos de la Nación, primer documento constitutivo que manifestara esa libertad de gobierno, considerara “Que la religión católica sea la única, sin tolerancia de otra”, “Que todos sus ministros se sustenten de todos y solo los diezmos y las primicias, y el pueblo no tenga que pagar más subvenciones que las de su devoción y ofrenda”, y “Que el dogma sea sostenido por la jerarquía de la iglesia, que son el Papa, los Obispos y los Curas, porque se debe de arrancar toda planta que Dios no plantó: omnis plantatis quam nom plantabit Pater meus Celestis Credicabitur.”

Es entonces, a partir de la consolidación de la independencia, que el país vive quizás algunos de los momentos más difíciles en la definición de la política y el desempeño económico, dada la subutilización de los bienes que debiendo ser públicos se encontraban en poder y posesión del clero y que aún con el adoctrinamiento dogmático, generó paulatinamente un descontento social, que daría lugar a la lucha por vencer el yugo católico que a costa del bienestar social generaba y mantenía prebendas y beneficios incluso inmorales.

Muchos de estos movimientos liberales se dieron incluso al interior de la iglesia, comandados por clérigos yorkinos y algunos pertenecientes a la masonería, quienes a pesar de su pertenencia a la jerarquía católica, dados los excesos y el deterioro de la situación económica y social de la incipiente nación, luchaban por un papel moderado de la iglesia y mayor relevancia del Estado-Gobierno Civil. Esta lucha se mantuvo activa y se intensificó paulatinamente, gracias a la intervención de grandes reformistas como Valentín Gómez Farías (el gran ideólogo del Estado Laico en México), Melchor Ocampo y Benito Juárez (quienes materializaron la obra intelectual de Gómez Farías), además de, Sebastián Lerdo de Tejada, José María Iglesias, Ignacio Comonfort, entre otros, cuyos principales ideales de acuerdo con Justo Sierra (s/f) eran la “Supresión de las clases privilegiadas por la ley, la desamortización de la propiedad territorial y la educación laica del pueblo mexicano”.

Enfrascados en la Guerra de Reforma que, motivada de manera subversiva por el clero católico, costara miles de vidas civiles, la lucha por construir un estado moderno continuó, y su legado más importante se materializó en las Leyes de Reforma, que en síntesis perseguían 5 principios fundamentales:

  1. La separación Iglesia-Estado
  2. La libertad de creencias
  3. La Laicidad del Estado
  4. La igualdad entre las asociaciones religiosas
  5. La autonomía de las asociaciones religiosas.

Este movimiento reformatorio puede concebirse en 4 etapas:

  1. Las reformas de Valentín Gómez Farías en 1833, primeras de enfoque laico.
  2. Las Leyes Lerdo-Juárez-Iglesias
  • Ley Juárez (1855). Suprimía privilegios del clero y el ejército, y establecía la igualdad entre ciudadanos.
  • Ley Lerdo (1856). Obligaba a las corporaciones civiles y eclesiásticas a vender a sus arrendatarios, los bienes arrendados.
  • Ley Iglesias (1857). Regulaba el cobro de derechos parroquiales.
  1. La constitución de 1857, que establecía ya la libertad de enseñanza, imprenta, industria, comercio, trabajo y asociación.
  2. Las Leyes de Reforma de corte liberal radical.
  • Nacionalización de los bienes eclesiásticos (1859)
  • Matrimonio Civil (1859)
  • Registro Civil (1859)
  • Exclaustración de monjas y frailes (1859)
  • Libertad de cultos (1859)

Los Reformadores, cuya principal figura histórica es Juárez, transformarían con ello al estado mexicano, convirtiéndolo en su momento en un estado moderno y a la vanguardia. Como lo expresa Juan Ramón de la Fuente (2009), Juárez conformó un Estado civil moderno, inspirado en un liberalismo auténticamente mexicano: laico, racional, dinámico y progresista. De ahí que su convocatoria siga vigente. Su único dogma fue la Constitución y la legalidad que de ella emana.

Sin embargo esta gran lucha no pudo consolidar y hacer permanente la aplicación del Estado Laico, por lo que posterior a “La Reforma” se dio una lucha constante entre el movimiento creciente “libertador” y el siempre subversivo movimiento del clero católico, que principalmente gracias al Arzobispo Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos lograra con la “Abjuración de Porfirio Díaz a la Constitución de 1857”, la restitución de privilegios que vulnerarían nuevamente el avance laicista del Estado Mexicano.

Es hasta  el movimiento revolucionario de 1910 y la promulgación de la  Constitución de 1917, que a base de lucha física e intelectual, y a costa del derramamiento de más sangre del pueblo, se consolidó otro gran avance en materia de laicismo, pues con la Constitución se lograría:

  • Eliminar la posibilidad de que los clérigos participaran en el congreso constituyente.
  • Proclamar la desaparición jurídica de las iglesias (prácticamente todas católicas).
  • Proclamar la incapacidad de las iglesias para tener propiedades.
  • Declarar la imposibilidad de existencia de escuelas católicas.
  • Declarar la imposibilidad de existencia de partidos políticos confesionales.

A diferencia de la constitución de 1857, la de 1917 cuyo fundamento ideológico fuera comandado en el Congreso Constituyente por el Gral. Francisco Múgica y no por Venustiano Carranza como se creería, consolidó la educación laica, al expresarla literalmente en lugar de la libertad de enseñanza, garantizando el espíritu de disciplina y autonomía de valores. Constituyó así, un importante avance en la gestión para que la iglesia reconociera la supremacía del Estado en el ejercicio civil.

Desde esa última época y hasta 1992, la convivencia entre estado y religión mantuvo un estatus que garantizaba el laicismo y la consecuente sana convivencia, a pesar de las asperezas que ello implico para con el sector católico, algunas extremas como las vividas dentro del “Maximato”. Sin embargo, fue hasta 1992 que con Carlos Salinas y por la impetuosa intervención de Juan Pablo II, se otorga la concesión gubernamental para el registro de asociaciones religiosas, constituyendo con ello en los hechos, un retroceso al logro de su desaparición jurídica en 1917.

Posteriormente con la llegada del PAN a la Presidencia de la República y sus sabidos vínculos con la iglesia católica, incluso a través de organizaciones extremistas como “el yunque”, hemos vivido une época de retrocesos graduales en el laicismo, pues lejos de garantizar el respeto y la tolerancia para con los diversos credos, fue vista por el clero católico como la “restitución de los derechos otorgados por naturaleza divina” y perdidos en las sangrientas y férreas luchas con los liberales progresistas.

Así, a partir de Vicente Fox, hemos visto el crecimiento de la intervención católica en la definición de cuestiones civiles, desde discursos políticos hasta el impulso de reformas jurídicas que les conceden significativos privilegios, permitiendo además sin regulación en los hechos, su activismo político cada vez más evidente y desmesurado.

Y para mitigar la desazón que a personas como yo nos provoca la paulatina abolición del Laicismo, endulcemos nuestros sentidos escuchando al recientemente fallecido Paco de Lucia interpretando la gran pieza “Mediterranean Sundance” junto con su autor Al Di Meola y  John McLaughlin, en una gran expresión de corte flamenco y tintes de jazz (http://www.youtube.com/watch?v=9cadbYIzhqQ).

Nos leemos en la tercera parte.

El Laicismo y el Estado Laico (Primera Parte)

EDUARDO HERNÁNDEZ

Hoy quiero compartirles un pequeño trabajo de investigación que sin el suficiente rigor académico más bien pretende servir como una pequeña exposición de un tema que a mi parecer debería ser considerado como cultura general: El Laicismo y el Estado Laico.

Para ello abordaré tres apartados específicos que compartiré en sesiones diferentes, a fin de no hacer tediosa su lectura, a saber:

  1.        Generalidades del Estado Laico
  2.        Reseña Histórica del Estado Laico en México
  3.        Implicaciones del Estado Laico

Generalidades del Estado Laico

De acuerdo con Salazar Ugarte (s.f) investigador de la UNAM, en el lenguaje común suelen usar de manera indistinta los términos “laicidad” o “laicismo” para hacer referencia en sentido amplio a una situación en la que existe una recíproca autonomía entre las cuestiones religiosas o espirituales y las cuestiones políticas o civiles. Partiendo de ello podremos comenzar a comprender la importancia de la concepción de la separación Iglesia-Estado como elemento fundamental para a través del respeto y la tolerancia pueda promoverse el desarrollo de la sociedad.

El Estado Laico debe concebirse como un instrumento jurídico político a favor de la convivencia sana y armoniosa, que garantice a cada quién la libertad de creer en lo que desee creer y ser lo que desee ser. Implica por ello desde la perspectiva Estado-Gobierno, y en el entendido de que es este el principal agente promotor del bienestar social,  la construcción de instituciones (entendidas estas como los organismos, ordenamientos y mecanismos), que permitan consolidar tales garantías.

Más allá de la asociación del laicismo con el concepto de religión, hablar de Laicidad implica pensar en tres principios fundamentales, según Pena-Ruiz del Instituto de Estudios Políticos de París:

  1.        Libertad de conciencia, que debe garantizar que la creencia solo comprometa al creyente en su ente individual y no pretenda ejercer coacción en un conjunto social.
  2.        Igualdad de trato de las condiciones espirituales, dentro de las que debe considerarse toda actividad del espíritu humano, como la poesía, arte, ciencia, etc.
  3.        Orientación universalista en la acción del poder democrático, es decir, gobernar para todos y no para algún segmento particular afín a algún credo u orientación individual.

Basándose en estos principios un Estado Laico podrá ligarse al respeto a la autonomía de la personalidad, a la pluralidad de valores y a la libertad ineludible que el individuo tiene para organizar su propia vida.

La sociedad actual se ve envuelta en un cumulo enorme de libertades, que a la vez conllevan a mayores responsabilidades, entre ellas las de la tolerancia y el respeto para la convivencia armoniosa. Ante esto el Estado Laico cobra vigencia y mayor relevancia, toda vez que, debe ser el garante del ejercicio de los derechos fundamentales de sus gobernados, sin distinción de religión, etnias, preferencias sexuales, etc.

Además, el laicismo en el Estado debe mantener una evolución constante para garantizar el ejercicio de tales libertades y que le permita además, soportar las contraofensivas de instituciones, principalmente religiosas, que en muchos de los casos se consideran agredidas o afectadas en sus intereses.

El reto esencial del Estado Laico, es entonces la organización para garantizar la convivencia y coexistencia de la diversidad social en su territorio. De ahí la necesidad de la secularización de facto, para en conjunto llevar a la práctica, el ejercicio del laicismo como herramienta fundamental para la creación de una verdadera ciudadanía, entendida esta como aquellas personas que ejercen sus derechos.

Son estos, conceptos básicos del Estado Laico, que permitirán tener una noción general del tema.

Mientras asimilamos esto, les dejo la recomendación musical de este martes, para que deleiten sus sentidos y motiven su espacio de reflexión y estudio, con la genialidad inapelable de Johann Sebastian Bach, materializada en sus Conciertos de Brandemburgo como grandiosa aportación a la música barroca; una serie de seis conciertos que van desde el BMV 1046 al 1051, que implicó “la combinación de espectro de instrumentos de orquesta en combinaciones audaces” y que transcendería para la historia como legado de este genio musical. http://www.youtube.com/watch?v=_jXKIy_2p5U

Continuamos en la siguiente entrada.

AFORES y Seguro de Desempleo, ¿la próxima gran crisis?

EDUARDO HERNÁNDEZ

No es una historia nueva; mientras ellos (el grupo selecto) ganan y ganan mucho, el resto pierde y pierde mucho. Fue 2008 el caso más reciente donde la vorágine provocada por la excesiva “financierización” del mundo, arrasó con la esperanza de desarrollo de millones de familias en el mundo, que vieron esfumarse en un santiamén, los frutos de toda una vida de trabajo.

Fueron miles de americanos de la clase media que con mucho esfuerzo habían logrado adquirir un patrimonio inmobiliario, los que se vieron en insolvencia financiera mientras el valor de sus inmuebles se veía reducido enormemente muy por debajo del valor de mercado al que los habían adquirido, imposibilitando así de facto, la ejecución de la hipoteca como medio de pago.

Pero dentro de esa burbuja inmobiliaria que desatara la peor crisis financiera mundial desde “la Gran Depresión” hubo grandes ganadores, y de ellos, muchos siguen cobrando jugosas comisiones en Wall Street, como lo hicieron mientras se daba la más grande destrucción de riqueza mundial de la que se tenga registro, mientras que el resto disfruta plenamente de los beneficios adquiridos a costa de los “defraudados”.

En esta retrospectiva, hoy los focos de alerta nos obligan a poner atención en el caso de las AFORES en México, que no obstante que sufren los embates despiadados de sus administradoras (que cobran grandes comisiones mientras que el fondo de retiro de sus clientes ha sufrido minusvalías importantes), ahora sufrirán un golpe más, con el traslado de la carga para la creación del Seguro de Desempleo al bolsillo del trabajador; y no a su bolsillo de gasto corriente, sino al de su sistema de ahorro, particularmente en aquel destinado a generar la posibilidad de acceso a la adquisición de una vivienda, su Subcuenta de Vivienda.

Es cierto que el Seguro de Desempleo en esencia es una iniciativa noble y hasta cierto punto bien vista por diversos sectores de la política, sin embargo lo que resulta imperdonable es que para continuar con la trágica historia laboral de nuestro país, los costos de estos beneficios sociales que como siempre se orientarán con enfoques partidistas, sigan cargándose sobre las espaldas de los trabajadores.

Entonces, ¿Dónde está el papel y responsabilidad del gobierno y empresarios? ¿No deberían ser ellos, corresponsables de la generación de este fondo? Y por otra parte, ¿Cuándo se regularán los excesos del sector financiero? ¿No deberían también regularse las excesivas comisiones o con parte de ellas, por qué no, crear el Seguro de Desempleo?

Y bueno, bajo el dictamen aprobado, ¿No es esto acaso un acto de vil y descarado demagogia política, toda vez que el trabajador paga y el gobierno gozaría de los beneficios electoreros? ¿No va en contra de la lógica ética que diera origen a la creación de las “cuentas individuales”, mediante la cual cada trabajador sería el principal responsable del ahorro para su retiro y el gobierno no podría disponer de tales fondos?

Son dudas que deben dar origen a un buen debate, aunque desafortunadamente no todos lo piensan así.

Finalmente, con las ya paupérrimas proyecciones de lo que las cuentas individuales darán a los jubilados del futuro para “disfrutar” de su retiro, el panorama se oscurece y nos obliga a replantear las decisiones del presente, partiendo de una reflexión acerca de si en el futuro las AFORES, con el saqueo de sus comisionistas y agentes financieros y la desafortunada manipulación política y gubernamental, pudieran o no generar la próxima gran crisis.

Y mientras nuestro flamantes legisladores siguen aprobando reformas e iniciativas sin aparentemente realizar el suficiente análisis y debate que les conceda la necesaria legitimidad ante la ciudadanía, mejor endulcemos nuestro ser escuchando al majestuoso Chick Corea con su Electric Band (en la que igual se disfruta la rítmica de Dave Weckl, que la “grave” intensión de John Patitucci y las buenas interpretaciones de Frank Gambale y Eric Marienthal) en el Festival de Jazz de Montreal (por que la música siempre es mejor en vivo) interpretando su magnífica pieza Spain, con una amalgama perfecta de toques clásico-flamencos y la intensión y astucia de la siempre excitante y fascinante improvisación del Jazz. https://www.youtube.com/watch?v=IWBkVucVMCY

“Chayo”, levántate y anda.

EDUARDO HERNÁNDEZ

¿Nos hemos convertido en un país escéptico ante el actuar de nuestras autoridades? Parece que sí; ¿Tenemos razón? Indudablemente; ¿Por qué? Porque aparentemente vivimos en el país de simulaciones temporales, en el que la información se manipula “para los usos y fines legales que al interesado convengan”.

Así, nuestro fin de semana arroja como resultado en esa aún inconclusa “guerra contra el narco”, la muerte por segunda ocasión, de Nazario Moreno alias “el Chayo “, supuesto fundador y responsable del adoctrinamiento de “La Familia Michoacana” que posteriormente mutaría en “Los Caballeros Templarios”. Y es que el 10 de diciembre de 2010 el “honesto e incesante gobierno antinarco” de Felipe Calderón, anunció su abatimiento en Apatzingan, sin que mediara evidencia irrefutable del hecho, quizás porque en su afán de ferviente cristiano, decidió jugar al mesías y darse la oportunidad de pronunciar algún día las palabras de “Chayo, levántate y anda”.

Así las cosas, “El Chayo” pasará a la historia además de por su curriculum delincuencial, por ser el primer “capo” que aparecerá como abatido en dos diferente Informes de Gobierno, como uno de los grandes logros en materia de seguridad. Pero entonces, cabe hacer algunas preguntas al aire: ¿Se puede confiar en autoridades que toman a la ligera un anuncio de tal relevancia en materia de seguridad nacional (que valga decirlo, es ampliamente más delicado que uno de seguridad pública)?; ¿Cuántas decisiones equivocadas se habrán tomado en la estrategia de seguridad, partiendo de la premisa de su muerte?

Aún así, partiendo de la frase de que “ya lo pasado, pasado”, cabe preguntarnos con amplísima y justificada duda: ¿Qué podemos esperar en el futuro próximo, del caso Heriberto Lazcano?, o en honor a la alternancia partidista (que no es lo mismo que alternancia de las formas): ¿Qué podemos esperar del caso Joaquín Guzmán Loera?; ¡Vamos!, en una de esas y el día de mañana aparece dando alguna declaración el famosísimo Amado Carrillo.

Desafortunadamente, cada vez queda más claro que vivimos en el país de “no pasa nada”, porque mientras nadie rinda cuentas ante la justicia por la manipulación de la información, tal parece que estamos condenados a padecerla indefinidamente, y es ahí precisamente donde la ciudadanía, aún la más informada, tiene razón y derecho de interpretarlas como una “cortina de humo más”, que se extiende para permitir que los grupos de poder sigan haciendo y deshaciendo a su antojo.

Más preocupante resulta aún, que en otros ámbitos de la justicia mexicana, no se perciba una situación distinta; así tenemos un saldo acumulado sexenal, de detenciones que si bien resultan importantes, hasta el momento en poco han redituado al Estado y corren el riesgo de estancarse nuevamente como meras artimañas de efectos publicitarios y políticos:

  1. La detención de Elba Esther Gordillo, quién queda evidenciado, “goza” de su aprensión con “detalles de lujo” (que no es lo mismo que con lujo de detalles);
  2. La detención del exgobernador Andrés Granier, acusado de delitos de ejercicio indebido del servicio público y peculado cometidos en perjuicio del erario público, pero cuya situación actual, bien puede ser similar o mejor que la de “La Maestra”;
  3. La muy sonada captura sin lujo de violencia, de Joaquín Archivaldo “El Chapo” Guzmán Loera, portaestandarte del narco mexicano y de la que desde 2010, Anabel Hernández hablaba ya de un supuesto plan de retiro voluntario, en su extraordinaria investigación impresa en “Los Señores del Narco” (idea que bien siembra duda en el imaginario colectivo);
  4. Finalmente, el caso de Oceanografía que da muestra de un espectacular entramado de corrupción, en el que igual participan políticos, que empresarios, entes de espectáculos públicos y funcionarios de todos los niveles de gobierno, claro está, todo ello subsidiado por el pueblo mexicano.

Pero aún, ante este oscuro y desolador panorama en el que resulta difícil encontrar un destello real de confianza hacia nuestras autoridades y lo que nos informan, no queda más que mantener firme el ideal de que podemos construir un mejor país para el futuro, objetivo al que pretende coadyuvar este espacio.

Mientras tanto y con la esperanza de que por fin surtan efectos las “ofensivas” de nuestras poco creíbles autoridades en contra de los grandes monopolios, que se inicia con las declaraciones de preponderancia de Televisa y Telcel-Telmex, comenzaré a cerrar mis aportaciones con una recomendación musical; Hoy, no dejen de escuchar “La Comparsa”, en la versión del extraordinario y actual máximo intérprete del Jazz Latino, Michel Camilo (https://www.youtube.com/watch?v=zng_27sdBy4); simplemente grandioso.